Desde el año 2010 la media de gasto ha rondado los 1.091 millones de euros.
Desde el año 2010 la media de gasto ha rondado los 1.091 millones de euros. / César Sánchez

La Junta de Castilla y León se hizo por algo más de un millón de euros con 14 viviendas de la Sociedad de Gestión de Activos procedentes de la Reestructuración Bancaria (SAREB), conocido comúnmente como el ‘banco malo’ incorporándolas al parque público de vivienda de la comunidad, ampliando así el alquiler y el régimen de cesión de uso que se oferta.

Estos inmuebles se reparten por diferentes puntos de la región, en Segovia se localizan en la capital y en San Cristóbal de Segovia. El resto se sitúan en Ávila, Burgos, León, La Bañeza (León), Palencia, Salamanca, Cabrerizos (Salamanca), Soria y Valladolid. Estos fueron elegidos por la Consejería de Medio Ambiente, Vivienda y Ordenación del Territorio, Ya que allí se encontró Un “número muy importante de familias que se encuentran en situación de vulnerabilidad y que demandan una vivienda en alquiler”, explicaron en un comunicado.

La adquisición ya ha sido completada en once de las viviendas, y se encuentra cerca de su finalización en otras tres. La compra se engloba dentro del nuevo Plan para el acceso a la Vivienda 2022-2025 y es fruto del Acuerdo de la Comisión de Seguimiento firmado el 26 de octubre de 2022 entre la Junta y el Gobierno de España. Este pacto prevé la adquisición de 100 viviendas.

Los destinatarios de estas viviendas de alquiler serán personas y familias que se encuentren en necesidad de una vivienda. Estas tendrán un precio que oscilará entre los 125 y los 400 euros mensuales, dependiendo de dónde se encuentre la vivienda y de su superficie, así como de las circunstancias personales, económicas y sociales del inquilino, quien, en ningún caso, aportará más del 30 por ciento de sus ingresos.