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ÁNGEL GONZÁLEZ PIERAS / VALLADOLID

Fernández Mañueco es ante todo un hombre tranquilo; no hay trasiego de entradas y salidas en los aledaños del despacho presidencial, y todos los gestos son pausados y comedidos. Ese ambiente se mantendrá a lo largo del encuentro con EL ADELANTADO en el interior del por otro lado bastante feo antiguo colegio de la Asunción –y más después de su restauración hace décadas-: el presidente no es amigo de las declaraciones grandilocuentes, de los titulares, de compromisos políticos que queden en el aire. Suele ser esta, característica compartida por otros políticos que antes han ejercido cargos municipales –él fue alcalde de Salamanca y presidente de su diputación provincial-; detrás de la aparente sosería se encuentra un cargo público que sabe que en cualquier momento un vecino le puede reprochar este o aquel compromiso incumplido con su barrio o con su calle. “Las promesas con tu pueblo las carga el diablo”, decía el histórico alcalde de la Coruña, Francisco Vázquez. Y empezamos, cómo no, por Segovia.

— Presidente, ¿es consciente de que, después del sufrimiento producido por la pandemia, se ha generado en Segovia una sensación de que existe una deuda histórica, no solo sanitaria, por parte de Castilla y León? Y es una cuestión en la que coinciden Cámara de Comercio, la Federación de Empresarios de Segovia e incluso el presidente del Tribunal de Justicia de Castilla y León, que es segoviano.

— Bueno, hay que enmarcar la situación. Ahora estamos viviendo un momento especialmente complejo para Segovia, para Castilla y León, para España y para el mundo entero. Hemos sufrido una pandemia mundial. Probablemente en el último siglo no ha habido una crisis sanitaria de estas características y, desde luego, lo que debemos tener todos muy claro es que mantenernos unidos nos ha ayudado a resistir el ataque sanitario de la pandemia y nos va a impulsar en el futuro a afrontar mejor las consecuencias de la crisis económica y de la crisis social que ya, desgraciadamente, está llamando a nuestras puertas.

Respecto del pasado con Segovia, hay que aclarar. Segovia, tiene, entre otras cosas, y por influencia de la Junta de Castilla y León, tren de alta velocidad. Es verdad que quien toma esas decisiones es el Gobierno de España, pero no es menos cierto que fue la comunidad autónoma un elemento fundamental en su consecución. Tren de alta velocidad que, por otra parte, no disfrutan otras provincias en nuestra comunidad autónoma. Y gracias a la comunidad, por poner otro ejemplo de infraestructuras, que son las más llamativas, posee el enlace entre Valladolid a Segovia, que es una carretera íntegramente de titularidad autonómica que más tarde se convirtió en autovía. Pero yo creo que lo importante es pensar en el futuro, en cómo tenemos que afrontar el futuro.

— Me centro en ello. Segovia es la única provincia de España que no posee un grado de enfermería. ¿Tiene la Junta alguna postura sobre implantación del grado?

— Soy muy respetuoso con las competencias de cada administración pública y muy especialmente con la autonomía universitaria. Pero lo que sí puedo decir es: uno, que estamos trabajando para ayudar desde la Junta de Castilla y León para que todo aquello que dependa de la comunidad autónoma se pueda facilitar. Y luego, dos, creo que puede ser un proyecto interesante desde el punto de vista de garantía sanitaria y también de reactivación económica.

— Seguimos con lo sanitario. La consejera habló en este periódico de tres escenarios temporales: corto plazo, con una ampliación modular del Hospital General, medio plazo, con una nueva infraestructura sanitaria, y un nuevo hospital a largo plazo.

— Vamos a ver. Quiero precisar. A corto plazo invertiremos en el acceso a las urgencias, que me parece especialmente importante, porque, como el virus todavía está entre nosotros, necesitamos seguir tomando precauciones para que no ponga en peligro ni a los profesionales ni a los pacientes.

