La sexta ola frena el periodo de rebajas en el comercio local

La pandemia impacta de nuevo en las ventas del sector, que esperaba que esta campaña salvara la temporada tras una Navidad irregular que ha hecho que su volumen de negocio siga lejos del de 2019

Un buen número de negocios iniciaron las rebajas antes del 6 de enero y las prolongarán hasta dos meses. / ROCÍO PARDOS
Un buen número de negocios iniciaron las rebajas antes del 6 de enero y las prolongarán hasta dos meses. / ROCÍO PARDOS

La pandemia vuelve a dejar su huella en el comercio local y frena las ventas en la campaña de rebajas de invierno del sector, que mantenía la esperanza en este periodo para salvar la temporada tras una Navidad irregular donde las compras se concentraron los últimos días antes de Reyes.

“Las rebajas van mal”, asegura el presidente de la Agrupación de Comerciantes Segovianos (ACS), Juan Manuel Muñoz. El constante crecimiento del número de contagios en las últimas semanas truncó las buenas perspectivas de los comerciantes y ralentizó las compras de los clientes afectados por la nueva variante, a pesar de que buena parte de los establecimientos han optado por unos descuentos “agresivos”, de hasta el 40 o el 50%.

Aunque descartan poder alcanzar las cifras del periodo de rebajas de 2020 (anterior a la pandemia), el volumen de negocio del comercio local ha mejorado en comparación con 2021, marcado por las restricciones. Pero esto no ha sido suficiente para un sector del que se ha adueñado el pesimismo. “Si no hay gente en las calles, las ventas no funcionan”, añade Muñoz.

Al inicio de la campaña, los negocios recibieron un mayor número de clientes, pero sus ventas recuperaron pronto la “normalidad”. A lo que no pudieron vender en Navidad, se une ahora el stock acumulado de las rebajas y los artículos de ‘nueva colección’. Y es que la Navidad también “ha sido bastante mala”, de acuerdo con el presidente de la agrupación Fomento de Empresas de Comercio de Segovia (Fecose), Roberto Manso, de manera que en la actualidad se encuentran en “fase de recesión”.

Así, las ventas del comercio al por menor en Castilla y León aumentaron un 3,3% en noviembre sobre el mismo mes de hace un año, pero el crecimiento es inferior al que registra la media nacional (5,9%), según la Encuesta de Índices de Comercio al por Menor del INE, publicada a finales de diciembre.

Una campaña “desvirtuada”

La sexta ola de la pandemia no es el único motivo que desinfla la temporada de rebajas, muy afectada también por la liberalización. El que las campañas de ofertas y promociones se prolonguen durante todo el año influye en que no se obtengan buenos números en el periodo de rebajas, tal y como alertan desde el sector.

Los comerciantes subrayan que “ya no existe” la campaña que antes se acotaba a 60 días, sino que se vive en un periodo de “descuentos permanente”. Ejemplo de ello es el Black Friday, que es la antesala a la Navidad. Aunque, de manera habitual, las rebajas daban comienzo una vez pasado el día de Reyes, hace años que arrancan a principios de enero y que se llegan a prolongar hasta dos meses –hasta el 6 de marzo-.

Tradicionalmente, el objetivo de las rebajas es reducir el precio de los artículos de temporada para “limpiar” el stock y arrancar la siguiente campaña. Los comerciantes denuncian que este fin se ha “diluido” y critican la “devaluación” que ha sufrido el periodo, al considerar que ha perdido su efecto y ya no se espera con tanto entusiasmo su llegada.

Principal competidor

Hace tiempo que las multinacionales lastran las cifras de negocio del comercio local y, sin embargo, no son estas sus principales competidoras, sino las ventas online, impulsadas por la pandemia y los confinamientos. Los descuentos continuos que realizan muchos grandes comercios a través de las plataformas digitales repercuten de manera directa en las ventas del comercio minorista.

Conscientes de la dificultad de competir con las multinacionales, los comerciantes locales desean que el Gobierno central regule las rebajas para que puedan competir con mayores garantías, así como que ponga coto a la venta online “que viene del extranjero, no paga impuestos y es competencia desleal”, manifiesta Manso.

El sector reconoce llegar “exhausto” tras dos años de pandemia que han lastrado su facturación. Los comerciantes ponen sus expectativas en la primavera, en la que esperan que la bajada de los contagios reactive las ventas.