Vecinos de Nava de la Asunción, disfrutando ayer en una terraza. /E.A.
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Segovia entera vive desde ayer en la fase 1 de la desescalada prevista dentro del estado de alarma actual, como consecuencia de la pandemia del Covid 19. Algunos pueblos, concretamente los pertenecientes a las zonas básicas de salud de Sepúlveda y Navafría, empezaron a disfrutar una semana antes de la rebaja de limitaciones de vida que ha supuesto esta crisis sanitaria, después de un confinamiento de varias semanas.

Sotosalbos es una de esas localidades. Sus 113 habitantes censados y algunos más de las segundas residencias que se registran en este municipio, se sienten unos privilegiados, porque además de gozar de un entorno natural magnífico, para pasear y correr, llevan ocho días ya en plena fase 1. Su alcalde, Feliciano Isabel Gimeno, explicaba ayer que se ve más movimiento en el pueblo, de vecinos con ganas de salir a la calle, y que desde la semana pasada pueden sentarse tranquilamente en la terraza del único bar que se ubica en la plaza de Sotosalbos, que con un espacio aceptable, ya ha empezado a trabajar. “El resto de restaurantes abrirán probablemente en los próximos días, ya que están preparando los locales, con la vista puesta en la primera semana de junio”, comentaba el regidor, que es optimista de cara al verano, para cuando se esperan recibir los numerosos turistas y vecinos de segundas residencias, que vienen a Sotosalbos. En cuanto a estos últimos, Feliciano Isabel reconoce que  en los primeros días del confinamiento fueron unos cuantos los que decidieron pasar la crisis en sus casas de Sotosalbos, gracias, entre otras cuestiones, a que el municipio había instalado la fibra óptica dos meses antes de que empezara el confinamiento, lo que ha favorecido el teletrabajo a muchos vecinos.

Boceguillas es otra de las localidades segovianas que lleva ya más de una semana en fase 1. Situado junto a la carretera nacional A-1, siempre ha sido un municipio en el que paran muchos transportistas de camino hacia sus destinos, y donde se localizan varios establecimientos hosteleros de carretera. El alcalde, Aarón Arranz, explica que desde el lunes 18 llevan abiertas las terrazas de tres bares, sobre todo los que se encuentran junto a la carretera, donde estos días sí ha habido movimiento de transportistas y de vecinos que se han reencontrado en las terrazas. También ha abierto la administración de lotería, algún hostal, así como la otra panadería. “Algunos, sobre todo los establecimientos que están en el casco urbano, esperan abrir más adelante, porque se están preparando y adaptando sus espacios”, apunta.

Además de la fase 1, la mayoría de los municipios segovianos se han beneficiado de la rebaja de medidas establecida por el Gobierno el pasado viernes, para localidades de menos de 10.000 habitantes y densidad de población inferior a 100 habitantes por kilómetro cuadrado que aún se encontraban en fase 0. Su publicación a última hora del viernes y la precipitación de poder abrir al día siguiente, han hecho que muchas localidades hayan esperado hasta ayer lunes para abrir sus puertas. El alcalde de La Lastrilla, Vicente Calle, señalaba ayer que en el pueblo los establecimiento abrieron ayer, los que estaban preparados, y lo seguirán haciendo en los próximos días. Calle reconoce que ya hay más jaleo en la calle, pero siempre con la prudencia de mantener las distancias y las medidas recomendadas por los expertos. Y el Ayuntamiento también continúa. Hoy hay pleno municipal, que será presencial y la casa consistorial se prepara para la vuelta de los trabajadores que estaban teletrabajando, porque el resto de operarios siguen en las calles, limpiando y desinfectando,  y se espera reanudar varias obras, así como generar más empleo. “Estamos intentando retomar la rutina, y a base de trabajo, llevar una vida normal”, concluye el alcalde.

Jesús Nieto, alcalde de Palazuelos de Eresma, agradece el civismo de sus vecinos en esta situación de incertidumbre, y afirma que el pueblo va volviendo poco a poco a esta nueva normalidad. “Estamos haciendo una desescalada progresiva, porque no queremos que haya un rebrote”. Hay ganas de salir y reencontrarse, pero siempre cumpliendo las medidas.