Visita realizada a las obras de mejora de la plataforma y el firme de la AV-500. / EL ADELANTADO
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La Junta de Castilla y León pretende que la adecuación del corredor que une Ávila con el municipio segoviano de El Espinar esté en servicio “esta Legislatura”, a través de la adaptación y mejora de la AV-500 en el tramo que discurre por la provincia abulense y de la SG-500 en la parte segoviana. El anuncio ha sido realizado por el consejero de Fomento y Medio Ambiente de la Junta, Juan Carlos Suárez-Quiñones, durante la visita realizada a las obras de mejora de la plataforma y el firme de la AV-500, en los 8,300 kilómetros que separan Urraca Miguel, anejo de Ávila, y el límite con la provincia de Segovia.

En estas obras, que se han prolongado durante los últimos trece meses, la Administración autonómica ha invertido cerca de 2,3 millones de euros, que se completarán con otra inversión ligeramente superior a los 2 millones, para el refuerzo y renovación del firme en los 14,000 kilómetros entre la capital abulense y Urraca Miguel. En este sentido, el consejero ha señalado que estas obras se encuentran actualmente en licitación, con la previsión de que comiencen en el año 2021, para completar la mejora de este corredor en la provincia abulense en el tramo entre Ávila y Urraca Miguel -14 kilómetros- y Urraca Miguel y el límite con Segovia -8,3-.

A esta actuación se suman los 19,6 kilómetros de la SG-500 que discurren entre el límite de la provincia segoviana con el municipio de El Espinar, en cuyas obras de remodelación está previsto invertir 8 millones de euros, después de que en 2019 se destinaran 355.000 euros a la mejora en el acceso al polígono industrial ‘Los Llanos’. Respecto a los 19,600 kilómetros de esta vía, ya se encuentra redactado el primer borrador del proyecto y su tramitación será “simplificada”, para lo cual ya ha sido encargada una “asistencia técnica”, todo con el objetivo de “agilizar los plazos”.

De esta manera, Suárez-Quiñones ha transmitido su deseo de que este corredor que discurre por las provincias de Ávila y Segovia, que conecta con Madrid,pudiera estar en servicio esta Legislatura”. No obstante, ha reconocido el “problema importante” que supone para este proyecto el “cuello de botella” que supone la “acumulación de vehículos pesados en San Rafael”, con una gran carga de tráfico en la N-VI a su paso por la población, especialmente de camiones. El consejero de Fomento y Medio Ambiente se ha mostrado dispuesto a “colaborar lealmente” con el Ministerio de Transportes, Movilidad y Agenda Urbana para encontrar una solución que a su juicio “no es fácil” en este corredor que supone una alternativa a la autopista de peaje y que ha pasado de tener 226 vehículos diarios en 2004 a un total de 624 en 2019.

El acto de puesta en servicio de estos 8,300 kilómetros de la AV-500 ha contado con la asistencia, entre otros, del alcalde de la capital, Jesús Manuel Sánchez Cabrera, del presidente de la Diputación, Carlos García, y del presidente de CONFAE, Juan Saborido. Por otra parte, Suárez-Quiñones ha señalado que su departamento está ejecutando en 2020 otras seis obras de carreteras en la provincia de Ávila, con una inversión de 11,4 millones de euros, mientras que en el conjunto de la Comunidad la partida asciende a 80 millones en un centenar de tramos de carreteras en Castilla y León.