Un grupo de turistas durante una visita por Segovia con un guía oficial. / Kamarero
Publicidad

La Junta de Castilla y León, a través del Servicio Territorial de Cultura y Turismo, ha aclarado que dispone en la actualidad de uno de los dos inspectores para actividades y empresas turísticas con los que está dotada la provincia y que el año pasado realizó 241 visitas de inspección.

Desde el colectivo de guías turísticos de Segovia se ha transmitido recientemente que no se están llevando a cabo inspecciones de esta actividad lo que facilita que el intrusismo campe a sus anchas.

Además, Miguel Rodríguez, que forma parte de la directiva de la Asociación de Guías de Turismo de Segovia, explicó a El Adelantado que la asociación ha mantenido encuentros con los responsables del Servicio Territorial en varias ocasiones y, por ejemplo, en 2014 ya se les transmitió a los guías oficiales “que el único inspector que había estaba saturado y no podía salir a hacer controles”.

Rodríguez añadió que, en la última reunión, celebrada la primavera pasada, la jefa del Servicio Territorial, Ruth Llorente, les comunicó que no había inspector para la actividad turística (no solo para el control del fraude por guías no habilitados, sino tampoco para restaurantes, hoteles, apartamentos turísticos, etc.). “Nos dijo que era una cuestión que tenía que resolver Valladolid” –por la Consejería–.

Sin embargo, en el Servicio de Cultura y Turismo de Segovia aunque admiten que sí hay una plaza vacante en la inspección insisten en que la otra está ocupada y desarrolla su labor.

Sobre esta controversia este Servicio indica que “lo que no había hasta noviembre es personal para la instrucción” de los expedientes sancionadores, cuestión que puede haber motivado esa confusión con la asociación de guías.

Por otro lado, informa de que la plaza de instructor ya está ocupada y desde noviembre se han iniciado once expedientes sancionadores, de los cuales nueve se corresponden con establecimientos de restauración y dos con viviendas, todos ellos derivados de denuncias de la Guardia Civil.

Más de una década

El problema del intrusismo profesional en la actividad de guía de turismo no es nuevo. Al menos desde 2010 las asociaciones de Castilla y León han reclamado a la Junta de Castilla y León más voluntad y más recursos para poner fin a una actividad irregular que profesionales como Rodríguez calculan puede suponer, solo en Segovia y en un año, la merma de 600.000 euros anuales en ingresos y el consiguiente fraude a la Seguridad Social y a Hacienda.

El Decreto 5/2016 regula el acceso y el ejercicio de la actividad de guía de turismo en Castilla y León. Esta normativa define a los guías de turismo como los “profesionales que se dedican de manera habitual y retribuida a prestar servicios de información y asistencia en materia cultural, monumental, artística, histórica y geográfica a los turistas en sus visitas a museos y a los bienes integrantes del patrimonio cultural”.

Con el objetivo de “conseguir un servicio turístico de calidad”, la Junta convoca regularmente pruebas de habilitación como guía de turismo de Castilla y León.