Terrazas en la Plaza Mayor ocupadas por ciudadanos en días pasados. / KAMARERO

La hostelería de Castilla y León podrá abrir hasta medianoche tras decaer el próximo domingo, 9 de mayo, el Estado de Alarma, pero seguirán vigentes las limitaciones en el interior de la hostelería en las poblaciones que superen los 150 de incidencia acumulada por 100.000 habitantes en las dos últimas semanas. La nueva normativa establece también que los negocios no podrán aceptar nuevos clientes a partir de las once de la noche.

La Junta aclaró que el horario de cierre de la hostelería se podrá ampliar más si las provincias rebajan sus niveles de alerta. El límite de la medianoche regirá cuando se mantengan los niveles 3 y 4 (el actual en todas las provincias), mientras que cuando los contagios desciendan al nivel 2 se ampliará el horario hasta la una de la madrugada.

Estas y otras medidas forman parte del Acuerdo 46/2021 que fue aprobado ayer por el Consejo de Gobierno para actualizar los niveles de alerta sanitaria y el plan de medidas de prevención y control de la pandemia, que tendrá vigencia desde las 00,00 horas del domingo y se alargará mientras dure la situación de crisis sanitaria.

El vicepresidente de la Junta de Castilla y León, Francisco Igea, señaló que la intención del Gobierno autonómico con estas medidas es evitar que las reuniones de los establecimientos se trasladen a los domicilios ante un cierre temprano, donde disminuirían las precauciones y habría más posibilidad de expansión del coronavirus. De esta forma, se concede una ampliación en el horario de apertura de la hostelería que está íntimamente relacionado con la imposibilidad de mantener el toque de queda más allá del Estado de Alarma.

Igea fue muy crítico con el Gobierno por no establecer mecanismos legales para el mantenimiento de algunas de las medidas que han acompañado a la ciudadanía en los últimos meses, advirtiendo de que “no hay ninguna seguridad jurídica” sobre la posibilidad de que las autonomías puedan regular cuestiones que afectan a derechos fundamentales como la libertad de movimiento entre territorios, el toque de queda, las limitaciones de reuniones y los aforos en las iglesias, por lo que ha responsabilizado al “negligente” Gobierno de lo que pueda ocurrir. “No se puede decir que acaba el Estado de Alarma y que no pase nada”, comentó Igea muy indignado ante la posibilidad de que la incidencia vuelva a repuntar en las próximas semanas.

De hecho, Igea auguró que habrá un “trasvase” de incidencia de la Covid entre autonomías, con un incremento en el caso de esta Comunidad, que tiene el quinto dato más bajo, al aumentar la movilidad con otros territorios limítrofes con tasas más elevadas, entre los que ha citado a País Vasco (478 de IA), Madrid (329), Navarra (313) y Aragón (297).

En casi una decena de ocasiones durante la rueda de prensa, el portavoz de la Junta se refirió a que ha sido el delegado del Gobierno en la Comunidad, Javier Izquierdo, el que ha proclamado que sin el Estado de Alarma no caben medidas como el cierre perimetral o el toque de queda, con lo que ha dicho que “por una vezestá “de acuerdo” con el representante del Ejecutivo central.

Preguntado por el caso de Baleares, donde el Tribunal Superior de Justicia avaló un toque de queda entre las once de la noche y las 6 de la mañana y la limitación a seis personas de los encuentros privados, Igea inicialmente reconoció que cada caso depende de la situación epidemiológica y remitió a la decisión final del Tribunal Supremo al respecto.

No ha concretado si la Junta de Castilla y León se plantearía recurrir a estas medidas del cierre perimetral o el toque de queda en caso de que otras autonomías con una situación epidemiológica similar o mejor que la suya (como es el caso de Baleares) reciban el respaldo jurídico, e insistió en que el propio Gobierno ha negado que eso pueda ser así.

Por el momento lo que la Junta de Castilla y León ha descartado es que se produzcan cierres perimetrales por municipios, tal y como hizo el Gobierno autonómico el pasado verano, al entender que es complejo su control, aunque señaló que dependerá de la evolución de los contagios por Covid-19 y de cada caso, mientras que la opción de aislar por provincias, prácticamente lo descartó.