La plaza se completó entre 1908 y 1910 con la instalación del monumento a Daoiz y Velarde, obra de Aniceto Marinas. / ROCÍO PARDOS
La plaza se completó entre 1908 y 1910 con la instalación del monumento a Daoiz y Velarde, obra de Aniceto Marinas. / ROCÍO PARDOS
Publicidad

La Plaza de la Reina Victoria Eugenia del Alcázar de Segovia será restaurada de forma integral a lo largo de este año. La intervención se plantea con carácter global y se llevará a cabo en la totalidad del espacio de la plazuela y de los elementos que la delimitan, acometiendo su restauración, consolidación y, solo en caso necesario, su renovación, aunque respetando en todo lo posible el estilo original.

La ‘plazuela del Alcázar’, como así la denominan los segovianos, constituye en la actualidad un espacio dedicado al ocio y disfrute de los visitantes de la ciudad y de aquellos segovianos que, conocedores de la belleza de su entorno, la recorren asiduamente. La plazuela permite a los visitantes disfrutar de cerca la historia de la ciudad y del Alcázar que alberga, así como recrearse con las maravillosas vistas sobre los valles de los ríos Eresma, al norte, y Clamores, al sur, o de la fachada este del propio Alcázar, en la que destaca la majestuosa Torre de Juan II.

Tras diversas vicisitudes a lo largo de los siglos, la disposición actual de la plazuela data de la última gran reforma realizada por el arquitecto Joaquín de Odriozola en paralelo a la reconstrucción del Alcázar tras su incendio en el año1862, que dotó por primera vez a la plaza de un verdadero jardín el año 1900.

Posteriormente, entre 1908 y 1910, se completó la actual configuración con la instalación del monumento a Daoíz y Velarde, obra de Aniceto Marinas. Sin embargo, el inexorable paso del tiempo, la gran afluencia de visitantes al monumento y la climatología adversa han deteriorado ostensiblemente el pavimento y la calzada que conduce a la entrada a la fortaleza, así como parte de las fachadas de la Casa de la Química. El Patronato del Alcázar considera necesario también afrontar la modernización y adaptación a la normativa vigente de las canalizaciones y redes de los diferentes servicios (electricidad, agua, telefonía, fibra óptica) del monumento, así como mejorar el sistema de drenaje de algunas zonas de la plazuela.

Los restos arqueológicos que se encuentren durante las obras que se van a acometer en unas semanas serán detalladamente conservados y catalogados. Los actuales pavimentos de asfalto y baldosas de cemento de cuadradillo se sustituirán por materiales como el granito de diferentes tonalidades y el basalto, más duraderos y adecuados al entorno.

Especial cuidado recibirá el canal del Acueducto que discurre por el subsuelo de la plazuela, cuyo trazado es en buena parte conocido. Se tiene intención de señalar sobre el pavimento la traza del canal del Acueducto, como ocurre en el resto del tramo urbano que discurre por la ciudad.

“Se trata, en suma, —explican desde el Patronato— de conservar, recuperar y potenciar la identidad y características propias de la plazuela, dentro de la general del Alcázar, sin alterar los elementos de diseño que desde hace un siglo lo conforman. Esto es, poniendo en valor el preciado patrimonio histórico artístico y ambiental, en el área que conforma el perímetro de la Plaza de la Reina Victoria Eugenia, y realzando su vinculación con el Alcázar”.

La institución que vela por la conservación del monumento ha decido acometer la restauración de la Plaza de la Reina Victoria Eugenia, “ya que es de todo punto necesario que una fortificación de tal relevancia histórica y artística esté cuidada en todos sus aspectos. Máxime cuando se encuentra enclavada dentro de la ciudad vieja de Segovia que fue declarada patrimonio mundial de la Unesco en el año 1985.

La larga duración de las obras está justificada por el hecho de que habrá que trabajar en la plazuela por fases y zonas diferenciadas, a fin de mantener un acceso ininterrumpido al Alcázar en las condiciones y horario habituales, lo que constituye un requisito imprescindible.

El paso de visitantes al monumento será inevitablemente algo más complicado durante el período de intervención, aunque en todo momento los ciudadanos podrán entrar al Alcázar (así como acceder al Archivo General Militar allí albergado).