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Desde hoy y hasta el 16 de septiembre, los cazadores segovianos, al igual que el resto de aficionados  de la región preparan sus equipos para participar en el periodo de media veda, en el que pueden llevar a cabo la caza de las especies incluidas en la Orden Anual de Caza aprobada por el Gobierno regional.  La climatología adversa de finales de invierno y de la primavera, con abundantes lluvias y nevadas, hará que este breve periodo cinegético en la provincia sea bastante ‘irregular’ en cuanto a la presencia de las especies más preciadas como la codorniz o la tórtola, según explicó el delegado en Segovia de la Federación de Caza de Castilla y León, José Luis Gómez.

El  mal tiempo ha retrasado la cría de la codorniz, según explicó Gómez, aunque señaló que ya se han detectado pollos nuevos en zonas como Chañe, Gomezserracín o Lastras de Cuéllar, pero precisó que el número “no es suficiente, por lo que hasta que no avancen los días no podemos saber cuánto puede dar de si”.

La principal novedad con respecto a la pasada temporada es la incorporación de la paloma bravía a la relación de especies incluidas en este periodo hábil de caza. Sobre este aspecto, Gómez señaló que estas aves “no llaman mucho la atención del cazador, pero desde algunos pueblos se reclama la presencia de cazadores para llevar a cabo el control de población en aquellas zonas donde proliferan, debido a los problemas que origina su excesiva presencia”.

Otra de las novedades radica en la reducción del cupo de especies a cobrar por jornada, que en el caso de la codorniz es de 25 piezas y el de la tórtola 4, lo que supone un descenso sensible con respecto a la pasada temporada.

Aunque en Segovia las previsiones no son buenas, en el resto de la región la incertidumbre también se cierne sobre la media veda, ya que  aunque las condiciones del campo y la cosecha auguraban inicialmente un buen año para la codorniz,  se ha producido una dispersión de la especie en más asentamientos al sur. En cualquier caso, desde la Federación de Caza se esperan buenos resultados en las vegas de provincias clásicas en esta especie, como en el norte de Palencia, Burgos, León y Soria.

Los días hábiles para la caza en los cotos establecidos a tal fin serán los martes, jueves, sábados y domingo, lo que reduce a 16 las jornadas en las que se podrá llevar a cabo la actividad cinegética.

Desde la Federación de Caza se recomienda en este tiempo estar alerta por el calor, especialmente con los perros, dosificando sus esfuerzos y teniendo agua disponible para refrescarse. Además,  se recomienda que los perros estén controlados para evitar que molesten a las polladas de perdiz que anidan estos días, y que serán objeto del periodo de veda que se abrirá en octubre.

La falta de relevo generacional amenaza la subsistencia

Aunque sigue teniendo una fuerte pujanza social —con 2.800 federados en la provincia—, el censo de aficionados a la caza sigue descendiendo paulatinamente debido a la falta de relevo generacional, según asegura el delegado federativo en Segovia.
Así, Gómez señaló que en los últimos cinco o seis años, el número de licencias federativas a nivel nacional ha descendido en cerca de 300.000, motivado principalmente porque “la afición no se transmite de padres a hijos como hace unos años”. El cambio de percepción social sobre este deporte pesa también sobre este descenso, espoleado por los colectivos animalistas y conservacionistas que rechazan esta práctica. Sobre este aspecto, Gómez asegura que estos colectivos “ven los problemas del campo desde su casa, porque si se prohibe la caza, el Gobierno tendrá que hacer una labor de control poblacional en especies que actualmente causan muchos problemas , y que tradicionalmente venimos haciendo los cazadores de forma natural”.