El 11 de diciembre será una fecha crucial en la historia de la Fundación Don Juan de Borbón, cuyo patronato analizará el informe realizado por la Intervención municipal en el que, tal y como avanzó la alcaldesa Clara Luquero en la presentación de los presupuestos municipales para el próximo año, pone en cuestión su actual modelo de gestión y le aboca a una posible disolución. Esta perspectiva supone un cambio de postura por parte del equipo de Gobierno municipal, que hasta ahora había defendido el papel y la labor de esta institución y que ahora, quizá forzado por la aritmética política, parece dar un paso atrás para asumir de forma directa la actividad cultural y divulgativa de esta institución.

El detonante de este cambio de posición fue la propuesta realizada por el grupo municipal Podemos-Equo el pasado mes de febrero, al presentar un plan de viabilidad para la fundación en el que asegura que en la actualidad no cumple uno de sus principales objetivos fundacionales que es el de obtener recursos públicos y privados para destinarlos al desarrollo cultural de la ciudad.

Aunque la propuesta no consiguió el apoyo del pleno, la necesidad de conseguir el voto de Podemos para sacar adelante los presupuestos municipales parece haber calado en el equipo de Gobierno, que para 2021 ha recortado el presupuesto de la Fundación en 115.000 euros, de los cuales 54.000 corresponden a la aportación a eventos como Folk Segovia, el Festival de danzas La Esteva, el premio Agapito Marazuela o el curso de Canto Coral de Ágora, y el resto deberá ser recortado de gastos comunes de gestión y de emolumentos de personal.

La dirección de la Fundación Don Juan de Borbón aduce con pruebas la eficacia en la gestión en los dos últimos años, lastrada en el presente ejercicio económico por la pandemia que ha dado al traste con las previsiones iniciales.

La directora Noelia Gómez no oculta su decepción por los nuevos derroteros que el Ayuntamiento quiere dar a la Fundación, aunque expresa su confianza en que los patronos sean sensibles al trabajo realizado que forma parte del proyecto a cinco años que presentó cuando accedió a la dirección en 2018 y que contó con el visto bueno de la corporación entonces también presidida por Clara Luquero.

Las cifras facilitadas por la Fundación no dejan de ser significativas y prueban el crecimiento en la gestión, que ha supuesto además reducir el porcentaje del Ayuntamiento en el alcance económico global. Así, en 2018, el Ayuntamiento aportaba el 84,5% del total, mientras que en 2019 se reducía en 12 puntos para alcanzar el 72,3%, y las previsiones para este año eran llegar al 69,5%, que presumiblemente no se alcanzarán por mor de la crisis sanitaria.

El descenso en esta aportación es fruto del espectacular aumento del patrocinio público y privado, que en poco más de dos años se ha incrementado un 1.073% para pasar de los apenas 7.000 euros contabilizados en 2018 a los 72.583 previstos en marzo de 2020. El incremento de las aportaciones de instituciones como el INAEM, que ha pasado de 25.000 a 35.000 euros o de la Diputación de Segovia, que este año preveía una aportación de 30.000 euros, así como el de ingresos propios a través de venta de entradas del Festival de Segovia o el Festival de Música Sacra han sido factores determinantes para ello.

De este modo, siempre de acuerdo con los datos facilitados por la Fundación, la aportación de las entidades públicas y de la participación privada e ingresos propios en el alcance económico también ha crecido de la misma forma que se ha ido reduciendo la del Ayuntamiento. Así, las instituciones públicas han pasado de aportar el 9,6% en 2018 al 16,4% en 2019, y esperaban alcanzar este año el 19 por ciento, mientras que la participación privada creció desde el 5,9 hasta el 11,3 por ciento, y subir dos décimas más este año para alcanzar el 11,5%.

