Grupos de turistas se fotografían junto al Acueducto bajo el sol que ha acompañado en buena parte del puente. / Kamarero
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Una vez terminadas las minivacaciones que ha supuesto para muchos ciudadanos el puente de la Constitución y la Inmaculada, el sector hostelero de Segovia hace balance de estos cuatro días en los que la ciudad –como era previsible y viene siendo norma– ha recibido la visita de un enorme número de turistas, que durante todo el largo fin de semana han llenado calles, bares, hoteles y los entornos de los principales monumentos de la ciudad. Todo ello, además, acompañado –en su mayoría– de suaves temperaturas y cielos despejados, que han dado como resultado un cóctel “magnífico” para la hostelería segoviana.

“En general ha sido un puente muy positivo; sobre todo el viernes y el sábado, porque acompañó la meteorología, que es lo más importante. He hablado con mucha gente del sector y todos me han dicho que llevaban mucho tiempo sin un día como el de este sábado. Fue fantástico. El viernes también se trabajó muy bien y el domingo solo se estropeó un poco por el tiempo, porque también hubiésemos tenido un día muy bueno; hubo gente, pero la lluvia, la bajada de temperaturas y la niebla afectaron. En cualquier caso ha sido un puente magnífico”, ha celebrado el presidente de la Agrupación Industrial de Hosteleros Segovianos (AIHS), Roberto Moreno.

Muchos bares y restaurantes de la ciudad reforzaron en estos días sus plantillas para poder atender a la masiva llegada de clientes a los establecimientos. Las terrazas, como el interior de los bares e incluso sus aledaños –“es difícil controlar que los clientes salgan fuera del bar”, afirman–, han estado a rebosar. “A la gente cuando hace buen tiempo, y al español de por sí, le gusta vivir y estar en la calle y por ello las terrazas han estado a tope y todo ha funcionado muy bien. Es algo que no solo es positivo para los hosteleros, sino que genera empleo y economía directa e indirecta en la ciudad y la provincia. Beneficia a los productores, a los distribuidores y a otra mucha gente. Que le vaya bien al sector ayuda a que a Segovia le vaya bien”, asegura Moreno.

Además de los restaurantes, los hoteles también han tenido un muy buen fin de semana. En especial con la ocupación registrada el viernes y el sábado, que alcanzó el 100%, “y porque no había más camas y habitaciones –advierten– porque se hubieran llenado de haber habido”. De hecho, ya desde el jueves los establecimientos hoteleros de la ciudad presentaron buenos niveles de ocupación –entre un 60 y un 70 por ciento–.

“El turismo hoy por hoy es de lo que mejor funciona en España. Y en Segovia, en particular, por el regalo que supone la cercanía que tenemos con Madrid, podemos presumir de que nos envidien los compañeros de León, de Salamanca, de Valladolid o de Ávila”, explica el presidente de los hosteleros segovianos, quien, no obstante, llama a no descuidar la oferta y a seguir trabajando para mejorar: “Esto de la gallina de los huevos de oro se puede romper y no hay que bajar el listón. Hay que seguir invirtiendo en los negocios e ideando nuevas cosas en la cocina; mientras mantengamos un buen servicio la gente seguirá encantada de visitarnos, pero hay que tener en cuenta que el sector se mueve y que muchas ciudades y ayuntamientos están apostando muy fuerte por atraer turistas”.

Después de un más que negativo mes de noviembre, en el que las lluvias y las bajas temperaturas lastraron las previsiones de los hosteleros hasta registrar pérdidas económicas, el puente de la Constitución y la Inmaculada ha venido a reparar parte del daño y a servir de impulso al sector hacía una campaña navideña que los empresarios confían en que sea positiva. “Diciembre siempre suele ser un buen mes; mucha gente tiene vacaciones y este año el calendario favorece que se puedan alargar los fines de semana y enganchar sábado y domingo con las fiestas de martes y miércoles”, explica Moreno.