A lo largo de su carrera, el segoviano ha sido galardonado con cerca de una decena de premios. / EL ADELANTADO
A lo largo de su carrera, el segoviano ha sido galardonado con cerca de una decena de premios. / EL ADELANTADO

Al revisar la lista de los ganadores que ha habido en los 63 años de historia del Premio Lazarillo, reconoce las lecturas que le acompañaban cuando era niño. Hoy su nombre aparece en esa lista. De ahí que para el escritor segoviano, David Hernández Sevillano, sea “una doble satisfacción” haber obtenido el Premio Lazarillo 2020 en la modalidad de Creación Literaria con su obra ‘Cajapalabra’.

Ya ha perdido la cuenta de los años que lleva mostrando cómo las palabras dan forma a la propia vida. Hace más de una década que publicó su primer poemario, ‘Razones de más’. Pero no solo se dedica a la poesía de adultos. En 2018 se embarcó en el mundo de la literatura infantil.

De lo que no ha perdido la cuenta es de los premios que ha ganado (cerca de una decena), ni de los libros que ha escrito: cuatro infantiles y ocho poemarios. No obstante, reconoce que “es muy complicado dedicarse exclusivamente a la literatura”. Algunos escritores, como es su caso, la compaginan con actividades de animación a la lectura.

Un juego que surgió espontáneamente en la playa. Este fue el punto de partida de una de sus historias. Para Hernández, “escribir es una necesidad que le nace de dentro”. Y no solo esto. La literatura infantil la concibe como un juego que mana, sobre todo, de jugar con sus hijos.

Lo que le resultaría más complejo es escoger entre sus dos pasiones. “Es como preguntarle a un padre con cuál de sus dos hijos se queda”, bromea. La poesía le aporta una mirada introspectiva y la literatura infantil le da la vivacidad que todo adulto necesita.

Hay épocas en las que escribe mucho y otras en las que no tiene nada que le atrape. Ahora está en esta última. No escribe ni una línea, al igual que le ocurrió durante el confinamiento. Para lograr que su imaginación eche a volar, su único requisito es que haya silencio. Y que tenga papel a mano. Y es que el segoviano es uno de esos ‘literatos anacrónicos’: siempre escribe en papel.

A pesar de que se ha hecho con uno de los galardones más prestigiosos de la literatura infantil, el camino hasta llegar ahí no ha sido sencillo. Durante su andadura ha tenido que esquivar numerosos ‘noes’. Aún así, nunca se dejó vencer por ellos. “Si crees en algo, también pueden aparecer síes”, afirma. Hace apenas unos días apareció uno de esos ‘síes’.