En primer término, Lirio Martín y el comisario Javier Galván, al comienzo de la jornada. / Kamarero
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La Policía Nacional y la Subdelegación del Gobierno en Segovia animan a los profesionales de la sanidad a que denuncien las agresiones, tanto físicas como verbales, que sufran mientras ejercen su labor en los centros sanitarios de la provincia. La subdelegada, Lirio Martín, ha informado de que se han registrado cinco incidentes en este sentido en Segovia desde que en 2017 se implantó en la Comisaría provincial la figura del interlocutor sanitario.

La Subdelegación del Gobierno fue escenario ayer de una jornada sobre esta figura a la que asistieron representantes de centros sanitarios de la ciudad, así como de los colegios oficiales de médicos y enfermería, y de Cruz Roja. Antes del encuentro Martín detalló que en 2017 se registró una denuncia por la agresión a una enfermera, en 2017 una agresión a una enfermera e injurias a una doctora, en 2019 una amenaza a médicos y este año ya se ha tramitado otra denuncia también por amenaza.

Durante la jornada, Javier Galván, interlocutor nacional y comisario responsable de esta figura en todo el territorio de la Policía Nacional, presentó el balance de la actividad durante el año pasado y expuso, junto a otros miembros de su equipo, las herramientas que puede utilizar el personal sanitario ante riesgos de amenazas y agresiones.

Precisamente, la subdelegada afirmó que a la Policía le consta “que se han producido más agresiones de carácter verbal que no fueron objetos de denuncia por parte de los profesionales sanitarios” y resaltó “la conveniencia de que se pongan en contacto con el interlocutor sanitario con el objeto de determinar si alcanzan la calificación de delito”.

Añadió que ese contacto servirá, además, para “canalizar, solucionar y afrontar” este tipo de situaciones que afectan a los sanitarios no solo en su ejercicio profesional sino también en el ámbito personal.

Por su parte, Galván, que animó también a denunciar “porque eso permite al Ministerio, a la Delegación del Gobierno y a la Subdelegación mover la fuerza policial con respecto a este problema”, sostuvo que “cualquier incidencia que llega a la Policía Nacional sobre agresiones, denunciadas o no, tiene respuesta”.

Abundó sobre esto al asegurar que, cuando ha habido una serie de incidentes que no han sido denunciados, la Policía, desde la Comisaría provincial, ha dado respuesta individualizada” y puso el ejemplo de una doctora del Real Sitio de San Ildefonso, “con la que todas nuestras patrullas, a través del trabajo realizado por nuestro interlocutor, han tenido conocimiento y han estado sobre esa persona dando seguridad de una manera directa e indirecta”.

En el conjunto de Castilla y León el número de agresiones denunciadas en las que ha intervenido esta figura ha sido de 28, un descenso respecto a los años anteriores, según Galván, quien además explicó que en Segovia la incidencia es muy baja en comparación con otras provincias y puntualizó que en el caso denunciado en 2019, por amenaza, “se trata desgraciadamente de una persona que tiene problemas psíquicos”.

Este comisario felicitó a la Comisaría de Segovia y a la Subdelegación del Gobierno “porque los datos son magníficos”, aunque reconoció que en la ciudad no hay “problemas sociales que evidentemente repercuten en las agresiones a sanitarios”.

Por otra parte, informó de que con la figura del interlocutor en Segovia también se han reducido “los delitos que se vienen produciendo en áreas sanitarias, como hurtos a pacientes y empleados”.

La figura del interlocutor sanitario de la Policía Nacional tiene por misión asesorar, coordinar y desarrollar acciones preventivas frente a cualquier manifestación violenta que se produzca en el ámbito de la sanidad, con el fin de poner coto a las agresiones sufridas y garantizar una atención urgente y personalizada. Desde 2017 en Segovia ha mantenido en torno a 30 reuniones y charlas en centros de salud y en el hospital, Gerencia de Salud y Cruz Roja, con la asistencia de unos 200 profesionales.