casa pagola
Este edificio de la calle de la Muerte y la Vida, esquina a la plaza de Santa Eulalia, es uno de los pocos ejemplos de arquitectura racionalista del primer tercio del siglo XX en Segovia. / Nerea Llorente

“La propiedad ha mostrado su interés por rehabilitar el edificio, de forma que Segovia no pierda uno de los pocos ejemplos de arquitectura racionalista que tiene”. Esta es una de las principales conclusiones de la reunión que mantuvieron ayer en el Ayuntamiento el propietario de la casa proyectada por el arquitecto Manuel Pagola a principios del siglo XX en el barrio de Santa Eulalia y la concejala de Urbanismo, Clara Martín, con la mediación del Colegio de Arquitectos de Segovia, en la persona de su presidenta, Susana Moreno, así como otros técnicos.

Desde la entidad colegial han recordado que a finales del año pasado el Ayuntamiento concedió licencia de derribo para demoler este edificio y construir uno de nueva planta, ya que no se incluyó en su momento en el catálogo de edificios protegidos del Plan Especial de Áreas Históricas (PEAHIS).

Los responsables del Colegio de Arquitectos de Segovia han mantenido desde el primer momento que este edificio, situado en la plaza de Santa Eulalia, esquina con el número 7 de la calle del Puente de la Muerte y la Vida, “tiene valores arquitectónicos suficientes” para ser conservado como ejemplo de la arquitectura racionalista de principios del siglo XX en Segovia.

En este sentido, antes de que se concediera la licencia de derribo a la propiedad, el Colegio inició una serie de actuaciones, incluyendo un recurso de alzada presentado ante la Dirección General de Patrimonio Cultural de la Junta, que no tuvo en cuenta sus argumentos.

En la reunión mantenida ayer en el Ayuntamiento, se expusieron las posibilidades de conservar este inmueble “sin generar perjuicios económicos a la propiedad”, según el Colegio. El PEAHIS permite que el edificio de nueva planta proyectado en el solar, tras derribar la casa de Pagola, tenga una planta más de altura.

El colectivo profesional mantiene que “la solución pasa por firmar un convenio entre las partes —Ayuntamiento y propiedad— para la tramitación de una modificación de la normativa” del citado plan especial, de manera que esta última mantenga el exceso de edificabilidad otorgado, pero añadiendo un planta superior al edificio actual.

De esta manera no perdería “sus valores racionalistas actuales, lo que resulta posible”, en palabras de la presidenta del Colegio. Además, apunta que, en tanto se tramitan ese convenio urbanístico y la modificación del plan especial, “la propiedad puede presentar un proyecto para rehabilitar el actual edificio, tal como es, y decidir más tarde si lo amplía o no con una planta superior. De esta forma tampoco se causaría un perjuicio por la demora”.

“De momento estamos en un momento muy inicial del proceso, pero en cualquier caso son buenas noticias para la ciudad”, apunta Moreno , que añade que “en este caso hemos tenido la suerte de que la propiedad ha sido sensible a los valores arquitectónicos del edificio que hemos puesto de manifiesto. Con esta iniciativa de la propiedad estamos convencidos de que todos ganamos, sobre todo la ciudad y la propiedad, ya que una vez rehabilitado el edificio tendrá, no sólo un bloque de viviendas, sino una arquitectura de prestigio renovada”.