Marcha de Mujeres. / KAMARERO
Marcha de Mujeres. / KAMARERO

Como el primer año. La Marcha de Mujeres recuperó ayer el factor sorpresa de la primera edición. En 2008, las organizadoras que entonces crearon esta actividad, María José Esteban y Josefina Pérez Migueláñez, no sabían si su iniciativa funcionaría y tuvieron una respuesta masiva y, este año, han sufrido la misma incertidumbre, tras el parón de dos ediciones por el covid, y han recibido idéntico respaldo.

Está claro que habrá muchas más marchas para celebrar juntas el Día de la Madre, compartiendo una actividad física y apoyando proyectos solidarios. En esta ocasión la recaudación que se obtiene con la inscripción de cuatro euros se destina al nuevo centro de AFA Segovia (Asociación de Familiares de Enfermos de Alzhéimer de Segovia).

Unas 2.000 personas participaron en la caminata que este año llevaba el lema ‘Tomando pulso’. Con su paso por los parajes segovianos fueron reactivando el latido de la ciudad y marcando unas buenas constantes a medida que avanzaban en el itinerario de poco más de cinco kilómetros. Lo hacían a un ritmo sosegado, con tranquilidad. Había más ganas de charla, saludos y abrazos que de  hacer marcas de tiempo. De hecho, el runrún de las conversaciones, las risas y los cantos iba anunciando la llegada de marea humana multicolor antes de que entrara por cada calle o plaza que pasó. El ambiente fue avivado por grupos de niñas y adolescentes que se animaron a cantar, dejando claro  que esta marcha también gusta a las nuevas generaciones.

Una vez más, y por iniciativa de la asociación Amig@s de Segovia, —que representan de María José Esteban y Josefina Pérez Migueláñez—, en esta decimocuarta edición, madres, hijas, abuelas, amigas, mujeres de distintas generaciones caminaron juntas, con un propósito solidario, en este caso con la Asociación de Familiares de Alzhéimer de Segovia.

Al encuentro acudieron segovianas llegadas desde los distintos barrios de la capital y muchas desde los pueblos segovianos, pero también de otras provincias, como “Diana, una fans de nuestra marcha que viene todos los años desde Barcelona”, comentaba Josefina Pérez.

El punto y hora de salida estaban fijados en la Plaza Mayor a las 11 horas pero los voluntarios, que colaboran con la organización, estaban trabajando desde las ocho de la mañana en los principales escenarios de la actividad. Este grupo de entorno a cincuenta personas, la mayoría hombres, se ocupó de preparar bocadillos y todo el avituallamiento para las caminantes, los puntos de salida y de llegada y de trazar en la Plaza de la Artillería el dibujo que horas después cobraría vida. Para ellos y para los agentes de la Policía Local que siguieron el recorrido, hubo numerosas manifestaciones de agradecimiento de las organizadoras. “Son maravillosos, hacen un trabajo exquisito y nos llevan en volandas”, remarcaba satisfecha María José Esteban. Especial mención hizo de Pablo Gómez, ‘Pali’, y de Frutos Berzal, dos fieles colaboradores que han fallecido. Fueron homenajeados por las caminantes junto a la Catedral, donde la viuda de Frutos Berzal cortó la cinta de salida junto a la alcaldesa Clara Luquero.

Con la camiseta de alguna de las ediciones anteriores que cada una quiso llevar, la marea multicolor tomó rumbo  desde la Plaza Mayor hacia el Alcázar para continuar por la ronda de Juan II hacia el puente de Sancti Spiritu. La subida por Ezequiel González y Conde Sepúlveda, con una ligera cuesta, fue quizás la parte más dura de un trazado planteado para que puedan completarlo personas de todas las edades y de toda condición física. Tras rodear el Parque la Dehesa, por la carretera de San Rafael, la marcha discurrió,  cuesta abajo, por la avenida de la Constitución, hasta la plaza de Somorrostro y seguir por la calle Independencia, hacia la avenida del Acueducto y ser recibida con aplausos en el Azoguejo.

Las participantes cruzaron bajo los arcos del Acueducto para formar con sus cuerpos y las camisetas de distintos colores la figura de un gran lazo de solidaridad, en movimiento, junto a una bandera de Ucrania, que fue captada por el fotógrafo Juan Luis Misis, acompañado por Aarón y Luna Misis, desde una grúa a más de 40 metros de altura, para crear la imagen de la XIV Marcha de Mujeres de Segovia.

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