La continuidad de los buenos datos depende de que los ciudadanos mantengan las medidas de protección. / KAMARERO

Segovia sigue reduciendo sus datos de incidencia acumulada, en donde se mantiene como la provincia con mejores registros de la Comunidad. La evolución está claramente encarada a la baja, tendencia que se ha acentuado en las últimas jornadas de forma muy pronunciada.

Las bajas cifras de contagios registradas durante las dos últimas semanas han permitido a la provincia reducir sus indicadores de forma ostensible. Tal es así, que la semana que acaba de terminar ha marcado la menor cifra de positivos desde mediados de agosto, momento en que la curva de infectados empezó a crecer y se manifestó la existencia de una segunda ola.

La evolución es muy evidente durante las últimas semanas. Si se analiza por bloques el mes de noviembre, la tendencia muestra un decaimiento en los contagios muy marcado. La primera semana (del 2 al 8), Segovia contabilizó 394 positivos, el segundo peor parcial de la segunda ola, momento en el cual los datos empezaron a descender.

En la segunda semana (del 9 al 15), los positivos se redujeron a 319, una cifra alta todavía pero que indicaba el esperado cambio de tendencia, una evolución que confirmó el tercer parcial (del 16 al 22) que contabilizó 193 infectados y que ha venido a acentuar los números arrojados por la cuarta (del 23 al 29), que manifestó 160 contagiados.

De esta forma, entre la primera y la cuarta semana se ha producido una rebaja de los casos semanales del 60%, lo que ha permitido a la incidencia reducirse de forma significativa en los últimos días. También hay que destacar que a pesar de la caída, 23 casos diarios de media es todavía un registro demasiado alto para iniciar una desescalada con garantías.

Este ritmo de decrecimiento ha permitido a la provincia rebajar el nivel de riesgo de ‘muy alto’ a ‘alto’ en sus cifras de incidencia acumulada de siete días, que incluso ahora se sitúa cerca de pasar a ‘medio’ (donde se encontrará cuando el índice baje de 75). En la actualidad, este marcador está en 80, muy lejos de los 250 que marcaba hace menos de veinte días, el 11 de noviembre.

Por su parte, la incidencia acumulada de 14 días se sitúa en estos momentos en 265, todavía dentro del nivel de riesgo ‘muy alto’, pero muy cerca de pasar a ‘alto’ durante las próximas jornadas (menos de 250). De los ocho índices de riesgo establecidos por la Junta, Segovia lidera los registros de seis y en dos se encuentra en segunda posición. De ellos, tan solo dos se encuentran en nivel de riesgo ‘muy alto’, tres en ‘alto, uno en ‘medio’, uno en ‘bajo’ y otro en nivel ‘nueva normalidad’.

Con el registro más benévolo de la Comunidad, Segovia obtiene una tasa de positividad global del 7,16%, un nivel ‘medio’ pero que queda muy cerca de pasar a ‘bajo’ (por debajo de 7). Este indicador muestra el porcentaje de positivos del total de pruebas de detección realizadas, que cuenta con una media autonómica situada en el 11,9%.

Por su parte, en cuanto al porcentaje de casos con trazabilidad, Segovia se encuentra en la segunda posición con el 80,49% (nivel de riesgo ‘nueva normalidad’) tras Soria, que cuenta con un 81,28%. La media autonómica se sitúa en el 63,77%.

La trazabilidad es definida como la serie de procedimientos que permiten seguir el proceso de evolución en cada una de sus etapas. En esta ocasión, está ligada a los casos que han sido identificados a través de los métodos de rastreo, los positivos con un origen conocido. Esto es importante, ya que cuando no se puede establecer la raíz del contagio, es posible que se esté produciendo transmisión comunitaria al no tener localizadas y en cuarentena a la mayoría de personas infectadas.

Las cifras hospitalarias son las mejores de la región, ya que Segovia cuenta con una en la ocupación de camas de hospitalizados por casos de Covid-19 del 4,92% (nivel ‘bajo’) y una ocupación de camas de cuidados críticos por casos de Covid-19 del 25% (nivel ‘alto’).