La hostelería reclama a la Junta un “canal de comunicación directo”

La Asociación de Hostelería y Turismo de Castilla y León reprocha a la administración autonómica la falta de información, rechazado que el sector prefiriera el cierre total e insistido en ayudas directas ante una “situación crítica”

La Asociación de Hostelería y Turismo de Castilla y León (HOSTURCyL), a través de un comunicado difundido ayer, reprochó a la administración autonómica la falta de información, rechazado que el sector prefiriera el cierre total e insistido en ayudas directas ante una “situación crítica”.

“Seguimos sin tener un canal de comunicación directo” para informar de posibles aperturas como la anunciada este pasado martes en las Cortes por el presidente de la Junta, Alfonso Fernández Mañueco, en relación con la próxima apertura de bares, centros comerciales y gimnasios en León y Salamanca.

Las condiciones anunciadas, sujetas al Nivel 4 de alerta sanitaria, establecen restricciones a un tercio del aforo en interiores y al 75% en exteriores, con el cierre obligado a las 22 horas por el toque de queda, lo cual “imposibilita el servicio de cenas”.

A todo ello se suma el cierre perimetral con el resto de las provincias que no han accedido a esta reapertura: Burgos, Palencia, Valladolid, Palencia, Soria y Zamora, pero que a partir del 4 de diciembre gozarán de la apertura exclusivamente de terrazas con vistas al fin de semana y días festivos de la Constitución e Inmaculada Concepción.

“Apoyamos la apertura por pura necesidad, pero no cesaremos en nuestro empeño de solicitar lo que nos pertenece”, insisten los hosteleros, quienes rechazan las acusaciones vertidas por el presidente autonómico en el sentido de que fue el propio sector quien prefirió el cierre absoluto, ordenado desde el 6 de noviembre.

Las empresas “han de abrir en igualdad de condiciones y el frío en nuestra comunidad es un factor a tener en cuenta para las decisiones, pero nunca hemos preferido un cierre total”, señalan en este punto.

Por otra parte, HOSTURCyL persistió en su reivindicación de ayudas directas ante el cierre de numerosos establecimientos y la inclusión de centenares de trabajadores en ERTE que, de no llegar esas compensaciones, pueden traducirse en despidos.

“No podemos cesar en nuestro empeño de compensación económica y apertura digna y rentable de los establecimientos, pero de forma urgente e inmediata, ya que la situación es crítica”, subrayan.