La mujer segoviana de 48 años, acusada del asesinato de su hija de seis años, se acogió a su derecho a no declarar ante la magistrada titular del Juzgado de Instrucción n. º1 de Gijón que dictó, de acuerdo con el Ministerio Fiscal, orden de prisión provisional, comunicada y sin fianza. El abogado del padre de la pequeña Olivia, Ignacio Blanco, remarcó que “la indefensión de la niña fue absoluta”, según recogió el diario La Nueva España, a la salida de los juzgados.  El Tribunal Superior de Justicia de Asturias, sobre el delito de asesinato al que se enfrenta la madre de Olivia, añadió: “sin perjuicio de que dicha calificación pudiera modificarse a lo largo de la instrucción que se ha iniciado hoy”.

El diario asturiano El Comercio se hizo eco de la primera noche que la mujer segoviana pasó en los calabozos de la Comisaría de la Policía Nacional de Gijón, en El Natahoyo, antes de pasar a disposición judicial este mediodía. Según fuentes policiales, se mostró “como si la cosa no fuera con ella”, así como que, durante el tiempo de custodia, cuando ingresó en el Hospital de Jove la noche del domingo y detención este lunes una vez que recibió el alta médica, tuvo “una actitud fría y distante sin exteriorizar sentimientos de aflicción ni de culpa por arrebatar la vida a su única hija”.

El Juzgado de Instrucción nª1 de Gijón estaba de guardia cuando se cometió el crimen y su titular estuvo presente en el piso de la avenida de Gaspar García Laviana durante el levantamiento del cadáver de la pequeña Olivia, tras fallecer por los barbitúricos que presuntamente le dio su madre con la comida.

El pasado viernes, el padre de la niña segoviana recibió una sentencia judicial de custodia a su favor, tras cinco años de enfrentamiento judicial con su exmujer. Este fallo especificaba que los fines de semana unidos a puente, era la madre quien se quedaba con la menor.