Varias personas esperan para recibir los productos para llevar de un local de la capital. / KAMARERO
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La prórroga del cierre de la hostelería es casi un hecho, una decisión tomada pero todavía no anunciada de forma oficial, y el sector se prepara para estar parados al menos por otros quince días más. La noticia ya se conoció el martes, cuando fuentes cercanas a la Junta informaron sobre esta posibilidad que después confirmó la consejera de Empleo del Gobierno autonómico, que apuntó a que la situación sanitaria obligaría a ampliar “un poco más” el cierre de sectores como el hostelero. Esta declaración, realizada en el Pleno de las Cortes, será plasmada en las próximas horas y previsiblemente se firmará durante el Consejo de Gobierno que hoy tendrá lugar en Valladolid.

La noticia de la ampliación de las actuales medidas no creó en la hostelería tanto impacto como la que trajo consigo el cierre, decretado el 6 de noviembre, ya que según los empresarios del sector, en esta ocasión sí estaban presentían que la Junta iba a tomar esta decisión. Sin embargo, sí se mostraron muy molestos por tener que enterarse por la prensa de una disposición de tal relevancia para ellos, ya que desde sus organizaciones se lleva pidiendo al Gobierno regional información acerca de esta posibilidad desde hace días.
El vicepresidente de la Agrupación Industrial de Hosteleros de Segovia (AIHS), Jesús Castellanos, aclara que el sector estaba prevenido sobre esta prórroga e incluso muchos empresarios del sector “lo esperaban”.

Castellanos indicó que esta ampliación del cierre es “otro jarro de agua fría” para la hostelería, que acumula malas noticias desde la aparición del coronavirus, a la vez que recriminó a la Junta que todavía no se sepa cuando van a llegar las ayudas prometidas.
Para el vicepresidente de los hosteleros, el cierre no es ninguna sorpresa e incluso hace por entender la medida en un intento por mejorar la situación sanitaria, pero sí muestra asombro de que estas decisiones no vengan de la mano con otras que busquen mitigar los daños causados por la suspensión de la actividad.

No solo se quedó ahí, ya que Castellanos indicó que la restauración tiene “muy poca fe en estas ayudas”, ya que el importe es bastante menor que el que esperaban para un sector “fundido”. “Son poco más de cinco millones de euros, con eso no nos sacan de la ruina en la que estamos”, aclara. El vicepresidente de los hosteleros indicó que “esta fiesta la tiene que pagar la Junta”, en referencia a que fue el Gobierno autonómico quien decretó el cierre, por lo que a su juicio no pueden “echar balones fuera” ahora y tiene que “hacerse cargo” de destinar unas ayudas acordes con “las pérdidas que ha tenido el sector”.

No es suficiente lo anunciado, ya pueden dejar de meter la cabeza debajo del suelo, como los avestruces, y proponer ayudas acordes con las pérdidas”, reclama, al tiempo que recuerda que los hosteleros son personas normales con sus gastos y compromisos, por lo que una ausencia total de ingresos durante meses es insoportable para los empresarios y sus familias.

La AIHS aclara que es muy posible que el sector tenga que “volver a Valladolid” en próximas fechas para reivindicar sus peticiones ante la Administración autonómica. “Si hace falta, en vez de ir 1.000, esta vez iremos 6.000, a ver si así se nos hace más caso”, señaló Castellanos, que indicó que en estos momentos con todos los locales cerrados (menos los que ofrecen productos a domicilio) “no tienen nada que perder”. “No sentimos que se nos esté escuchando”, aclara, indicando que sí es necesario realizarán todas las manifestaciones necesarias. “Si hace falta nos quedamos en Valladolid”, sentencia.

Por último, los hosteleros manifiestan su total desacuerdo con la gestión de la pandemia por parte de la Junta de Castilla y León desde que el coronavirus llegó en el mes de febrero, ya que según aseguran “las medidas anti-Covid han fallado”. “Hay que hacer autocrítica y reconocer los propios errores”, recomiendan al Gobierno autonómico de cara al futuro.

Sobre las posibilidades para el futuro, el sector espera que la Junta se fije más en medidas como las impuestas en la Comunidad de Madrid y menos en otras que han optado por la prohibición y el cierre como opciones preferentes.