Por tanto, obras en la atención de urgencias y también ampliación de las UCIs: las plazas que han aconsejado los profesionales. En segundo lugar, yo hablaría de infraestructura hospitalaria, porque lo que hay que hacer es aprovechar todo lo que ya tenemos y completar el hospital de Segovia con una segunda infraestructura hospitalaria que puede estar al lado y que, desde luego, nuestra intención es no realizarla de manera precipitada, pero sin duda hacerla sin pausa. Por ello se va a incluir en los presupuestos del próximo año. Esa infraestructura hospitalaria requiere un estudio, la redacción de un proyecto, la búsqueda de los terrenos que sean los adecuados… Es una cuestión más compleja que las obras de las hablaba al principio. Y por supuesto, el compromiso inequívoco de la Junta con la radioterapia. Los ciudadanos a veces piden rapidez, y yo entiendo las prisas de las personas, pero tienen que saber que hay que ejecutarlo rápido, cierto, pero que tan importante como la rapidez es hacerlo bien.

— El nuevo hospital sería el tercer paso.

— De cara al futuro; a más largo plazo. Porque esta segunda infraestructura hospitalaria vendría a completar el hospital para media estancia. Luego ya, con respecto al segundo hospital, creo que lo importante es no descartarlo de futuro, por supuesto. Pero vamos a hacer una reflexión con todos los profesionales de la sanidad. Ver qué es lo que se necesita una vez que se haya levantado esa segunda infraestructura hospitalaria. Creo que es lo más adecuado.

— Si todavía no está definido preguntarle por el sitio de ubicación del nuevo hospital es aventurado.

— No, no. Eso todavía no está definido. Vamos a centrarnos en esa segunda infraestructura hospitalaria que, lógicamente, por ser una infraestructura hospitalaria para media estancia va a requerir una inversión importante, y tiempo… Estamos hablando que va a tardar unos meses, pues entre la redacción del proyecto, la licitación y la construcción la ejecución los plazos se alargan, pero vamos a agilizarlos al máximo. Y una vez que esté terminada, haremos una reflexión en profundidad con los profesionales sobre cuáles son las infraestructuras sanitarias necesarias desde el punto de vista hospitalario. Si se necesitaría ampliar con ese segundo hospital o no. Yo creo que es mejor esperar.

— ¿Y el futuro del centro de atención primaria Segovia 4? Le recuerdo que fue una promesa electoral del anterior presidente de la Junta.

— Lo que le puedo decir es que es otra de las infraestructuras sanitarias, ahora en el ámbito de la atención primaria, con la que nos vamos a comprometer y va a ser una realidad.

— ¿Cuándo?

— Lo antes posible.

— ¿Tendrá crédito presupuestario para el año que viene?

— Por supuesto.

— Pasemos al capítulo económico. Hace unos días se reunieron los presidentes de tres comunidades autónomas en las que se ubican territorios con un alto índice de despoblación, que Segovia no cumple como provincia, aunque sí parte de su territorio.

— Vamos a ver, hace unos días firmamos un acuerdo los presidentes de la Comunidad de Aragón y de Castilla-La Mancha y de Castilla y León, en la provincia de Soria. Según la normativa europea, aquellas provincias que tienen una densidad inferior a 12,5 habitantes por kilómetro cuadrado tienen la consideración de zonas poco habitadas, con baja densidad. Nosotros reclamamos dos cosas para las tres provincias que afectan a nuestras tres comunidades autónomas. Que a Cuenca, Teruel y Soria se les dé esa consideración y, por tanto, se les otorgue esos beneficios empresariales, entre ellos, por ejemplo, la exención a las empresas allí ubicadas de cotizaciones a la seguridad social. Pero pedíamos también que otras provincias u otras partes de las provincias de nuestros territorios que puedan tener esa baja densidad pudieran obtener también esa consideración para beneficiarse de las ayudas de Estado y de la Unión Europea.

