La reordenación de la plaza Reina Victoria Eugenia comenzará este año

El alcaide adelanta que en un par de meses se presentarán las obras de recuperación del conocido como Postigo del Obispo

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Durante la evacuación ayer del Alcázar, en el simulacro con el que su Patronato conmemora el aniversario del devastador incendio que destruyó las cubiertas hace 156 años, llamó la atención un grupo de hombres con mono y casco amarillo. Se trataba de obreros que están ejecutando obras en la parte trasera de la fortaleza, para adecuar lo que se conoce como bajada al Revellín.

El alcaide y coronel director de la Academia de Artillería, José María Martínez Ferrer, explicó que al encontrarse en una zona que no es visitable “estaba un poco deteriorada” y por eso se ha actuado porque sí es visible desde la carretera de la Cuesta de los Hoyos.

El alcaide hizo un resumen de las muchas actuaciones que se han llevado a cabo desde el año pasado en materia de rehabilitación y anunció de cara al futuro la reordenación de la plaza de la Reina Victoria Eugenia, porque es la primer impresión que reciben los visitantes antes de acceder a la fortaleza “y queremos que tenga mejor aspecto, aunque todavía habrá que esperar unos meses”, puntualizó.

Próximas a su conclusión están ya sin embargo las obras de consolidación de la Muralla Norte del Alcázar, después de que en los años 2015 y 2016 se siguiera el mismo proceso en la Muralla Sur.

Martínez Ferrer sostuvo que la Norte se encontraba “en condiciones precarias” y por eso se abordó la consolidación el año pasado y la intervención está prácticamente terminada.

Por otro lado, durante las obras en la Muralla Sur se identificó el conocido como Postigo del Hospital o del Obispo “que algunas publicaciones daban por desaparecido pero no es así”, según detalló el coronel director.

A lo largo de 2017 se iniciaron las obras de recuperación, que están a punto de finalizar, según Martínez Ferrer, quien informó de que “en un par de meses estaremos en condiciones de presentarlo a la comunidad académica y a los arqueólogos locales, y probablemente algunos libros o guías que describen la Muralla de Segovia tendrán que actualizarse”.

El alcaide asegura que “queremos sacar partido a todo el patrimonio arqueológico porque el Alcázar todavía no se conoce suficientemente en algunos aspectos o en algunas partes”.

Otras obras son las de reposición de la tapia del Jardín Norte, el situado a los pies del Alcázar, en la proximidad de la Casa de la Moneda, a la entrada del barrio de San Marcos desde el paseo de Santo Domingo de Guzmán. El muro se había desplazado y se ha acometido esta intervención para que se pueda disfrutar nuevamente de este espacio.

No faltan tampoco las habituales obras de mantenimiento que abarcan además la restauración de bienes muebles.