El mes de febrero, con las restricciones del cierre del interior de los establecimientos hosteleros, las grandes superficies como centros comerciales y deportivos, la limitación de la movilidad entre provincias de Castilla y León, y con el toque de queda a las 20.00 horas, dejó 2.407 nuevos Expedientes de Regulación Temporal de Empleo (ERTE) en la provincia, que suman un total de 3.250, según los datos que publica este martes el Ministerio de Inclusión, Seguridad Social y Migraciones.

En Castilla y León la cifra asciende a 40.323, después de que en el último día de febrero hubiera 11.171 más que el mes anterior

En Castilla y León la cifra asciende a 40.323, después de que en el último día de febrero hubiera 11.171 más que el mes anterior, con un repunte del 38,3%. En el conjunto nacional, el número de trabajadores en un ERTE aumentó en 160.414 personas durante febrero, lo que dejó la cifra total de personal protegido en 899.393.

Según los datos proporcionados por el Ministerio de Inclusión y Seguridad Social, de esta cantidad, 645.744 personas, el 71 % del total, lo están en algunas de las modalidades que se pusieron en marcha a partir del 1 de octubre, prorrogados a partir del 1 de febrero, y que conllevan exoneraciones en las cotizaciones sociales.

Por provincias

Por provincias, Ávila concluyó febrero con 2.280 trabajadores en un ERTE (1.683 en enero); con 6.148 en Burgos (4.960), 7.344 en León (5.044), 2.212 en Palencia (1.597), 6.050 en Salamanca (4.637 ); con 3.250 en Segovia (2.407), 1.446 en Soria (1.061), 9.515 en Valladolid (6.302) y 2.092 en Zamora (1.730).

Castilla y León acabó enero con 29.151 trabajadores en un ERTE, en diciembre con 34.695, en noviembre tenía 27.767, con 16.952 en octubre, 20.422 en setiembre y 24.120 en agosto. Castilla y León llegó a tener 145.505 trabajadores en un ERTE en el mes de abril, que fue el pico máximo durante la pandemia de la Covid-19.