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Javier Reguera, presidente de la Fundación Caja Segovia, señala el Torreón de Lozoya. / Nacho Valverde-ICAL

La Fundación Caja Segovia confía en abrir al público a finales del mes de mayo una exposición permanente de obras artísticas en la primera planta del palacio del Torreón de Lozoya, y el acceso a la propia torre que da nombre a este conjunto monumental cuya construcción data de los siglos XIV al XVI, según ha informado su presidente, Javier Reguera, a la agencia ICAL. Sin embargo, se trata más de un deseo que de una fecha fija e inamovible, ya que todo depende de la evolución de la pandemia.

Desde la Fundación quieren ser prudentes, máxime si cabe con este proyecto que lleva fraguando al menos desde 2015 cuando el objetivo era abrir el nuevo museo de la ciudad al año siguiente; es decir, en 2016.

“En cuanto se normalice la situación y empiece a ver movilidad entre las distintas Comunidades Autónomas será el momento de lanzarlo”

“En cuanto se normalice la situación y empiece a ver movilidad entre las distintas Comunidades Autónomas será el momento de lanzarlo”, ha recalcado Reguera.
La Fundación da los últimos retoques al proyecto, que ha supuesto una inversión de 350.000 euros. Por un lado, ha acondicionado toda la primera planta que acogerá el Museo de la Colección de Caja Segovia. Este espacio se convertirá en zona expositiva permanente tras una larga etapa en la que ha acogido actos de carácter protocolario, sin un uso definido.

Entre otras intervenciones, se ha procedido a la instalación de los sistemas de protección antiincendios, de seguridad y vigilancia y de iluminación. “Será un museo permanente con una selección de las obras del fondo que tiene Caja Segovia y de donaciones de otras personas de Segovia con la idea de recoger una visión general de todos los artistas y la producción pictórica de artistas segovianos”, según ha detallado Reguera a ICAL.

La Fundación todavía no ha fijado la cuantía de la entrada pero su presidente indica que “será una cifra modesta. La idea es tener una entrada para contribuir al mantenimiento del Torreón”. Sin duda, uno de los atractivos de la visita será el acceso a la torre o torreón, desde la cual se domina prácticamente todo el recinto amurallado de la ciudad.

El acondicionamiento de este espacio ha consistido por una parte en el refuerzo de toda la estructura de la escalera de acceso. “Se ha hecho todo para que sea más cómodo y no tengan ningún problema los visitantes para disfrutar de las vistas que hay que son estupendas de todo el casco antiguo de Segovia”, ha remarcado Reguera. Por otra, se ha instalado un ascensor para adecuarlo a la normativa vigente en materia de accesibilidad.

Junto a este nuevo Museo Caja Segovia y la visita a la torre, Fundación Caja Segovia mantendrá el calendario de exposiciones temporales en las Salas del Palacio y en las de las Caballerizas.

“Hay que ver si se anima un poco el movimiento de personas, de turistas, y el proyecto pueda tener la relevancia que queremos”

El patio trasero es otro de sus atractivos y en este momento, sus responsables valoran la programación de alguna actividad cultural de cara al próximo verano, aunque nuevamente está supeditada a la evolución epidemiológica de la Covid-19. La Fundación Caja Segovia tiene muchas expectativas puestas en el éxito de la apertura pero el patronato prefiere esperar. “Hay que ver si se anima un poco el movimiento de personas, de turistas, y el proyecto pueda tener la relevancia que queremos”, resume Reguera.

Procedimiento paralelo

Dentro del rico patrimonio que la Fundación recibió tras la fusión de Caja Segovia en Bankia, el Torreón de Lozoya es, sin duda, la principal joya pero también una ‘herencia’ envenenada porque sobre el inmueble ha pesado, y pesa, una importante hipoteca. A la vez que se fraguaba el proyecto museístico y de visitas al Torreón, el préstamo hipotecario que pesa sobre el histórico edificio, y que Bankia concedió a Caja Segovia para saldar una deuda tributaria, ha sido objeto de un largo procedimiento judicial.

Tras el fracaso inicial de la vía penal, en enero el Juzgado de Instrucción número 6 de Segovia desestimó en un auto las alegaciones presentadas por la Fundación Caja Segovia en su demanda civil contra los miembros del Consejo de Administración que aprobó la hipoteca del Torreón de Lozoya. Reguera ya anunció el mes pasado que se presentaría un recurso a la Audiencia Provincial para mantener este procedimiento vivo y que los antiguos consejeros de la entidad de ahorro, o bien la compañía aseguradora Caser, carguen con la responsabilidad del préstamo hipotecario.

