La Junta ve poco útil la oferta de Defensa para emplear militares de rastreadores

La Junta de Castilla y León desconfía de la oferta del Ministerio de Defensa sobre los rastreadores, y compara este ofrecimiento con el hospital de campaña que se instaló en Segovia, y que no llegó a usarse.

En este sentido, el portavoz de la Junta dijo ayer que no le parece que los 2.000 rastreadores militares que ha ofrecido Defensa para vigilar contagios de covid vayan a ser “de excesiva utilidad”. En todo caso el vicepresidente, Francisco Igea, matizó que están analizando si pueden integrar a algunos de ellos en el sistema de Sacyl.

En la rueda de prensa posterior al Consejo de Gobierno, Igea detalló que están comprobando los perfiles y la formación que han recibido estos militares y si es posible integrarlos en el sistema desarrollado por la Sanidad de Castilla y León para realizar estas funciones, actualmente con 622 profesionales distribuidos por las diferentes provincias, en un número superior al recomendado por el Ministerio de Sanidad para la población de este territorio, algo más de 400.

No obstante, Igea calcula que, en caso de que el reparto entre autonomías fuera proporcional, Castilla y León podría disponer de un centenar de los militares ofrecidos por Defensa, pero ha mostrado su recelo y ha comparado esta posibilidad con los ofrecimientos de hospitales de campaña durante la anterior ola de contagios. “No queremos repetir un hospital de campaña sin camas y sin médicos”, dijo sin concretar a cuál de los casos se refería, aunque en Castilla y León el hospital de campaña que se instaló con la ayuda de Defensa fue el de Segovia.