Un autobús de la Línea 4 circula este miércoles por la ciudad. / Nerea Llorente
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Desde la reanudación parcial del servicio de autobuses urbanos de Segovia, el pasado lunes 16 de marzo –después de que el Real Decreto para la declaración del estado de alarma en todo el país estableciera la obligación de mantener unos servicios mínimos–, la cifra de viajeros transportados ha mantenido una tendencia a la baja casi diaria. La mayoría de los viajes registrados –concretamente el 61%– se concentran, además, en una sola línea: la Línea 4.

El confinamiento, el teletrabajo, el cierre de la mayoría de los comercios, la suspensión del servicio de transporte público durante los fines de semana y las restricciones a la ocupación de los urbanos provocaron, entre otros, ya la semana pasada un descenso superior al 90% en los viajes del servicio. Si de manera habitual las máquinas de los autobuses registran diariamente entre 9.000 y 10.000 viajes; la media de la primera semana de estado de alarma apenas superó los 600 –615–.

Todo siempre hablando de viajes, de las veces que un usuario compra un billete o pasa su abono transporte por las máquinas de los vehículos, y no de número de usuarios, pues un solo viajero puede acumular varios trayectos en un día.
Este descenso se ha convertido en tendencia sostenida con el paso de las jornadas. Así, el lunes 16 hubo 634 viajes; el martes 17, 625; el miércoles 18, 605; el jueves 19, 677; el viernes 20, 536; y el lunes 23, 472. Cifras que arrojan una caída del 25,5% en los primeros siete días de confinamiento obligatorio.

Como se ha mencionado, seis de cada diez viajes se producen en la Línea 4, la circular. Cuestión lógica, pues, además de ser la más utilizada de manera habitual, es la única que mantiene todos sus servicios y frecuencias. El resto de líneas se prestan exclusivamente en determinados tramos horarios.

Fuentes municipales aseguran que, por el momento, no se podrán en marcha nuevos cambios en el mermado servicio, aunque sí se analizarán las franjas horarias y los viajes de cada línea para estudiar posibles futuras correcciones, siempre durante el estado de alarma.