Edificio histórico

Situado en una de las plazas más bonitas de Segovia, la de San Martín, el Torreón de Lozoya está declarado BIC con la categoría de monumento desde 1979. El edificio renacentista se debe a su adquisición en 1563 por Francisco de Eraso que lleva a cabo una importante reforma de la fortaleza medieval. En el siglo XVII era propiedad de los Aguilar y en el XVIII pasa al Marquesado de Lozoya. Fue colegio marianista y concepcionista ya en el XX y Caja Segovia lo adquiere en 1968 y lo restaura con proyecto de Vaquero Palacios.

La Fundación Caja Segovia anunció en septiembre de 2015 la intención de crear un museo en este emblemático inmueble con obras de su colección (formada por cerca de 1.200 piezas de variadas manifestaciones artísticas, decorativas y documentales: pinturas, esculturas, obras de cristal e incluso una colección numismática compuesta por 450 monedas). En mayo de 2018 la Junta de Castilla y León otorga al edificio la categoría de museo y el Ayuntamiento concedió la licencia de obras en diciembre de ese mismo año (había sido solicitada en septiembre de 2017). La Comisión Territorial de Patrimonio Histórico autorizó en mayo de 2019 la actividad arqueológica previa.

Un gran patrimonio inmobiliario

Hace un año, saltaba la noticia de que la Fundación Caja Segovia había alcanzado un acuerdo con IE University para el arrendamiento, con opción de compra, del edificio histórico del Palacio de Mansilla, en la calle de la Trinidad del recinto amurallado.

Se trata de uno de los inmuebles más valiosos de la Fundación Caja Segovia, cuyo patronato decidió en 2018 comenzar el procedimiento de enajenación. En ese momento se fijó un precio de licitación de 4.224.463,78 euros, impuestos no incluidos.

El edificio albergó durante décadas el Colegio Universitario de Segovia y fue sede del campus segoviano de la Universidad de Valladolid.

Desde que en marzo de 2014 se constituyera el patronato de la Fundación Caja Segovia, presidido desde entonces por Javier Reguera, esta entidad, heredera de alguna manera de la Obra Social y Cultural de Caja Segovia, gestiona, no sin dificultades, un importante patrimonio inmobiliario en toda la provincia.

Además de este palacio de más de 5.000 metros cuadrados, mantiene en propiedad y con actividad propia el Torreón de Lozoya, la Sala Fundación Caja Segovia (en la bajada del Carmen) y los centros Corpus y Cristo del Mercado. Además ha cedido varios espacios, principalmente a ayuntamientos, en más de veinte municipios.

Entrar “de cara” con Caixabank

El presidente de la Fundación Caja Segovia, Javier Reguera, asegura en declaraciones a Patricia Martín, de la agencia ICAL, que, tras la fusión de Bankia con CaixaBank el objetivo es entrar en contacto con los responsables de la nueva entidad resultante, Caixabank “de cara”. La entidad segoviana quiere explicar cómo quiere enfocar “el futuro, sus ideas y objetivos” pero Reguera es “optimista” por la trayectoria de CaixaBank, una entidad que ha acogido a 18 entidades de ahorro, que fueron cajas. “Tiene una sensibilidad especial con este tema de las cajas de ahorro y espero que las relaciones sean tan buenas como lo han sido con Bankia”, asegura.

De momento, el contacto de la Fundación sigue siendo con Bankia, con quien ya firmó el convenio anual correspondiente al ejercicio de 2021, por un importe de 170.000 euros para proyectos sociales y para actividades propias.

La sede y las oficinas de la Fundación Caja Segovia se encuentran en el propio edificio del Torreón de Lozoya, tras abandonar las dependencias de la que hasta hace poco era sede central de Bankia en la provincia, en la avenida del Acueducto.

Su presupuesto anual asciende a los 800.000 euros, en la misma línea que en ejercicios anteriores. El objetivo de los patronos es recuperar la normalidad en toda su actividad a partir del segundo semestre de este año.

En la actualidad desarrolla actividades y talleres en los centros del Cristo del Mercado y del Corpus.