— ¿Podría incluirse a Segovia?, lo digo porque duplica la tasa como provincia

— Lo vamos a pedir. Por supuesto. Pero si la Unión Europea indica 12,5 habitantes por km2 y en Segovia duplicamos… A lo mejor puede haber zonas de la provincia de Segovia que cumpla con esos parámetros…También otras provincias de la comunidad autónoma. Lo que sí puedo decir es que es una realidad que venimos ayudando a las empresas de Segovia. Puedo poner ejemplos de nombres concretos. Uno de ellos es Drylock. Hemos trabajado con ellos. Hemos comprado una máquina que la van a utilizar para poder desarrollar un sector de futuro como es el de la fabricación de las mascarillas. Parece algo fundamental.
Unos meses antes de Navidades visité una empresa de alto valor añadido, empresa tecnológica con conexiones internacionales y con trabajadores muy cualificados como es la de Tiger. Ha sido un apoyo económico muy importante. También hemos dado apoyo al ámbito agroalimentario, y ahí está el caso de Lonypack, en Villacastín.

La apuesta que hemos realizado por el sector agroalimentario, con tanta incidencia en Segovia, es muy importante. Hemos hecho una convocatoria de 65 millones de euros. Podría seguir. Y ahora estamos trabajando en el plan industrial de la zona nordeste de la provincia de Segovia.

— Hablando de la zona nordeste, allí se ubica la estación de esquí y de verano La Pinilla, con influencia en el empleo y la fijación de población. Ustedes formaron parte mayoritaria de su capital, y ahora parece que le han vuelto la espalda.

— Bueno, es una sociedad mercantil…Vamos a ver cómo salimos de esta situación, pero el turismo deportivo y el turismo medioambiental tienen que formar parte del futuro del turismo, que tenemos que replantearnos. Yo creo que el turismo del interior es especialmente importante. Segovia es una provincia que puede ofrecer mucho a Madrid y a España. entre otras cosas, seguridad sanitaria. Pero también es una apuesta por la calidad en el turismo, en la gastronomía, patrimonio, naturaleza, deporte, ciudad patrimonio de la humanidad. Yo creo que eso son las líneas del futuro del turismo en la provincia.

— ¿Qué relación tiene con el Ayuntamiento de Segovia?

— Las relaciones institucionales siempre han sido buenas. En concreto con la alcaldesa, quizá porque hemos sido los dos alcaldes de dos ciudades Patrimonio de la Humanidad. Pero eso no quiere decir que ella defienda lo que considera mejor para Segovia y yo también defienda lo que considero mejor para Segovia y para Castilla y León desde otra óptica. No tenemos por qué coincidir al cien por cien.

— Le ha solicitado una reunión, ¿la va a recibir?

— Sí, creo que hemos hablado de vernos la semana que viene. Está todavía pendiente de concretar. Es un asunto de agendas.

— ¿Y qué tal la relación con su partido en Segovia?

— Bien, muy bien, muy buena. Con Paloma, con Paco. Bueno, sin matices: muy buena, muy buena. Paco Vázquez es el secretario autonómico, mi mano derecha en el partido. Paloma es no sólo una magnífica presidenta, sino muy buena amiga. También tenemos muy buena relación en el ámbito político y en el ámbito personal.

— Cambio de capítulo. Hace unas semanas las fuerzas regionales mayoritarias firmaron un pacto para la recuperación económica, que ha sido un ejemplo de lo que debería ser a nivel nacional. Lo lógico es que se continúe con un pacto presupuestario.

— Vamos a hacer unas puntualizaciones. Primero, el gobierno que presido es un gobierno que surge del diálogo, un diálogo eficaz, fructífero, entre dos fuerzas políticas Partido Popular y Ciudadanos, liderados en aquel momento por mí y por Francisco Igea, el vicepresidente. Segundo, hemos vivido una crisis sanitaria que va a provocar una crisis económica que probablemente no tenga parangón en décadas. Dicho esto, planteamos a la oposición un pacto por la recuperación económica, el empleo y la cohesión social. Un pacto que fue firmado por 79 de los 81 parlamentarios de las Cortes de Castilla y León. Y en el debate del estado de la comunidad ofrecí otra vez más a las fuerzas de la oposición que fuéramos capaces de trasladar ese pacto a los presupuestos de la Junta de Castilla y León. Por otra parte, ¿necesitamos el pacto? El gobierno, no. ¿Necesitamos el pacto de la recuperación o el pacto de presupuestos? El ejecutivo tiene mayoría suficiente para gobernar, pero entendemos que la sociedad nos lo demanda.

