IE University ha sido una institución pionera en aplicar medidas frente a la Covid-19. Roberto Arribas.

El coronavirus acumula a día de hoy casi 54 millones de casos en todo el mundo y más de 1,3 millones de fallecimientos, según datos de la Universidad Johns Hopkins. La pandemia de 2020 no solo ha provocado la tragedia de pérdida de vidas humanas en todos los rincones del planeta, sino que también ha puesto a prueba los sistemas sanitarios de los Estados, ha golpeado duramente las economías en todos sus sectores y ha medido la fortaleza y la resiliencia de las organizaciones.

El sector educativo no ha sido ajeno a esta crisis mundial. Un informe de UNICEF constata que, a inicios de mayo de 2020, un 90% del total de estudiantes del mundo -unos 1287 millones-, estaban afectados debido al cierre de instituciones educativas. En el caso de España, cerca de nueve millones de alumnos de todos los niveles llegaron a estar confinados durante las restricciones más duras del estado de alarma. Entre otras cosas, la pandemia obligó a los centros educativos a implantar soluciones imaginativas con las que hacer frente al cierre de las aulas y a la ausencia de la educación presencial.

IE University, con campus en Segovia, es una institución pionera en muchos sentidos: fue una de las primeras universidades en aplicar medidas frente a la Covid-19 con el objetivo de proteger la salud de los alumnos, profesores y staff, y de garantizar la continuidad de la actividad académica. IE aprovechó, por un lado, su experiencia de más de veinte años en formación a distancia y desarrolló un nuevo modelo educativo con el que arrancar el nuevo curso. El Liquid Learning o modelo de aprendizaje líquido, presente en todas las aulas de IE University, combina la formación híbrida, presencial y online.

La pandemia también nos ha dejado grandes lecciones. Una de las más relevantes es la solidaridad entre los individuos, que se antoja vital para acabar con el virus. Si nos protegemos, protegemos a los que nos rodean, y eso significa salvar vidas. Con este objetivo, los responsables de IE University trabajan para reforzar de manera continua la seguridad en el campus de la institución, y han implementado un protocolo sanitario en todas sus dependencias. Como parte de esta política, la universidad ha llevado a cabo más de 12.000 test serológicos, de antígenos, rápidos y PCR, realizados desde la reapertura del campus a finales de junio.

A su vez, durante la pandemia han surgido en el campus un sinfín de iniciativas de alumnos y profesores para contribuir a la lucha contra el virus: desde la fabricación de pantallas de protección mediante impresión 3D destinadas a los sanitarios, herramientas para proyectar hospitales de campaña destinados a afrontar emergencias como el coronavirus o el diseño de mamparas anticovid para bares o restaurantes.

Y es que, durante toda la pandemia, la amenaza del coronavirus no ha dado descanso. Todos los recursos de IE University se pusieron a disposición de esta lucha. Para acceder al campus, la universidad desarrolló la aplicación web Covid-19 para que profesores, alumnos y personal pudieran monitorizar a diario el estado de salud y reportar a los servicios médicos posibles síntomas compatibles con el coronavirus. Solo con un pasaporte ‘verde’, validado por los equipos médicos, se puede acceder al campus, donde en su entrada existen cámaras térmicas para medir la temperatura. Reforzados también los equipos de limpieza, IE cuenta con un robot de luz ultravioleta que desinfecta el campus por la noche.

Por otra parte, el protocolo de actuación contempla el seguimiento médico a personas con síntomas, a contactos estrechos, a casos positivos y la evaluación de test finales. Asimismo, se ha llevado a cabo una completa reorganización de todos los espacios del campus, con una nueva señalética, desde las aulas a la cafetería, para garantizar la seguridad de todos los miembros de la comunidad educativa que, como no puede ser de otra manera, tienen obligación de llevar puesta la mascarilla en todo momento, tanto en clase como en espacios comunes cerrados y abiertos.

A efectos de coordinación de todas las actuaciones, IE University creó una oficina de apoyo Covid cuyo trabajo incluye el realojamiento, si fuera necesario, de estudiantes que hubieran dado resultado positivo, la coordinación con la parte académica, el apoyo en asuntos de vida diaria y la comunicación con las familias.

Los alumnos, además, han suscrito un documento oficial por el que se comprometen a cumplir las medidas del protocolo sanitario y contribuir a frenar la expansión del virus. En el caso de estudiantes que incumplan las normas y pongan en riesgo la salud pública, IE University también ha previsto una serie de medidas disciplinarias, entre las que figura la expulsión temporal de estudiantes. Este tipo de sanción contra la insolidaridad ha sido ya ejecutado por la dirección de la universidad.

Cultura y deporte

Sin duda, uno de los sectores que más afectados se han visto por la crisis provocada por la pandemia de la Covid-19 ha sido el de la cultura y del ocio. Y en este sentido, IE University ha programado alterativas de ocio seguras, en las que se cumplen estrictamente las medidas contra el Covid-19.

Desde Campus Life y el Vicerrectorado de Estudiantes se ha diseñado todo un programa de “paquetes de actividades”, especialmente en fines de semana, que incluyen excursiones culturales –como visita a museos o lugares emblemáticos de Segovia–, talleres formativos, debates, exposiciones, proyecciones de películas, actividades de senderismo y otras al aire libre para pequeños grupos o torneos deportivos internos con un número reducido y sin público.

En este punto, el Centro de Creatividad de IE University, ubicado en la Casa de la Moneda, ha llevado a cabo una inversión importante en todos sus espacios para garantizar la higiene y el distanciamiento físico de 1,5 metros en todos los eventos. Con la nueva reorganización, la universidad facilita también que en cada sala no se reúnan más de seis personas, tal y como recoge la normativa actual.