Los grupos políticos expresaron sus opiniones sobre el edificio CIDE. / KAMARERO
Publicidad

Los partidos políticos que conforman la oposición municipal vuelven a poner el acento en el edificio CIDE –buque insignia de lo que estaba previsto que fuera el Centro de las Artes y la Tecnología (CAT)- como ejemplo de la mala gestión del equipo de Gobierno del PSOE en los 17 años que lleva al frente de la ciudad. La decisión de desestimar la recepción de las obras del CIDE y la más que probable judicialización del conflicto suscitado con la empresa añade un argumento más a esta opinión, en la que coinciden tanto el Partido Popular como Ciudadanos.

Pablo Pérez (PP) asegura que Luquero “después de gastar este año casi 3,5 millones en el edificio dejando sin dinero otras inversiones prioritarias, ahora nos encontramos con un nuevo capítulo de un culebrón que ahora no tiene fechas”. “Además, cuando vaya a abrir el edificio, supondrá para el Ayuntamiento unos gastos de mantenimiento de 500.000 euros, que en parte paliarán las empresas que lo ocupen, pero es un claro ejemplo de la mala gestión del PSOE en sus 17 años de gobierno.

Pablo Pérez (PP): “Luquero vende humo con la llegada de empresas al CIDE con fotos con empresarios, pero que no aportan datos sobre sus compromisos”

Asimismo, expresó su deseo que si el conflicto se judicializa “no cause más quebrantos económicos al municipio”, aunque precisó que “estaremos del lado del ayuntamiento en la defensa de los intereses de los segovianos”. Más escéptico fue en lo referido a la llegada de nuevas empresas, y acusó a Luquero de “vender humo con fotos en el CIDE de empresarios pero que no aportan datos sobre sus compromisos”.

Noemí Otero (Cs) se mostró resignada por la decisión de la ruptura con la empresa, y aseguró que “si lo que dice el Ayuntamiento es cierto, parece justificada, pero sabiendo los precedentes sobre la historia del edificio, mi escepticismo está ahí”.  También señaló su apoyo a defender el dinero público de las arcas municipales, pero coincidió con Pérez en cuestionar la realidad del compromiso de las empresas “de las que no hay noticias”.

Por su parte, IU y Podemos mantienen un apoyo crítico a este proyecto arguyendo para ello la teoría del mal menor para defender su viabilidad.  El concejal de Medio Ambiente y portavoz de IU Ángel Galindo, asegura que en la ruptura con la empresa “se ha hecho lo que había que hacer, porque no es de recibo que una empresa quiera ganar dinero a costa de los recursos de los ciudadanos y no por su trabajo”, y volvió a insistir en que el proyecto del CAT ha generado muchos problemas al Ayuntamiento, y no fue acertado, pero una vez construido hay que darle sentido y ponerlo a funcionar, y eso es ahora lo que importa.

Ángel Galindo (IU): “El proyecto del CAT ha generado muchos problemas al Ayuntamiento y no fue acertado, pero una vez construido hay que darle sentido y ponerlo a funcionar”

Guillermo San Juan (Podemos) aseguró que su grupo “va a optar por la prudencia” y esperará hasta que el dictamen del Consejo Consultivo determine las responsabilidades de este proyecto, aunque “todo apunta a una mala praxis de la empresa constructora, a la que se le han dado varias oportunidades para que solvente los problemas”. “Ahora, es el momento de la prudencia y en confiar en que lo que se ha hecho, se ha hecho bien”, aseguró