El Castillo rodeado de nieve por el paso de 'Filomena'. / C.N / ARCHIVO

Segovia ha amanecido este martes 12 de enero con los termómetros con temperaturas bajo cero. Las fuertes heladas y temperaturas mínimas de hasta 15 grados bajo cero han elevado el nivel de riesgo a ‘extremo’, con aviso rojo en toda la provincia, según la predicción de la Agencia Estatal de Meteorología (AEMET) a las 9.00 horas.

Concretamente, los termómetros han tiritado en Cuéllar, con temperaturas mínimas de hasta -16.1 grados, la segunda temperatura más baja de la Comunidad (la primera, Puerto el Pico -Ávila-, con -16,4 grados) y la octava temperatura mínima más baja de España. La estación meteorológica de Miguelañez ha llegado a registrar mínimas de hasta -12.8 grados, muy cerca San Rafael con -12.6 grados, y con mínimas también cercanas a los -10 grados se encuentran Vallelado (-10 grados) y Los Ángeles de San Rafael (-10 grados).

En el resto de la Comunidad, las provincias de Ávila, Burgos y Soria también han amanecido con alerta roja, el nivel extremo, con mínimas de 16 grados bajo cero. Según los datos de la Agencia Estatal de Meteorología, sólo dos estaciones meteorológicas de Castilla y León se encuentran en el ranking de las diez mínimas del país, la del Puerto el Pico y la de Cuéllar, aunque se han registrado temperaturas muy bajas en la meseta soriana, cercanas a los -16 grados, y en algunas zonas de la meseta abulense y burgalesa, con -14 grados.

En Salamanca hay alerta naranja, riesgo importante, por valores de 10 grados bajo cero también en puntos de la meseta, preferentemente en la zona oriental. En el resto de la Comunidad, a excepción de Soria (también en aviso naranja) la alerta es de nivel amarillo, la de menor riesgo, por temperaturas de entre seis y ocho grados bajo cero.

La AEMET advierte de que con la alerta roja el riesgo es extremo con fenómenos meteorológicos no habituales de intensidad excepcional y con un nivel de riesgo para la población muy alto, mientras que con el nivel naranja hay riesgo importante en fenómenos meteorológicos no habituales y con peligro para actividades usuales.