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ALEJANDRO MARTÍN / SEGOVIA

Como en otras las esferas, la crisis del coronavirus ha salpicado de lleno al mundo del toro. Un sector que no solo ha sufrido un parón en seco de su actividad económica, sino que mientras los ingresos pasaron a reducirse a cero los gastos en cuanto a la cría y mantenimiento de la ganadería de lidia han seguido generándose. Un frenazo que se ha convertido en arpón para un importante número de profesiones, que fijan el medio rural como forma de vida. Ante los ‘capotazos’ del Gobierno, en especial al silencio y las complicaciones fijadas por el Ministro de Cultura, José Manuel Rodríguez Uribes, para regenerar la herida y las exigencias para volver a reactivar el sector, los diferentes estamentos que vertebran el mundo del toro salieron a la calle, de forma pacífica y atendiendo los protocolos de seguridad, en la mayoría de las capitales de provincia del país. Segovia no fue menos y se sumó a este ‘13J’, que pide mayor reconocimiento dentro del ámbito de la cultura: la tauromaquia reivindica igualdad.

Numerosos rostros del mundo del toro de Segovia se dieron cita en la plaza del Azoguejo en la tarde del sábado para realizar un paseo hasta la Plaza Mayor y leer un manifiesto, que mantuvo el mismo guión que en otras ciudades como Salamanca, Ávila, Valladolid, Palencia, Barcelona, Logroño, Cuenca o Ciudad Real.

En lo que a la provincia respecta, la tauromaquia es un motor para la economía, principalmente durante las fiestas de los pueblos. Hasta 40 localidades dieron algún tipo de espectáculo taurino el año pasado, contabilizándose un total 44 festejos en lo que a corridas, novilladas, rejones y clases prácticas se refiere. Además, en municipios como Oteros de Herreros, Coca, Gacimartín, Muñopedro, Navas de Oro, Bercial, Sangarcía, Vallelado, Villaverde de Íscar, Samboal, Martín Muñoz de las Posadas, Hontalbilla, Fuentepelayo o el barrio de San Lorenzo de Segovia, sin dar festejos mayores, sí organizaron encierros, concursos de recortes o sueltas de vaquillas.

Con el avance de la desescalada y el verano a la vista, la incógnita sobre si habrá ferias taurinas está a la orden del día. Aunque en 2019 por estas fechas solo se había dado dos festejos, una novillada con picadores en Cuéllar y otra de rejones en Valsaín, la sangría de cara al periodo estival, sobre todo los meses de agosto y septiembre, se estima preocupante.

LAS PRINCIPALES FERIAS SEGOVIANAS

La evolución de las dos próximas semanas y las decisiones propuestas para el 21 de junio serán clave. Sobre este asunto, hablan varios de los representantes de las principales ferias segovianas. Emilio de Frutos, torero y empresario de varias plazas -entre ellas la de Segovia el año pasado-, reconoce que “es un poco pronto”, pero “no podemos dejar que los pueblos tiren la toalla: ya hay varias localidades que han mostrado su interés por dar toros y soy positivo en cuanto a su organización. Mi interés es el de reactivar la tauromaquia en la provincia, cumpliendo con las medidas de seguridad”.

En Cuéllar, una villa cuyo principal patrimonio cultural son sus encierros, el tema taurino es el primordial de los plenos. Con el planteamiento de su serial fijado desde marzo, con las ganaderías de Cebada Gago, Manuel Blázquez, Luis Terrón, Condessa de Sobral y Pablo Mayoral ya cerradas y tres rejoneadores ya apalabrados, la organización del ciclo está bastante avanzada, pero no se entiende unos ‘Toros’ con festejo vespertino sin encierros. “La feria taurina tiene mucha trascendencia para Cuéllar. La intención es mantener la estructura, pero de momento hay que esperar a que los protocolos de la Junta”, apunta el alcalde, Carlos Fraile; y subraya: “Si no podemos darla en septiembre, miraremos la opción de hacer tres o cuatro festejos en San Miguel”.

En Cantalejo, también con plaza fija, en la que no tendría problemas para mantener la distancia de seguridad, la opción de organizar algún festejo mayor es posible, pero el Ayuntamiento se encuentra a la espera de ver cómo evolucionan esta semana. Riaza, que en los últimas años se ha convertido en el bastión torista de la provincia, el hecho de tener que montar la plaza condiciona la puesta en marcha de la feria. “Nos gustaría dar festejos por tradición”, reconoce el alcalde, Benjamín Cerezo; y explica: “Sería una buena manera de reactivar la economía local, ya que arrastra mucha gente. Sin embargo, con la normativa vigente, sería inviable; puesto que para no tener demasiadas pérdidas la plaza tiene que llenarse”. En ese sentido, la villa estudiaría su celebración en el caso de que pueda dar tanto encierros matinales, que generan movimientos en la economía de la hostelería, como festejos vespertinos, pasando por taquilla.

La asociación taurina de vecinos de La Granja de San Ildefonso, por su parte, pese a que el Ayuntamiento del Real Sitio ya anunció que se suspenderán las fiestas de San Luis, trabaja para dar algún tipo de espectáculo taurino en torno al 25 de agosto. “Nuestra intención es organizar los festejos taurinos para, de esta manera, también ayudar a un sector, el taurino, que está pagando de forma muy seria y aguda las consecuencias de esta crisis”, recalca.