La provincia tiene uno de los índices más bajos de rupturas matrimoniales

Solamente el cinco por ciento de los adultos segovianos se encuentran en situación de divorcio o separación según las estadísticas europeas

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Una pareja celebra su compromiso matrimonial en una de las parroquias de la ciudad de Segovia.

Segovia se mantiene como una de las diez provincias con menor proporción de población adulta en situación de divorcio o separación. En la actualidad, solamente el cinco por ciento de los adultos segovianos se declaran en tal condición, según un estudio realizado por el portal de citas Sugardaters. En cuanto al rango de edad donde se encuentra la mayor proporción de separados, en el caso de las mujeres, se sitúa entre los 50 y los 54 años de edad, mientras que, en el caso de los hombres lo hace un poco después, entre los 55 y los 59 años de edad.

Según datos recogidos por la agencia Europa Press, la comunidad autónoma de Castilla y León se sitúa como la región española en la que menos proporción de divorcios y separaciones se producen, solo por detrás del País Vasco. Con apenas 33,4 separaciones de este tipo por cada 100.000 habitantes, queda lejos de cifras de regiones como la de Andalucía o la Comunidad Valenciana, donde este coeficiente alcanza los más de los 50 divorcios por cada 100.000 habitantes.

Volviendo a la provincia, los datos absolutos de divorcios, separaciones y nulidades en la provincia, recogidos en la página del INE, arrojan un tímido descenso de este tipo de trámites en 2021. En concreto, se registraron un total de 192 casos, mientras que, en 2020, la cifra ascendía hasta los 201. De hecho, el descenso de separaciones adquiere mayor notoriedad si comprobamos la cifra de 2019, año en el que más de 250 parejas pusieron punto y final, legalmente hablando, a sus uniones.

Por lo que se refiere al tipo de divorcio, de los 177 producidos en 2021, solamente 36 fueron de carácter contencioso. En otras palabras, prácticamente el 80 por ciento de los casos se resolvieron con un acuerdo mutuo entre las partes. Las separaciones amistosas, por su parte, representan un tercio del total. Sin embargo, mientras que el número de divorcios supera con mucho la centena de casos, solo se han producido 15 separaciones, diez más que en 2020. Desde el punto de vista del abogado, la diferencia entre una separación amistosa y otra litigiosa es bastante evidente.

Tal y como cuenta Julián Sanz, decano del Colegio de Abogados de Segovia, en el caso de las amistosas, el abogado tiene un papel “fundamental” a la hora de ayudar a que se alcancen acuerdos. Además, el Ministerio Fiscal se ocupa de que ninguna de las condiciones sea perjudicial para los hijos de la pareja, si los hubiera. Por lo que se refiere a los divorcios litigiosos, en ese caso el abogado debe centrarse en la defensa de los intereses de su cliente, incluso aunque, como señala Sanz, esto pueda perjudicar a la otra parte. La separación consensuada y la no consensuada se juegan, en palabras del decano, “en terrenos similares pero con reglas distintas”.

En un divorcio, relata Sanz, lo que más suele traer de cabeza a los abogados es la cuestión de los hijos. El tema de la custodia hay que resolverlo con delicadeza. En Segovia, durante el año 2021, de todos los divorcios en los que había hijos de por medio, más o menos dos tercios fallaron a favor de la madre. Solamente cinco de los ochenta casos otorgaron la custodia a los padres.

La dificultad principal se encuentra en el tema del reparto de las cargas económicas que acarrea el cuidado de los hijos. Tal y como explica el decano, hay que tener en cuenta cuántos hijos hay, en qué situación se encuentra cada uno de ellos, si alguno requiere algún tipo de atención especial… Hay que tener en cuenta, especifica, “no sólo el presente de los hijos, sino también su futuro”.

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Divorcios notariales
Por otro lado, en el Colegio Notarial de Castilla y León se han tramitado un total de 21 separaciones y divorcios a lo largo del año 2021 en Segovia. Esto supone un aumento del 50 por ciento en lo que a estos trámites se refiere. Según informan desde esta institución, la tendencia se confirma en toda la región. Ha habido un incremento del 13 por ciento en este sentido en toda la Comunidad durante el año 2021. Desde que se puso en vigor la Ley de Jurisdicción Voluntaria, que permite realizar este tipo de gestiones frente a un notario en lugar de tener que acudir a un juzgado, el Colegio ha contado 1.837 divorcios, lo cual supone más de la mitad de todos los actos de familia notariales registrados en estos siete años, superando en más de diez puntos porcentuales a las bodas.

