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Quico Cadaval, santo y seña de la narración oral, vuelve a su cita anual en Segovia. / KAMARERO

El escritor Ignacio Sanz, muñidor del Festival de Narradores Orales, puso este lunes de manifiesto el poder de la “palabra desnuda” como bálsamo para superar tiempos de estupor como los que la pandemia ha dejado en la sociedad. Quienes quieran comprobarlo, podrán hacerlo en la vigésimo segunda edición de un evento cultural que vuelve tras la crisis sanitaria a recuperar su ya tradicional formato en el escenario del patio de la casa de Andrés Laguna; que entre los días 5 al 11 de julio volverá a propiciar el encuentro entre narradores y público para compartir historias tradicionales y fantásticas.

El programa del festival fue presentado este lunes por Ignacio Sanz en un acto en el que la alcaldesa Clara Luquero y el concejal de Cultura Alberto Espinar preludiaron su intervención para expresar su satisfacción por recobrar esta iniciativa que se sitúa en los primeros lugares de la programación estival de la capital. Así, Luquero señaló que la casa de Andrés Laguna es “un templo de la palabra” y destacó la variedad de estilos y narradores del programa, mientras que Espinar puso de manifiesto el “alma de improvisación” que recoge cada una de las intervenciones de los narradores.

Como en años anteriores, el ciclo cuenta con la participación de Quico Cadaval, maestro de narradores que es fiel a su cita con el público segoviano, ávido de escuchar sus historias basadas en su desbordante aparato verbal que esconde un mensaje ético que le hace imprescindible, y que llegará a Segovia el 6 de julio.

El festival comenzará el 5 de julio con la intervención de Almudena Francés, narradora levantina que propondrá cuentos y narraciones de la tradición oral de esa zona de España, y continúa el 7 de julio con la leonesa Maisa Marbán, que recoge en sus relatos originales tradiciones y literatura de autores modernos.

El espacio para los narradores locales lo ocuparán el 8 de julio Sonsoles Novo y Álida Jiménez, que proponen un repertorio de historias tradicionales vistas con la mirada de autores modernos como Quim Monzó, Darío Fo o Woody Allen, atravesadas por canciones de la música popular.

Héctor Urién llega el 9 de julio con la tradición y la magia de la tradición clásica con relatos griegos, latinos o ‘Las mil y una noches’, y el 10 de julio es el turno de Félix Albo, con un torrente verbal surrealista e imaginativo. El ciclo concluye el 11 de julio con el narrador zamorano Guti, que trae narraciones de las ancianas de Aliste y Sanabria.
Las actuaciones comenzarán a las 22.00 horas y se ha estipulado un precio de cinco euros para controlar el aforo al patio, ya que las circunstancias sanitarias reducirán sensiblemente la presencia de público. Las entradas pueden adquirirse en el Centro de Recepción de Visitantes.

En paralelo, el festival recupera el ciclo de recitales ‘La poesía también cuenta’, que en 2020 no pudo celebrarse, y que este año tendrá lugar en el patio de la Casa Museo de Antonio Machado los días 8 al 10 de julio a partir de las ocho de la tarde. El ciclo contará con la participación de las poetisas María Sánchez y Yolanda Izard y el poeta Alfredo Gavín, y la entrada tendrá un precio de 3 euros.