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El futuro de la acuicultura pasa por un adecuado equilibrio entre la producción sostenible y de calidad de productos pesqueros y su relación con la economía y  el avance de un sector que genera en España cerca de 20.000 empleos, uno de cada cuatro en toda Europa, y que cuenta  con un volumen de negocio de 490 millones de euros anuales que se reparten los 5.200 establecimientos dedicados a esta tarea.

Esta fue una de las principales conclusiones de la jornada que reunió ayer en el CIFP Felipe VI a cerca de medio centenar de expertos e investigadores de  toda España con ocasión de la celebración del Día Mundial de la Acuicultura, una iniciativa organizada por el Centro de Investigación en Acuicultura del Instituto Tecnológico Agrario de Castilla y León (ITACyL), la Sociedad Española de Acuicultura, la Fundación Universidad de Valladolid, la Red Innovación Rural y la Asociación para la Promoción de las Ciencias de la Salud Andrés Laguna.

El presidente de la SEA, Francisco Javier Martínez López, destaca la importancia de un sector en el que la producción y la investigación caminan unidos a la búsqueda de conseguir  un producto pesquero cuyas variedades respondan a las necesidades de un mercado cada vez más exigente.

Así, indicó que actualmente, los productos acuícolas están ya superando a la pesca extractiva tradicional, circunstancia que irá en aumento en los próximos años porque la pesca “está estancada, porque no se puede sacar de donde no hay mientras que las necesidades de alimento y de calidad también crecen”.

Martínez reconoció que el sector acuícola está en alza, pero precisó las dificultades que atraviesan subsectores como los de la producción, donde la “obsesión” –según sus palabras- por la protección medioambiental hace que la creación de nuevos establecimientos no crezca al ritmo que lo hace en otros países europeos. Sobre este aspecto, aseguró que la sostenibilidad “es hacer las cosas bien, porque es cierto que cualquier actividad productiva tiene un impacto medioambiental, pero hay que conseguir que el impacto sea mínimo tanto en el mantenimiento de infraestructuras como en la producción de pienso”.

En cuanto a la investigación, la SEA  señala que España se sitúa en la vanguardia de los proyectos de nuevas especies y de tratamiento de los productos pesqueros, aunque señaló que los problemas para obtener recursos económicos  -endémicos en la investigación a nivel global- hace difícil seguir avanzando. Por ello, reconoció la importancia de la colaboración entre los distintos centros de investigación y el apoyo de las instituciones como baluartes para mantener lo hasta ahora conseguido.