La Asociación Amigos del Libro del Buen Amor organizan un año más la Romería del Malangosto. / Rocío Pardos
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La Asociación Amigos del Libro del Buen Amor presentó ayer, en el Restaurante José María, la 50ª edición de la Romería del puerto del Malangosto que se celebrará mañana, domingo 5 de agosto. Los actos comenzarán a las 12.30 horas, con la procesión que da paso a la misa, la teatralización y la elección de dos romeros, el más joven y el de mayor edad.

Una celebración que cumple medio siglo de vigencia y que es considerada la ‘más alta’ de toda Europa, ya que tiene lugar a 2.002 metros de altitud. En ella se rinde homenaje al Arcipreste de Hita, Juan Ruiz, en su paso por el Puerto del Malangosto, camino hacia Sotosalbos. Allí se encontró con La Chata, y esta le quiso cobrar por su trayecto. El encuentro quedó recogido en el Libro del Buen Amor.

Como es costumbre, la Asociación Amigos del Libro del Buen Amor, con su presidente Juan Antonio Tapia a la cabeza, nombró a los elegidos para ser el Arcipreste y La Chata. Verónica Casado, Consejera de Sanidad de Castilla y León, ha sido la elegida para representar el papel de La Chata en la Romería. Por su parte, el periodista Alfredo Matesanz hará el papel del Arcipreste de Hita.

Esta Romería se celebra desde 1969, cuando Jaime Alpens Gasparini quiso promover el acto en forma de conmemoración por el camino recorrido por el Arcipreste de Hita a través del Puerto del Malangosto y su encuentro con La Chata. Una celebración que estaba destinada como una jornada festiva con las personas que viven en la zona y de encuentro con el paraje natural donde se desarrolla.

Con el paso de los años, esta tradición ha ido ganando más actividades. Una de ellas es la elección de dos personajes públicos para representar los papeles y una parte del Libro del Buen Amor, además de realizar un reconocimiento público por su trayectoria. También se realiza la elección del ‘romero’ más joven y el de más edad.

Adversidades

Los organizadores de la celebración vuelven a encontrarse, un año más, con los mismos problemas. En esta edición tampoco podrá hacerse la habitual comida en la montaña, ya que el Parque Nacional Sierra de Guadarrama no permite el uso del fuego. Juan Antonio Tapia desveló que estas prohibiciones afectan a la fiesta que organizan y no quiso asegurar la continuidad de la fiesta en próximos años.

Para intentar resolver esta incómoda situación, el presidente de la Asociación afirmó que se sentarán con la Administración para hablar y negociar sobre las condiciones que les imponen para celebrar la festividad.

Asimismo, destacó la emoción que supone llegar a las 50 ediciones, a pesar de la tristeza que supone encontrarte más trabas por parte de la Administración cada año. Algo que ha repercutido en las cifras de asistencia. Una cita que habituaba a reunir alrededor de 500 personas durante la comida, ha supuesto que la cancelación de la misma el año pasado redujera a la mitad los asistentes.