Cultura y divulgación

Con estos datos, Noelia Gómez avala la viabilidad en la gestión económica de la Fundación, y más allá de las cifras, defiende la importancia del trabajo realizado a favor de la difusión de la cultura y las artes escénicas no sólo en la capital, sino también en la provincia.

En este caso, la memoria de actividades del pasado año destaca la magnífica respuesta del público a actividades ya señeras como la Semana de Música Sacra o el Festival MUSEG, que cuentan con una muy positiva valoración del público asistente conforme a los datos recogidos en las encuestas realizadas después de los conciertos, o el ciclo ‘921 Distrito Musical’, que ha servido para llevar a los barrios de la capital y a los pueblos de la provincia solistas y grupos de música de cámara, así como talleres y actuaciones infantiles para la difusión de la música.

De cara al presente año, el Covid ha obligado a reestructurar no solo la programación, sino los ingresos previstos por las distintas actividades. Así, la suspensión de MUSEG, la Semana de Música Sacra y las jornadas de Música Contemporánea han mermado los ingresos previstos por taquilla, así como el patrocinio en especie, pero no ha restado eficacia a la difusión de otras actividades.

Así, durante el estado de alarma, el festival ‘Quédate en Casa’ ha permitido a través de las redes sociales seguir a jóvenes intérpretes ganadores del Premio Infantil de Piano Santa Cecilia, en el canal de YouTube poder disfrutar de vídeos y documentales sobre la compositora segoviana María de Pablos, a la que este año se había dedicado gran parte de la programación.

PP y Ciudadanos abogan por su permanencia

La posibilidad de que el Ayuntamiento disuelva la Fundación Don Juan de Borbón no ha caído bien en los grupos de la oposición, que consideran que esta institución cumple con sus objetivos de difusión de la cultura y las artes escénicas aunque reconocen la necesidad de buscar fórmulas que puedan mejorar su gestión y reducir la aportación municipal.

El portavoz del PP en el Ayuntamiento Pablo Pérez asegura que la Fundación “necesita una reorientación para que alcance a todos los segovianos”, pero considera que no hay que prescindir de esta institución, sino “echar codos” desde el equipo de Gobierno para conseguir mejorar su gestión y hacerla más eficaz.

“Yo creo que la Concejalía de Cultura no funciona bien, pero no por eso pido que se elimine”, asegura el edil popular, que apela al diálogo en el seno del patronato para buscar soluciones, y eso supone que el equipo de Gobierno “no debe mirar a su entorno, sino estar convencido de lo que hace”.

“Creo que la Fundación puede diversificar su actividad cultural, y es necesario también que otras instituciones aporten más de lo que lo hacen –explica- pero lo que hay que hacer es trabajar y trabajar bien, algo que no se hace desde el Ayuntamiento”.

Noemí Otero (Cs) asegura que la oferta cultural de la Fundación “es impensable sin la gestión de esta institución”, y atribuye el cambio de rumbo del equipo de Gobierno a la “cesión política” a los argumentos de Podemos-Equo para conseguir su apoyo a los presupuestos.

Así, señaló que Ciudadanos no es partidario de “chiringuitos políticos” vinculados al Ayuntamiento, pero expresó su perplejidad por intentar acabar con una entidad “que tiene una importante extensión cultural y no con otras como EVISEGO, que se encarga de la gestión de un edificio de viviendas municipal”. “No entendemos esa doble vara de medir –aseguró- y menos cuando la alcaldesa presume de ciudad cultural para ahora dar un traspiés político basado en mantener su presupuesto”.

Por su parte, Podemos-Equo, a través de su portavoz, reiteró ayer su satisfacción por la disminución de la aportación municipal a la Fundación en los presupuestos de 2021, y aseguró que esta entidad “es todo un símbolo de la forma que ha habido siempre de hacer política en Segovia, y estamos muy satisfechos de haber empujado para poner orden en una Fundación que no cumple con sus objetivos, y seguiremos haciéndolo para conseguir un replanteamiento global del papel del Ayuntamiento”.