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La ‘España vaciada’ que hace pocos días reivindicaba en las calles su lucha para conseguir mejores servicios y oportunidades de desarrollo cuenta con un importante apoyo como es  el de la Guardia Civil, que en sus 175 años de historia ha demostrado ser  un fiel aliado del desarrollo del medio rural contribuyendo de forma decidida a fijar población garantizando su seguridad. El reto futuro del Instituto Armado será el de garantizar una “presencia eficaz” en la provincia de Segovia, ajustada a las necesidades de los ciudadanos con un servicio que “apuntale la prosperidad del entorno rural”, tal y como aseguró la subdelegada del Gobierno Lirio Martín en el acto institucional de celebración de la festividad de la Virgen del Pilar, patrona de la Guardia Civil, que llenó ayer el Azoguejo con centenares de personas que expresaron de forma inequívoca su cercanía y apoyo a la labor de este cuerpo de seguridad creado en 1844 por el Duque de Ahumada.

A los pies del Acueducto, la emblemática plaza segoviana albergó el acto central de la fiesta de la Guardia Civil, cuya comandancia en Segovia celebró de forma especial esta  conmemoración, coincidente este año con el 175 aniversario de la creación del cuerpo. Una amplia representación de las autoridades civiles y militares, así como de asociaciones y colectivos de la provincia quiso compartir esta celebración con la Benemérita, que llegó a Segovia pocos meses después de su fundación  de la mano de la tercera compañía del octavo tercio, con entonces 135 agentes que rápidamente se repartieron por toda la provincia en distintas líneas y puestos.

En su intervención, la subdelegada  destacó la presencia actual de la Guardia Civil en la provincia con 31 cuarteles que ofrecen servicio a los más de 100.000 segovianos repartidos en sus 208 municipios. Asimismo, reconoció el envejecimiento y la dispersión poblacional en Segovia, pero remarcó que el Gobierno “no va a cejar en el empeño de frenar el vacío de la España rural, afianzando una presencia eficaz de la Guardia Civil que se ajuste a las necesidades de nuestra provincia, brindando un servicio que apuntale la prosperidad del entorno rural.

Lirio Martín dedicó una buena parte de su intervención a subrayar  la importancia de la labor de la Guardia Civil en la lucha contra la violencia de género, a través del Equipo Mujer-Menor (EMUME) de la comandancia, que vela y protege a las 96 mujeres que en la provimcia están sometidas a diferentes regímenes de protección en atención a su nivel de riesgo.  Así, señaló que el pasado año se interpusieron en la provincia un total de 352 denuncias relacionadas con este ámbito, y 101 en el primer trimestre de 2019, y recalcó la importancia de la colaboración social para denunciar cualquier actitud de violencia machista porque “toda agresión conlleva una condena”.

Por otra parte, señaló como retos del futuro en el trabajo de la Guardia Civil la  ciberseguridad y la prevención de los delitos informáticos, la lucha contra la trata de seres humanos con fines de explotación laboral y sexual  o la protección medioambiental.

Sobre este último aspecto, la subdelegada destacó el trabajo realizado por el grupo de Montaña y el Seprona en los graves incendios ocurridos el pasado verano, sobre todo en la Sierra de Guadarrama, y expresó su satisfacción por el trabajo de investigación que ha aumentado hasta en un 90 por ciento el número de detenidos o investigados en la provincia por presuntos delitos contra el medio ambiente en forma de incendios forestales.

El narcotráfico es otra de las preocupaciones de la Guardia Civil, y sobre este aspecto, la subdelegada alabó el trabajo realizado en los doce últimos meses, donde la Guardia Civil se ha incautado de 21 kilos de marihuana, 16 kilos de hachis y 15 kilos de cocaína, actuaciones que sirven para “poner coto a una actividad altamente dañina, con perversos efectos sobre las personas”, según manifestó Martín.

Por su parte, el jefe de la comandancia José  Luis Ramírez, quiso destacar la fiesta del pilar como una “fiesta de compañerismo” para todos los agentes del Instituto Armado y valoró con indisimulada emoción el “excelente trabajo” realizado durante el último año, con datos como más de 690 personas auxiliadas, 16.000 personas identificadas y más de 3,9 millones de kilómetros recorridos por sus patrullas en toda la provincia.

También quiso subrayar los bajos índices de delincuencia registrados en la provincia, con 27 infracciones penales por cada 1.000 habitantes y un porcentaje de esclarecimiento de delitos que llega al 50 por ciento, pero “sin caer en la autocomplacencia”, el teniente coronel manifestó que los datos son suficientemente halagueños para garantizar la seguridad de la provincia”.

distinciones y emoción

La ‘fiesta de compañerismo’ –como así definió el máximo responsable de la comandancia segoviana en su discurso- contó con el obligado apartado de reconocimientos y distinciones en forma de condecoraciones con arreglo a los méritos contraídos en el desempeño del servicio por cerca de una veintena de agentes, oficiales y suboficiales del  Armado. De este modo, el acto sirvió como marco para la entrega de una placa de la Real y Militar Orden de San Hermenegildo, una cruz al Merito Militar, nueve Cruces de la Constancia al Servicio y 11 cruces al Mérito de la Guardia Civil.

De igual modo, la comandancia quiso tener un recuerdo para los agentes ya retirados, y cinco de ellos recibieron la insignia de plata de la comandancia como reconocimiento a su dilatada trayectoria en el cuerpo. Cumpliendo con la tradición, la Guardia Civil en Segovia distinguió este año con el título de “Amigo de la Guardia Civil” a la Academia de Artillería, cuyo director el coronel José María Martínez Ferrer recibió de manos del jefe de la comandancia.

Antes de comenzar el acto, la Maestranza de Caballería de Castilla quiso homenajear a la Guardia Civil haciendo entrega de un lazo conmemorativo en el guión de la comandancia, que impuso su responsable en Segovia, Alfonso Ceballos Escalera.