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Accidente en la CL-605, en el término de Anaya. / EFE - PABLO MARTÍN

Las vías interurbarnas de la provincia de Segovia registraron en 2021 un total de cuatro accidentes de tráfico mortales, seis menos que en 2020, año más marcado por las limitaciones de movilidad como consecuencia de la evolución de la Covid-19, y dos menos que en 2019, año prepandemia.

Según los datos publicados por la Delegación del Gobierno en Castilla y León, en el conjunto de la Comunidad hubo el año pasado un total de 77 siniestros mortales, con el resultado de 92 fallecidos y 25 heridos graves. El número de muertos fue cuatro menos que en 2019, aunque los desplazamientos por carretera con respecto a ese ejercicio cayeron un 6%. El balance de muertos en 2021 es el segundo menos mortal en la serie histórica, solo por detrás del 2020 -cuando se dieron numerosas restricciones-, en el que hubo 89 fallecidos.

El balance de siniestralidad vial del año 2021 arroja que el 34% de los fallecidos era un usuario vulnerable, de los que once eran peatones, tres ciclistas, dos ciclomotoristas y quince motoristas. En todo caso, son 31 frente a los 36 de hace dos años.

Por su parte, la cifra de 25 heridos graves como consecuencia de un accidente de tráfico crece en dos personas en comparación con 2019. El descenso del 4% de los fallecidos en carreteras se produce en un contexto en que los movimientos de largo recorrido bajaron un 6%, hasta los 57,8 millones frente al os 61,4 millones realizados en 2019. Por otro lado, supuso un 27% más que en 2020.

Por tipo de vía, descendieron con respecto a 2019 los muertos un 10% en carretera convencional mientras que aumentaron un 24% los registrados en autopista y autovía. En concreto, 71 personas perdieron la vida en accidentes de tráfico que tuvieron lugar en vías convencionales (77%) y 21 en autopista y autovía (23%). Por lo tanto, se mantiene estable la relación de que tres de cada fallecidos son en carretera convencional y uno vías de alta capacidad.

Un dato que preocupa a las autoridades es que hubo once peatones atropellados, frente a los diez contabilizados en 2020 y ocho en 2019, de los que nueve fueron en vías de alta capacidad y dos en carretera convencional. De esos nueve, siete fueron conductores u ocupantes que se habían bajado del vehículo por un problema técnico o avería y dos eran peatones que caminaban o cruzaban la vía. Por el contrario, 15 motoristas perdieron la vida en carretera, siete menos que dos años antes. Más de un tercio de los accidentes mortales fue por una salida de vía (31), seguido de lejos por la colisión lateral y frontolateral (16) y choque frontal (151).

Por provincias

Por provincias, las víctimas mortales en carreteras en comparación con 2019 bajaron en Ávila (dos menos), León (cinco menos), Salamanca (siete menos), Segovia (dos menos) y Zamora (cuatro menos) mientras que aumentaron en Burgos (dos más), Palencia (una más), Soria (ocho más) y Valladolid (cinco más).

Por edad, el mayor descenso se producen en el grupo de 45 a 54 años, con un 20% menos, mientras que aumenta la siniestralidad en la franja de 55 a 64 años, después de pasar de los 12 a los 23 entre 2019 y 2021.

La delegada del Gobierno en Castilla y León, Virginia Barcones, subrayó, según recogió la Agencia Ical, que se ha mantenido la tendencia positiva de reducción de la siniestralidad experimentada en la última década. Pese a ello, aseguró que la valoración no puede ser positiva por que 92 personas han perdido la vida en las carreteras de la Comunidad. "Son 92 familias rotas y nuestro objetivo es trabajar para que ninguna vida se trunque en nuestras vías", precisó.

Acompañada del subdelegado del Gobierno en Valladolid, Emilio Álvarez; la coordinadora de la DGT en Castilla y León, Inmaculada Matías, y el jefe del Sector de Tráfico en la Comunidad, Francisco Iturralde, puso el acento en los accesorios de seguridad al recordar que una de cada cinco personas que viajaban en turismo y furgoneta (once en total) no llevaba el cinturón puesto en el momento del accidente. Tampoco hacían uso del casco un ciclista y un motorista.

Matías valoró la importancia del uso del cinturón ya que los estudios señalan que la mitad de los fallecidos en carreteras se hubiera salvado de haber llevado este sistema. Es decir, de las once que perdieron la vida, cinco podrían haberse salvado. En este sentido, precisó que la reforma de la Ley de Seguridad Vial, que entra en vigor en marzo, contempla la retirada de cuatro puntos (frente a los tres actuales) al conductor por no llevar el cinturón o alguno de los usuarios del vehículo. "No habrá incremento de la sanción económica pero nuestra intención es reducir al máximo la cifra de once fallecidos", aseveró.

4.651 sanciones por no llevar cinturón

En este sentido, el teniente coronel de la Guardia Civil destacó que los agentes de Tráfico impusieron 4.651 denuncias a lo largo de todo el año pasado. Es decir, una media diaria de 13. Además, hubo 43 sanciones por no utilizar de forma adecuada el sistema de retención infantil. Por otro lado, se registraron tres fallecidos con un nivel de alcohol superior al permitido y ninguno por drogas.