— Dentro de esos ochenta y seis puntos del pacto me llama la atención que el sector forestal, que es un sector importante como generador de valor añadido bruto en la comunidad, no esté incluido.

— El sector forestal en todas mis intervenciones ha encontrado apoyo, he apostado por él; pero no solo el sector primario de la industria maderera, sino también el de la transformación en biomasa y luego, por supuesto, las centrales que se han puesto en marcha en algunos puntos de la comunidad. El papelero también, y no me olvido de él. O sea que nosotros apostamos claramente por el sector forestal. Vamos a hacer mejoras en el mismo. Es claro nuestro compromiso inequívoco de apuesta por el sector forestal, porque conlleva un compromiso con el mundo rural.

— Ahora lo que es conveniente para reactivar la economía es potenciar el consumo.

— Sí. Por eso me parece fundamental tener claro que esta crisis económica que hemos afrontado es una crisis económica derivada de una crisis sanitaria. No es una crisis económica ‘per se’, porque hay liquidez en el mercado. Entonces lo que tenemos que hacer desde las administraciones públicas es tomar dos tipos de medidas. Por un lado, bajar los impuestos o por lo menos no subirlos. Creo que sería bueno analizar la bajada del impuesto que afecta al consumo, como el IVA. Y segundo,

— No vamos por ese camino, presidente.

— ¿Se refiere usted al gobierno de España? A mí me parece un error que se suban los impuestos y sobre todo aquellos impuestos que afectan al consumo, especialmente el IVA y el impuesto a la renta.

Y segunda cuestión que estaba diciendo: las administraciones tenemos que endeudarnos, y para poder endeudarnos el gobierno de España nos tiene que dar esa posibilidad. Y creo que en estos momentos las administraciones, las comunidades autónomas, tenemos que endeudarnos para poder ayudar a las personas, a las familias, a las pymes, a los trabajadores; proteger el empleo y protegerlo desde el ámbito social. Además, Castilla y León tiene una posición más favorable que otras comunidades autónomas para poder endeudarnos.

— ¿Estoy hablando con un socialdemócrata…?

— No, no soy socialdemócrata. Lo que pasa es que esto es una decisión coyuntural en un momento puntual. Creo que cada momento económico tiene que dar una respuesta económica. La respuesta de hace diez años a la crisis, era distinta, venía por el control del gasto y por el control presupuestario.

— ¿Le recomendaría a Pablo Casado que adoptara con el gobierno de Sánchez la misma postura que ha tenido Luis Tudanca, con su gobierno?

— Pablo Casado durante varias ocasiones ha facilitado la prórroga del estado de alarma sin ningún tipo de contraprestación, sin pedir nada a cambio. En segundo lugar, planteó la necesidad de una comisión parlamentaria en el Congreso para reflexionar sobre el ámbito sanitario, sobre la reconstrucción, la recuperación económica y la reconstrucción social. Ha apostado por apoyar el decreto de la nueva normalidad; también el ingreso mínimo vital, que son ejemplos de la apuesta que hace Pablo Casado por el diálogo, por el entendimiento y por el acuerdo. Yo creo que aquí le corresponde más al presidente del gobierno el llamarle.

— Termino. ¿Qué tal le sonaría un partidos de ciudadanos por Segovia y además liderado por un ex miembro del Partido Popular?

— Lo que yo creo que necesitamos en estos momentos en Segovia, en Castilla y León y en España es unidad. Eso se ha demostrado que nos da fuerza. Todas las opciones políticas me merecen el máximo respeto, pero creo que en estos momentos lo que requiere la sociedad, es precisamente eso: partidos que posean un proyecto global; partidos que son capaces de dar una respuesta puntual a lo local, pero que piensan en global, que piensan en comunidad y en nación.