¿Por qué se ha producido este aumento de separaciones notariales, mientras el número total de divorcios muestra una clara decadencia en toda la provincia? Por supuesto, una parte de este fenómeno se debe a la recuperación de la actividad tras la pandemia. Para el decano de la institución notarial, Leopoldo Martínez de Salinas, se debe principalmente a dos razones: “seguridad jurídica y agilidad”. “Para el ciudadano, explica, la intervención del notario es cada vez más “conocida y reconocida”. Hay que tener en cuenta, sin embargo, que los casos en los que una pareja puede poner fin a su unión ante notario no son demasiados. Más allá de que, naturalmente, tenga que existir un notable grado de acuerdo entre los cónyuges, es asimismo imprescindible que no existan ni hijos comunes ni personas con capacidad reducida a su cargo.

El papel del notario, una vez comprobado que la solicitud de divorcio cumple con los requisitos, gira en torno a la revisión del convenio regulador. En otras palabras, supervisa que todos los términos del acuerdo de divorcio sean acordes con la legalidad vigente y que, además, ninguno de ellos suponga un menoscabo de la igualdad entre los dos cónyuges. Para el notario, lo más importante es que los dos miembros de la pareja reciban un trato equitativo. Todo ello, por supuesto, con las mayores garantías legales.

En este sentido, remarca el decano del Colegio Notarial, “es muy importante que la pareja haya gozado del asesoramiento de un letrado”, que se encarga de que el acuerdo sea lo más equitativo posible. A él se une después el notario, que, como decimos, echa el último vistazo al acuerdo, para verificar que todo se encuentra en orden. En palabras de Martínez de Salinas, se trata de un “procedimiento doblemente asesorado”.

Lo que suele acarrear más quebraderos de cabeza al notario es el tema económico. Tanto cómo han de repartirse los bienes como quién debe asumir las deudas de la pareja. “En cuanto aparece un elemento contencioso, los divorcios han de resolverse por vía judicial”, recuerda Martínez de Salinas.

Si se junta el tímido crecimiento de las separaciones notariales con el hecho de que el número total de divorcios está en descenso, tal vez se pueda concluir que, en la provincia de Segovia, la población no sólo se separa menos, sino que se separa mejor.

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El número de enlaces ha descendido un 30 por ciento en cuatro décadas

La provincia de Segovia viene registrando un descenso en el número de enlaces matrimoniales hasta llegar a un 30 por ciento menos de los que se registraban hace cuatro décadas. Si en 1980 se notificaron 753 matrimonios, en el año previo a la pandemia, 2019, fueron 532.

La tendencia a la baja es notable en las estadísticas oficiales, con una disminución progresiva, salvo casos muy puntuales de repuntes. Antes de la llegada de la covid en 2020 ya existía una tendencia descendente de los matrimonios.

El año 2020 supuso un frenazo total en el número de enlaces. Además de las restricciones con el cierre de la hostelería se unió el miedo a las reuniones masivas. Ha sido a finales de 2021, y sobre todo en este 2022 cuando se están recuperando los niveles prepandémicos. Pero además se espera que se superen las cifras al haberse postergado muchas de las celebraciones que se habían programado para antes.

La evolución de los matrimonios revela también que la edad media al primer matrimonio sigue creciendo. La edad media de los cónyuges ha crecido exponencialmente. En el caso de las mujeres se ha pasado de los 32 años en 2009 a cerca de los 36 en 2021. Para los varones, la edad media ahora está en 38 años, cuando hace dos décadas lo más normal era hacerlo con menos de 35 años. Todo ello es un indicador de que cada vez se demora más la decisión de cambiar de estado civil.

En las estadísticas, Segovia también destaca por ser una de las provincias con más matrimonios por cada mil habitantes (4,08). Por debajo de esa tasa se encuentran prácticamente todas las provincias del entorno, incluida Madrid. Esto puede esconder el hecho de que muchos matrimonios que se celebran aquí están protagonizados por personas residentes en otros lugares.

En lo que respecta a los matrimonios entre personas del mismo sexo, también se comprueba un aumento progresivo, algo más elevado entre hombres (5 en 2020) que entre mujeres (3 en ese mismo año).