Coca Copese Visita Presidente Alfonso Fernandez Manueco KAM6384
Alfonso Fernández Mañueco, tercero por la izquierda, conversa con José Muñoz, presidente de Copese, en la visita a sus instalaciones. / KAMARERO

La entrada del Grupo Copese (Comercial Pecuaria Segoviana), en el polígono industrial de Coca, espera la llegada del mediodía. Allí hay una decena de manifestantes reivindicando personal sanitario para sus pueblos y que la Junta ponga coto a las explotaciones porcinas para frenar la contaminación de los acuíferos. Con todo, son minoría ante la plantilla política que aguarda la llegada de Alfonso Fernández Mañueco, que desembarca unos minutos después de las 12, como si quisiera coordinar su visita con el paso fugaz del AVE. Una escena pintiparada para su mensaje posterior: “Soy el presidente de la transformación de esta tierra”.

Mientras los manifestantes pedían “más médicos y menos políticos”, Mañueco saludaba con el puño al delegado de la Junta en Segovia, José Mazarías -el primero en recibirle- para después compartir corro con la presidenta del PP de Segovia, Paloma Sanz, el presidente de la Diputación, Miguel Ángel de Vicente, o su antecesor en el cargo y cabeza de la lista segoviana para las elecciones a las Cortes regionales del 13-F, Francisco Vázquez. Después, presentó unas ayudas de 68 millones de euros para el sector agroalimentario de la región, complementadas con otros 2,8 millones destinados a la industria forestal.

El presidente defendió al sector agroalimentario como “pujante” y alabó a sus anfitriones, una empresa que facturó 84,2 millones de euros en 2021 y cerró el año con 377 empleados. Aseguró que el montante de estas ayudas no tiene precedente y defendió una “apuesta personal” por la modernidad en el mundo rural. “Queremos ser la industria más competitiva y sostenible de toda España”. Y esgrimió la “ambición de ser un sector estratégico” para fijar población.

Las ayudas servirán para que las empresas mejoren sus inmuebles, adquieran maquinaria -como las instalaciones robóticas- y compren programas informáticos y patentes. Además, la convocatoria primará la sostenibilidad y la apuesta por digitalización de las compañías. Y priorizará los proyectos asociativos, junto al emprendimiento joven o femenino. El importe máximo de cada ayuda es de 4,5 millones.

También hay para las pymes en el sector forestal: 2,8 millones. Un plan pensado para las empresas que realizan la transformación industrial de la madera, productos forestales para uso alimentario y procesamiento de biomasa. La subvención máxima será de 400.000 euros. Las empresas podrán pedir anticipos para ambos planes. “Quiero animar a todo el sector empresarial a que demanden las ayudas. Nada me gustaría más que nos quedáramos cortos”.

Fondos europeos

En plena época de inversión, Mañueco anunció en Coca que su Ejecutivo envió ayer un requerimiento previo al Gobierno de España antes de acudir a los tribunales por el reparto de los fondos europeos, como hizo el miércoles la Comunidad de Madrid. Aboga por un reparto con “criterios justos y equitativos” y criticó como “gravísimo” que el Gobierno de Pedro Sánchezhaga desequilibrios” en el reparto de los fondos. “Estamos agotando las vías políticas. Consideramos esa decisión como un ataque y, lógicamente, nos defenderemos”. El requerimiento llega después de la aprobación de una Proposición No de Ley de las Cortes y de una carta de la entonces consejera de Empleo e Industria, Ana Carlota Amigo, a la ministra de Empleo, Yolanda Díaz.

Los colectivos de la zona gritaron sus lemas a la entrada y salida del presidente. Ante las críticas por la falta de efectivos sanitarios en la Zona Básica de Salud de Nava de la Asunción, Mañueco repitió su intención de “blindar la asistencia sanitaria” mediante el diálogo con los profesionales o ayuntamientos. Prometió más recursos humanos, tecnológicos y más transporte sanitario urgente como freno a la despoblación. Argumentó que Castilla y León registra una “tendencia favorable” en la demografía -”viene más gente de la que se va”- y asumió tanto la necesidad de blindar los servicios públicos en el territorio como la labor del sector primario. “La apuesta por la industria agroalimentaria es fundamental para crear empleo”.

