Martín Ruano Plaza, María Luisa Aguilera Sastre y Miguel Ángel Gómez Vaquero, antes de su intervención. / P. B.
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Las Jornadas ‘Inmigración y Medio Rural’ que se celebran en el campus de la Universidad de Valladolid en Segovia contaron ayer con la participación de los alcaldes de Gomezserrín (Segovia) Martín Ruano Plaza; San Esteban de Gormaz (Soria), María Luisa Aguilera Sastre; y Villafrechós (Valladolid) Miguel Ángel Gómez Vaquero.

Los representantes municipales dieron un testimonio directo sobre la convivencia y la aportación económica de los vecinos llegados de otros países detallando los movimientos que en cada uno de sus pueblos se han producido y las oportunidades y retos que estos han originado. Los tres participantes en la mesa redonda ‘Los ayuntamientos ante la acogida de la población inmigrante en el medio rural’ manifestaron a esta redacción que la llegada de extranjeros está resultando ser una buena oportunidad pero no está exenta de necesidades que no siempre son fáciles de cubrir ni es la solución a todos los problemas.

 Martín Ruano Plaza: “En los pueblos pequeños no tenemos muchos medios para atender las necesidades de la gente que nos viene de fuera pero si no fuera por ellos no tendríamos algunos servicios”

 

Martín Ruano declaró que “los pueblos pequeños no tenemos muchos medios para atender las necesidades de la gente que nos viene de fuera pero si no fuera por ellos algunos no tendríamos algunos servicios”. Según datos aportados por el alcalde Gomezserracín tiene 666 habitantes, de los que 158 son de origen extranjero. “Hay hasta 15 nacionalidades y últimamente están llegando de Mali, de forma que los africanos están desplazado a los centroeuropeos que eran la mayoría antes”. Asegura que son distintas las necesidades y formas de vida de cada grupo de inmigrantes, y su disponibilidad a la integración. “Los europeos están comprando sus casas, pero los vienen de África están de paso, exigen poco y trabajan hasta los domingos” dice el alcalde de Gomezserracín. El alcalde Villafrechós valora la aportación que hacen en trabajos para los que no se encontraba mano de obra, pero al igual que Martín Ruano, advierte de que pueden ser tratados como mano de obra barata. Sobre este tema, el representante de la Junta, Luis González Romo, indicó que las administraciones están “reforzando” las inspecciones laborales.

Para María Luisa Aguilera Sastre la inmigración tiene que ser “el elemento que vuelva a vertebrar y a mantener nuestros pueblos”. La alcaldesa de San Esteban de Gormaz, “el centro de la despoblación, Laponia” es muy elogiosa y entusiasta con el proceso migratorio que a su entender “sí es una solución”, y asegura que ya tienen experiencias muy enriquecedoras. Ya han cuentan con segundas generaciones de vecinos llegados de América. “Están asentados, más formados y desde luego son parte esencial de nuestro tejido social”.
Además agradece la llegada de magrebíes que buscan expresamente vivir en “pueblecitos que tienen muy pocos habitantes”. “Es una dinamización económica sin precedentes entre la población que llamamos nacional”, apunta María Luisa Aguilera. San Esteban de Gormaz (Soria), María Luisa Aguilera Sastre.