CHA5358 web
El Ayuntamiento quiere evitar comportamientos como el de esta joven en noviembre de 2015. / J. M.

“Espero que podamos llevar al pleno lo antes posible la modificación de la Ordenanza municipal de Convivencia Ciudadana”. Así lo sostiene la concejala de Patrimonio Histórico, Clara Martín, que explica que los cambios introducidos para dotar de mayor protección al Acueducto siguen su tramitación en la propia Concejalía, en los servicios jurídicos y en la Secretaría General del Ayuntamiento.

Como informó El Adelantado, el pasado martes, día 24 de agosto, entró en vigor del Reglamento regulador del Procedimiento Administrativo Sancionador del Ayuntamiento de Segovia, una herramienta que el gobierno municipal ha introducido “respondiendo al compromiso adquirido para incrementar la protección del Acueducto, siguiendo para ello las indicaciones de los servicios municipales que recomendaron sustituir la tramitación de una ordenanza específica por otra que a su vez implique al resto de ordenanzas que inciden directamente en esa protección”.

Además de la de Convivencia Ciudadana, otras relacionadas con el monumento romano son las ordenanzas de Ocupación de vía pública con terrazas de hostelería y la de Circulación, cuya modificación está prevista en el Plan Normativo.

Martín aclara que, a pesar de los cambios pendientes en ordenanzas municipales, eso no significa que no se esté sancionando por comportamientos incívicos o actos vandálicos en el entorno del Acueducto, “porque hay una normativa de protección tanto autonómica como municipal”, apostilla.

Prohibiciones y sanciones

La modificación de la Ordenanza de Convivencia Ciudadana se sometió el año pasado al trámite obligatorio de consulta pública y, como se recordará, el borrador incluye expresamente al principal monumento de la ciudad al prohibir la realización de grafitos, pintadas y otras expresiones gráficas, la colocación de pancartas, carteles y folletos, depositar residuos y la realización de actividades no permitidas, juegos y otros usos impropios.

Entre otros ejemplos, prohíbe apoyarse en el monumento de cualquier forma y comer o beber en el ámbito definido por los arcos.

No está permitido alimentar a las palomas en ese mismo ámbito, amontonar nieve o esparcir sal junto al monumento, introducir papeles, colillas, envoltorios, etc. entre las juntas de sus sillares o en el canal, donde tampoco se permite, y se sanciona con multas de hasta 3.000 euros el acceso al mismo desde el desarenador de San Gabriel hasta su final, en el interior del recinto amurallado, o escalar, trepar o descolgarse sin autorización expresa.

Otras prohibiciones son apoyar en sus columnas bicicletas, carteles, mochilas, bolsas, cámaras fotográficas o cualquier objeto, o depositar junto al Acueducto, aunque sea de forma transitoria, materiales o herramientas de obra, escombros o similares.