En esta línea, el presidente de una región con el 20% del territorio nacional y el 5% de su población planteó extender el debate “a toda España” y frenar la emigración hacia las costas o las grandes ciudades. “Quiero generar un debate sobre qué modelo de país queremos. Yo quiero que haya población y actividad económica en todo el territorio. Voy a ser el presidente que va a arrancar al Gobierno de España un debate sobre la población”. Prometió que será “serio, sereno y sosegado”.

La plataforma Campiña Segoviana Futuro Limpio pidió a la Junta que frene la concesión de licencias a macrogranjas debido a los efectos ambientales de los purines. Mañueco defendió al sector cono “honesto y responsable”, así como su aportación en términos de empleo o dinamización en el mundo rural. Y esgrimió datos en la región: 37.000 explotaciones ganaderas y 70.000 empleos directos. “Cumplen los estándares medioambientales y de bienestar animal. Somos exigentes con las explotaciones ganaderas”. Consideró la contaminación de nitratos y la falta de agua potable en algunos pueblos segovianos como “una cuestión distinta” y defendió el compromiso de la Junta a garantizar “agua potable y de calidad” a todos los municipios.

Mañueco, que había visitado antes otra explotación en Olmedo, aprovechó para lanzar un dardo al ministro de Consumo, Alberto Garzón, y pedir su destitución por “hablar mal de España”.

Anunciado el plan, Mañueco visitó la nueva fábrica de piensos de Copese junto al presidente de la empresa, José Muñoz. “Aquí es donde empieza todo”, subrayó el anfitrión. Es decir, la transformación de proteína vegetal (cereales) en animal. En la entrada estaban esperando decenas de cascos sin estrenar, cofias para el pelo y chalecos reflectantes, la indumentaria con la que la plana mayor de la política segoviana acompañó la visita, ensordecida por el procesamiento de los sacos. Así late el sector primario, el que sujetó al mundo en lo peor de la pandemia. Lo comentaron Mañueco y Muñoz mientras llegaba el coche que debía recoger al presidente. “¿Es este?”, preguntó. “Es que alguna vez me he metido donde no debía”.

Grupo Copese

El Grupo Copese (Comercial Pecuaria Segoviana), fundado en 1976 con un proyecto basado en la comercialización de pienso, cuenta con 20 granjas propias reproductoras de porcino y de cebo, a las que se suman más de 45 granjas de cebo en régimen de integración. La empresa facturó el año pasado 84,24 millones de euros, cerca del triple de lo facturaba en 2010 (32,8 millones) y un 34,5% más que en 2020.

El presidente de Copese, José Muñoz, definió la visita de Mañueco como una “mini inauguración” de una empresa que ha invertido fuerte en los últimos tres años desde la inauguración de su fábrica de piensos a sus oficinas y la plena puesta en marcha de su centro cárnico en Villacastín. Está previsto que las ventas a terceros países de este centro representen un 30% de su facturación en 2025. La empresa ha aumentado su número de trabajadores hasta los 377 en 2021, más del doble de los que tenía en 2010 (157).

Uno de los problemas del sector está en las dificultades del transporte internacional, con contenedores colapsados en China. Muñoz y Mañueco hablaron del ‘reset’ al que se enfrenta el mundo después del confinamiento total. Y así está el mundo de las exportaciones: reiniciando Windows.

Si para algo ha servido la pandemia ha sido para poner en valor la labor callada del sector primario. Muñoz presumió con “orgullo” de la reacción de sus empleados. “Estaban todos a una para sacarlo adelante. No había miedo de ir a trabajar a pesar de la incertidumbre”. Los empleados hicieron un vídeo aquellos días con un claro mensaje: ellos estaban ahí, habría alimentos.