Los vecinos de Lastras de Cuéllar, mayores y pequeños, se cocentraron en la plaza del Ayuntamiento, bajo la pancarta 'Lastras Vive'. / el adelantado
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La provincia se ha unido a la España Vaciada que ha salido a la calle para parar durante cinco minutos y reclamar un pacto de Estado contra la despoblación, la desvertebración territorial de España y contra la desigualdad de oportunidades entre ciudadanos españoles. A las doce del mediodía, miles de ciudadanos han salido a las puertas de sus centros de trabajo, ayuntamientos u otras instituciones, para pedir la palabra a través del silencio y ser escuchados por la ‘otra España’, que vive al margen de esa parte del país rural y silenciosamente vaciada. En numerosos pueblos de la provincia, el logo de la E al revés, que simboliza a la España Vaciada, ha inundado plazas y calles, donde los ciudadanos se unieron para hacer sonar el silencio como un eco sereno y claro en el aire, que pide la palabra.

El Patio de Columnas de la Diputación Provincial, la institución que aglutina a todos los pueblos de Segovia, también los vaciados, ha acogido al mediodía el principal paro que se llevó a cabo en la capital segoviana, con participación de diputados provinciales, concejales del Ayuntamiento de Segovia, y del delegado territorial de la Junta.

También han atendido la llamada de la Coordinadora Estatal de la España Vaciada los cuatro grupos de acción local de la provincia, conocedores de la dura realidad que se vive en sus pueblos, cada vez más despoblados. Así, representantes de Segovia Sur, Codinse, Aidescom y Honorse-Tierra de Pinares han encabezado las concentraciones convocadas en diferentes localidades de sus comarcas.

Los sectores de la agricultura y la ganadería, protagonistas del medio rural de la provincia, también sufren las consecuencias de la España Vaciada, y por ello organizaciones agrarias como Asaja, Coag y UCCL, también se han adherido al paro convocado a nivel nacional, reivindicando “una verdadera política agraria encaminada a garantizar una alimentación suficiente y de calidad mediante prácticas sostenibles, dirigida a los verdaderos profesionales del campo, los agricultores y ganaderos a título principal”.

Además, otros colectivos y asociaciones, como la de Turismo Rural y Activo, Ismur, Escuelas Campesinas y Acción Solidaria, han salido a las doce de la mañana a la calle para hacer suyas las palabras del poeta Antonio Machado: “nosotros somos la voz de la España de la rabia y de la idea. Somos la rabia serena de  una España vaciada, que se desangra ante el olvido y la indiferencia de quienes debieran ser sus principales valedores. Pero somos también la idea de una España viva, esencial, de alma inconformista y brava…”.

En todas las concentraciones que se han llevado a cabo en todos los rincones de la provincia, se ha leido el manifiesto de la plataforma estatal de la España Vaciada que se resume en demandar a los gobiernos, instituciones públicas y agentes sociales de la provincia que escuchen “nuestro silencio, que es portador de un mensaje cargado a la vez de desazón y de esperanza”.

El momento de las buenas intenciones, de las promesas vanas, de las acciones que solo viven en el papel ha quedado definitivamente atrás. Los ciudadanos consideran que “ahora le corresponde al Gobierno de España y a los gobiernos autonómicos diseñar y desarrollar una verdadera estrategia a favor de la España Vaciada con actuaciones bien definidas, con presupuestos suficientes y plazos bien marcados y a salvo de los vaivenes políticos de carácter partidista”.

Los paros realizados en toda España son continuación de la gran manifestación realizada en Madrid el pasado 31 de marzo que convocaron más de un centenar de plataformas de una veintena de provincias españolas. El objetivo de estas movilizaciones es llamar la atención de los gobiernos, “sobre la urgencia de impulsar una nueva política de vertebración territorial que reconozca la potencialidad que tiene el medio rural y que subsane el abandono que durante décadas ha sufrido”.

La España Vaciada urge a un reequilibrio económico y de cohesión territorial que dé respuesta a los mandatos recogidos tanto en el artículo 138 de la Constitución española como en el artículo 174 del Tratado de Funcionamiento de la Unión Europea, en los que se establece  que el Estado “velará por el establecimiento de un equilibrio económico, adecuado y justo entre las diversas partes del territorio español”.