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Clase en tanda en el centro hípico de La Morada del Caballo. / IGNACIO L. ZARAGOZA

Segovia es una provincia donde mucha gente del entorno rural tiene caballos en propiedad, sin embargo, el deporte hípico no se encuentra entre los más famosos de la zona. Los caballos suponen uno de los ejes más importantes en una gran cantidad de tradiciones de la provincia como pueden ser romerías y encierros, pero el deporte a nivel competitivo e incluso de ocio está en una tendencia a la baja debido a que la mayoría conserva una visión del caballo que no sale del trabajo de campo.

Aún así, la provincia cuenta con una gran cantidad de clubes hípicos, ubicados en su mayoría en las zonas de la sierra que han observado en muchos casos un incremento de movimiento en los centros con respecto a años pasados, ya que como señalan sus dueños, ha sido una actividad que se podía realizar perfectamente con las medidas covid y al aire libre. Aun así, muchos de estos clubes han vivido momentos del año muy duros debido al cierre perimetral, ya que muchos centros se alimentan en su mayoría de madrileños, sobre todo aquellos colindantes con la sierra de la comunidad vecina.

Cada vez aumentan más la cantidad de niños y jóvenes que se inician en este deporte, pero es verdad que predomina una práctica más enfocada al ocio que a la afición y al deporte, haciendo que Segovia se quede a la cola de otras provincias como Ávila o Valladolid en la competición ecuestre de la comunidad.

Aparte, muchos de estos centros se adaptan a lo que los clientes reclaman, como puede ser la doma de caballos solo para un uso de paseo por campo o para encuentros a caballo en tradiciones de la zona. Muchos de ellos reciben sus ingresos del pupilaje de caballos que luego no suelen ser entrenados en las modalidades hípicas, si no, usados para paseo.

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Una de las amazonas de la Hípica Eresma con su yegua en la pista de salto. / JAIME GUERRERO

La mayor parte de ellos viven del mantenimiento de los caballos de propietarios y las clases, aunque hay un porcentaje que se dedica al mercado de caballos. Segovia cuenta con yeguadas de renombre internacional, como La Perla, con caballos de alta gama, pero estos centros aseguran que la mayor parte de la venta se produce con el extranjero, particularmente con la zona de Alemania.

En relación a los compradores españoles prefieren razas como el Pura Raza Español, caballos Lusitanos y, últimamente, se demandan más animales Hispano-árabes y, como afirman las yeguadas, muchos de ellos no están dispuestos a pagar un precio alto por caballos de ‘alta gama’ que al final son los que se encuentran en las competiciones, lo que hace que cada día se reduzca en mayor medida la gente que practica el deporte de manera competitiva.

Las hípicas de Segovia

A pesar de la falta de gente en las competiciones, Segovia comprende una de las provincias de donde salen grandes campeones, la mayoría han pasado por hípicas segovianas que forman a sus alumnos en los deportes de manera profesional. ‘La Morada del Caballo’, ubicada en El Espinar, la cual mantiene una estrecha relación con los caballos a lo largo de su historia, debido a que se han usado a lo largo del tiempo, como animal de trabajo para bajar los troncos desde la montaña.

En este pueblo es en uno en los que mejor se puede observar cómo la gente tiene en propiedad bastantes caballos, sin embargo, no se sale del uso del caballo a nivel de trabajo o para tradiciones. Aún así, en La Morada, prácticamente una de las únicas que sigue incluyendo el TREC (Técnicas de Rutas Ecuestres de Competición) entre las disciplinas que enseña, sí ha sacado a muchas de las nuevas promesas a nivel nacional en esta categoría.

Muchos clubes han vivido momentos del año muy duros debido al cierre perimetral, ya que se alimentan en su mayoría de madrileños

Particularmente, aquí se pueden encontrar a dos hermanos, Míriam y Marcos Sánchez Morales, que han ganado ya varios premios a nivel nacional y esperan que tras estos años de parón en las competiciones se puedan sacar a dos o tres jinetes más a la competición. Sin embargo, Miguel Sánchez, dueño de La Morada, destaca que competir muchas veces se sale del presupuesto de muchos alumnos.

Otra centro a destacar en Segovia es la Hípica Eresma, situada a diez minutos de la ciudad, acoge en sus instalaciones a mucha gente que va desde el ocio hasta la práctica deportiva. Estos últimos que están en competiciones han nacido hace pocos años y que está comenzando a resurgir un espíritu más competitivo que se ha ido fomentando a lo largo de este año con competiciones amateur con otra hípica del escorial, sin embargo, la mayoría del pupilaje y clases que hay en el centro está dedicado a ocio, como destacaba una de las monitoras.

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Uno de los caballos en pupilaje en la Hípica Eresma. / JAIME GUERRERO

Subvenciones

Estas dos hípicas junto con ‘El Paseo’, en Ortigosa del Monte y la yeguada ‘Riaza’ han recibido este verano unas subvenciones por parte de la Diputación que buscan fomentar la participación de la gente a través de introducir a más gente en esta modalidad deportiva. “Es una nueva oportunidad para seguir fomentando el deporte de naturaleza en nuestra provincia y ayudar a que los segovianos sigan destacando en diferentes disciplinas, llevando el nombre de Segovia por todo el país e incluso alrededor del mundo”, explicó en la presentación del programa de ayudas el diputado de Deportes, Óscar Moral.

Estas subvenciones constan de un presupuesto aproximado de 28.000 euros, de los cuales 10.500 serán aportados por la institución provincial. A cada uno de los participantes les puede costar el bono de clases entre 100/120 euros y podrán optar a esta subvención hasta el 31 de agosto.

A parte, esta institución también busca fomentar el nacimiento de nuevos deportistas segovianos con becas para aquellos que compitan. Algunos jinetes como Marcos Sánchez la reciben anualmente, y, aunque no cubre todos los gastos de la competición, si favorece a aumentar el interés en este deporte.

Sánchez: “Salir a un concurso es caro y difícil. ir a competir se te puede ir a más de 1.000 euros y eso no es asequible para cualquiera”

Miguel Sánchez, dueño de La Morada, achaca el problema de la falta de competidores al alto coste de acudir a ellas. “Salir a un concurso es caro y difícil. Los camiones para el traslado, el alojamiento y la comida pueden hacer que ir a competir a Barcelona se te vaya a más de 1.000 euros y eso no es asequible para cualquiera”, afirma Sánchez.

Una de las iniciativas que llevan en común estos centros para facilitar y acercar a los alumnos son competiciones pequeñas entre centros de la zona o incluso en el municipio en el que se encuentren, que en algunos casos se ha llegado a colocar entre los programas de fiestas de algunos pueblos.

Aun así, las hípicas siguen teniendo fe en regresar a las competiciones con grupos más amplios de jinetes conforme la pandemia remita y puedan realizarse nuevos campeonatos para poder volver a colocar a Segovia como una provincia líder en este deporte.

mirian marcos sanchez morales

Las nuevas promesas

A pesar de que el deporte hípico puede encontrarse a la baja en la provincia, los dueños y empleados de las hípicas esperan que dentro de poco puedan volver a relanzar las competiciones. En La Morada del Caballo se lleva apostando por el TREC como disciplina desde que comenzó a estar en activo. Esta disciplina ha impulsado a esta hípica a que muchos de sus alumnos compitan y ganen, siendo de los pocos jinetes segovianos que se pueden encontrar en las competiciones. De momento, dos hermanos de esta hípica, Míriam y Marcos Sánchez Morales (derecha) se encuentran en activo en competiciones que llegan a nivel nacional.