La sinfonía de la libertad

El cantante Óscar Sancho cree más necesario que nunca alcanzar el objetivo que les llevó a fundar ‘Lujuria’ en 1990: avanzar hacia la libertad

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Óscar Sancho ha impulsado la creación de la asociación ‘Rock contra el fascismo’. / E.A.

Su padre era profesor. En el listado en el que le adjudicaron destino, el nombre de su pueblo, Jemenuño, aparecía escrito con “g”. Allí conoció a su madre. De ahí que siempre le repitieran algo que ahora Óscar Sancho recuerda con cariño: “La ortografía es buena, pero no siempre: tú has nacido por un error ortográfico”. Lo cierto es que ha nacido por y para la música. Hace más de tres décadas que forma parte de ‘Lujuria’, la banda de heavy metal que ya es historia de Segovia.

En lugar de salir a jugar con los demás niños, se pegaba a la radio. Siempre le ha gustado la música. De hecho, cree que no ha habido un solo día de su vida en que no la haya escuchado. Pero su “compromiso” no es tanto con la música. Sino con la vertiente social que representa el heavy metal.

Esto ha sido una constante en su vida. Le mueve la lucha contra las injusticias. Cuando estudiaba magisterio, le decía a su padre “que no le convencía el sistema de poner una nota”. Esto le llevó a adentrarse en la educación especial: se hizo logopeda. A través de su profesión, trata de buscar la igualdad y la justicia. No podría elegir entre la docencia y la música. Sin una de ellas, su vida “no estaría completa”.

Lleva unos años liberado en el sindicato de CCOO. A adentrarse en este mundo le movió, de nuevo, el luchar contra las injusticias. Su idea era volver a la enseñanza. “Pero es que aquí las injusticias no paran”, sostiene. Ahí seguirá hasta que consiga una educación “pública, laica y de calidad”.

Con 13 años, su padre falleció. Esto le hizo “enmadrarse mucho”. Aunque era “muy rebelde”. Aún no sabe cómo su madre logró comprarle un equipo de sonido “espectacular” que todavía conserva. Es su mayor fan: ha ido a multitud de conciertos. Reconoce que no se lo dice. Pero sabe que “está orgullosa”.

‘Lujuria’ nació en un bar. Su amigo “Julito”, fue el guitarrista fundador. Necesitaba un cantante. Sancho se ofreció. 31 años después, el grupo sigue vivo. Y ha impulsado la creación de la asociación ‘Rock contra el fascismo’. ¿Qué le llevó a ello? Lo tiene claro: “El auge del fascismo en el mundo”. Ya se han unido 1.392 colectivos.

La banda ha pasado por todo tipo de aventuras y desventuras. Está satisfecho porque han conseguido su objetivo: avanzar hacia la libertad del ser humano. Cuando hicieron el primer disco, les preguntaron: “¿No teméis que se os agoten los temas de los que hablar?”. Cree que es más necesario que nunca reivindicar la libertad.