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Pocas semanas después de constituirse el nuevo Gobierno municipal,  el equipo de Clara Luquero avanzaba su intención de proponer el cobro de la denominada ‘tasa turística’ dirigida a gravar las pernoctaciones de los visitantes que lleguen a la capital. La medida suscitó la inmediata oposición de los profesionales  vinculados al sector turístico, reiterada nuevamente ayer por la patronal de Hostelería, cuyo responsable aseguró que su aplicación suscitaría un efecto “negativo y contraproducente” para la atracción del turismo y la consolidación de las pernoctaciones.

Roberto Moreno manifestó que la aplicación de la tasa turística “no deja de ser un impuesto más” para aquellas personas que llegan a Segovia, y aunque su  cuantía no es especialmente importante –se planteó un gravamen entre uno y dos euros en su momento-, indicó que puede causar un efecto “psicológico” en los turistas al asumir esa tasa como una obligación económica añadida.

“El turismo en Segovia no tiene una masificación tan notable como pueda haber en otras capitales españolas, por lo que no es necesario  aplicar una tasa como esta”, aseguró Moreno.

El gerente de la AIHS  Francisco Javier García Crespo abundó también en la inconveniencia de esta tasa, y aseguró que  esta propuesta se contradice con la voluntad de los responsables municipales de Turismo para aumentar las pernoctaciones. “Entendemos que es una propuesta contradictoria cuando se plantea gravar las pernoctaciones y a la vez estimular su crecimiento en Segovia”, indicó .

Por su parte, el presidente de la Confederación de Hostelería y Turismo y vocal de la AIHS Ángel Blasco, aseguró que los políticos “no profundizan en los números” cuando hablan de cifras positivas en materia turística, y aseguró que en Castilla y León “no conviene dormirse en los laureles ni aplicar políticas que no fidelicen  la llegada del turismo a la región”. “Es importante que desde las instituciones se tenga en cuenta la opinión de los sectores que crean trabajo y empleo”, indicó Blasco, que puso como ejemplo al Ayuntamiento de Valladolid como un municipio que “no pide sólo dinero, sino que ofrece proyectos y colaboración”.

Las terrazas, a la espera de la ordenanza del Acueducto

La ordenanza reguladora de la instalación de terrazas y  elementos como cerramientos, cartelería o calefacción tendrá que esperar… un poco más. Tras las elecciones municipales,  esta polémica normativa deberá de esperar en esta ocasión a que el equipo de Gobierno perfile la ordenanza de protección del Acueducto, que  incluirá aspectos específicos  que podrían afectar a esta normativa. Roberto Moreno expresó su confianza en que  a través del “acuerdo y el diálogo” pueda alcanzarse una regulación que satisfaga los intereses de la ciudad y de los hosteleros.

Sobre este aspecto,  expresó su preocupación por algunas propuestas incluidas en el proyecto municipal como la obligación de guardar el mobiliario dentro de los establecimientos o las restricciones  a la instalación de elementos de calefacción o a la cobertura de las zonas de terraza, a las que la alcaldesa en su día definió como ‘ranchitos’

Así, Roberto Moreno aseguró que si estos elementos no se autorizan, la instalación de las terrazas sería “inviable en el 98 por ciento de los casos, que tendrían que cerrar, porque tanto la calefacción como los cerramientos son elementos muy necesarios sobre todo en épocas como el otoño y el invierno, donde la climatología dificulta su uso”.