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Muchas empresas, estudiantes, familias y amigos han decidido celebrar anticipadamente la Navidad con cenas y comidas en multitud de establecimientos de la provincia, que ofrecen servicios muy diferentes. / KAMARERO

“La gente está muy animada. O, al menos, lo estaba”. Así lo perciben los trabajadores del sector hostelero, cuyas agendas se llenaron casi al completo a finales de noviembre con multitud de reservas por parte de empresas y familias, así como de grupos de estudiantes y de amigos, que querían celebrar por adelantado la Navidad con un memorable encuentro en los restaurantes segovianos. Sin embargo, el temor al virus y a los contagios ha llegado de nuevo, a pesar de las vacunaciones, lo que ha provocado la total paralización de reservas, a lo que se suma las cada vez más frecuentes cancelaciones.

Al principio de diciembre, los restaurantes no daban abasto con las peticiones que cada día llegaban de pequeños, medianos y grandes grupos de personas para conocer las ofertas navideñas que les ofrecían. Sin embargo, en las últimas semanas, las páginas que rápidamente se llenaron no han experimentado ningún cambio. Por el contrario, desde el lunes, las cancelaciones se han sucedido en la mayoría de los establecimientos de la provincia, aunque con cierta disparidad entre los locales pequeños y los de gran formato.

“A día de hoy, lo que hemos tenido han sido anulaciones y ninguna reserva. Ahora mismo no hay cenas de empresa en Segovia”, afirma rotundo el presidente de la Asociación de Hostelería y Turismo (Hotuse), Jesús Castellanos. De hecho, considera que el temor por el virus que se está extendiendo nuevamente entre la población es el responsable de esta situación: “Estamos poniendo la venda antes de la herida, lo que nos preocupa, pues no hay mayor restricción que no tener clientela”, añade.

Evitar contagios masivos

Precisamente, esta situación se refleja ya en algunos establecimientos con gran tradición en cenas prenavideñas, como el Hotel Puerta de Segovia. En concreto, su directora, Josefina de Andrés, asegura que “los grupos grandes están anulando todas las reservas para evitar contagios masivos”. Lo mismo sucede en El Pórtico Real, que había recuperado “casi el 80 por ciento de la actividad respecto a 2019”, indica su gerente, Alberto López. Sin embargo, a causa de las últimas noticias sobre el virus, se han cancelado “prácticamente el 70 por ciento de las cenas que teníamos programadas”, detalla.

Es cierto que sus paredes acogían eventos de gran formato, con banquetes de centenares de comensales que, en muchas ocasiones, iban acompañados de fiesta. No obstante, esta situación, en mayor o menor medida, se extiende al conjunto del sector: “En noviembre hubo mucha alegría y nos pedían menús y presupuestos, pero ahora todo ha quedado paralizado y hemos sufrido las primeras anulaciones, aunque por el momento parecen minoritarias”, avisa Rocío Ruiz, directora general del Restaurante José María, quien confía en mantener el lleno en Navidad, Nochevieja y Año Nuevo, cuyas celebraciones siguen en pie.

Gran antelación

Una de las características de la campaña navideña de este año en la hostelería ha sido la gran antelación con la que se han hecho las reservas: “La gente se ha apresurado”, confirma Nuria Gómez, parte del núcleo del Restaurante San Marcos. Y no solo para cenas, sino también para comidas, tanto a diario como durante el fin de semana, tanto grupos grandes como pequeños y mediano. Algo que es entendible, pues “ha habido un año que no ha existido y la gente tiene ganas de juntarse”, aclara Goyo Rico, propietario del Restaurante La Portada del Mediodía, en Torrecaballeros, quien lleva desde noviembre atendiendo peticiones.

No obstante, esta celeridad no se ha extendido a lo largo del tiempo. Ahora, la prudencia de los clientes es la protagonista en cada llamada a los establecimientos: “A la gente le apetece salir, reunirse, celebrar,… pero también se percibe el miedo, hay algunos que se lo piensan y hasta última hora no confirman la reserva, sobre todo en estos últimos días”, enuncia Santiago Rubio, gerente del Restaurante Los Mellizos ubicado en Carbonero el Mayor.

Incertidumbre que acecha

Así, esta incertidumbre se extiende y dificulta las previsiones del sector hostelero. “Estamos con la mosca tras la oreja, no solo ante las últimas cancelaciones, que están siendo más de las que preveíamos, sino también ante lo que va a suceder en Navidad y Nochevieja”, manifiesta Alberto López. Y en el caso de los establecimientos más afortunados que aún no han notificado ninguna anulación de reserva, como el Mesón Cándido, esta inquietud también se percibe: “Por el momento tenemos normalidad absoluta, pero no sabemos qué va a pasar”, expone su regente, Cándido López.

Del mismo modo advierte Rocío Ruiz al no saber si las Navidades van a ser “buenas o malas, pues todo depende de la evolución del virus”. Así, muestra su intranquilidad por esta situación: “Un día lo tenemos lleno y no cogemos gente, pero de repente otro empiezan a anular, por lo que es muy difícil trabajar así”, sostiene. “Nos esperan unas navidades complicadas, somos tan conscientes como todo el mundo con la situación, pero no se puede ser consciente con lo que se está haciendo”, concluye el presidente de los hosteleros.