Rosa Montero trata con terapia miofascial a una paciente en su centro de fisioterapia de Cabezuela. / EL ADELANTADO
Rosa Montero trata con terapia miofascial a una paciente en su centro de fisioterapia de Cabezuela. / EL ADELANTADO

El sector de la fisioterapia vive un momento dulce. Cada vez más reconocidos, la presencia de estos centros es común tanto en entornos urbanos como rurales. Un crecimiento que no ha estado exento de obstáculos y dudas, que se han solapado con los inconvenientes que el covid ha traído, más al tratarse de una disciplina ligada a la salud.

Aunque al hablar de fisioterapia lo primero que viene a la cabeza es la imagen de un profesional dando un masaje a un paciente, su ámbito de actuación y actividades ligadas van mucho más allá. En los últimos años, han ampliado las dolencias que se tratan, además de implantarse centros especializados en una rama de atención en particular, algo que hasta no hace mucho era muy poco frecuente en la provincia de Segovia.

Muchas fortalezas, sin duda, y un futuro prometedor para un sector en evolución, que sufre una alarmante falta de personal en todas sus ramas.

Criado, delegada provincial del Colegio de Fisioterapeutas y coordinadora de ejercicio libre de Castilla y León, señala que en la actualidad en Segovia “se están abriendo muchos centros, algunos de ellos especializados en un tipo de atención”.

Este auge se alarga en el tiempo, ya que según Criado “desde hace 10 años hacia el presente, cada vez se demanda más la figura del fisioterapeuta”, mientras que el número de centros no para de crecer en la provincia.

Sobre la actualidad de los profesionales, la delegada provincial del Colegio de Fisioterapeutas reconoce que la mayoría prefiere trabajar en el ámbito público, padeciendo en la actualidad el sector privado dificultades a la hora de completar las plantillas. En algunos casos, esta búsqueda puede alargarse durante varios meses, situación que empeora en las zonas rurales.

Esta falta de personal se agrava con “la emigración de profesionales” que buscan nuevos destinos en lugares como Madrid o Valladolid, aparte de cambiar las zonas rurales por otras urbanas.

Pilar Criado reivindica la importancia de la fisioterapia y señala que los profesionales “añadiríamos mucho si se tirase más de nosotros, se podría reducir listas de espera y se ahorraría trabajo a los médicos especialistas”.

Aunque desde fuera pueda parecer que el sector es homogéneo, ni mucho menos es así. A las muchas ramas de tratamiento hay que añadir tres espacios de trabajo perfectamente diferenciados, con sus particularidades propias, fortalezas y debilidades. Estas son la Atención Hospitalaria, la Atención Primaria y el ejercicio libre.

En el caso de la primera, la mayor preocupación actual es las “importantes listas de espera” que hay en el Hospital General. “No se ha reforzado el personal y la atención durante las tardes es escasa, así es difícil recortar las listas de espera”, señala Criado.

«El servicio de fisioterapia funciona solo de lunes a viernes, cuando tendría que funcionar de lunes a domingo. ¿Por qué? Porque hay muchos pacientes encamados, tanto en UVI como en postcirugía»

Además, aclara que “el servicio de fisioterapia funciona solo de lunes a viernes, cuando tendría que funcionar de lunes a domingo. ¿Por qué? Porque hay muchos pacientes encamados, tanto en UVI como en postcirugía que cuando llega los fines de semana o vacaciones dejan de tener el necesario servicio de fisioterapia”, por lo que reclama “un refuerzo de las plantillas para cubrir esas atenciones” en el Hospital General.

Según datos del propio Sacyl, a fecha de 31 de marzo los pacientes en espera de rehabilitación ascendían a 1.121 personas, la tercera cifra más alta de todas las consultas externas, con una demora media de 133 días, la segunda más elevada.

La Atención Primaria ha sido duramente castigada por la pandemia. La demanda del servicio de fisioterapia “se ha disparado” en esta capa asistencial. “En la actualidad cuentan con entre 60 y 70 procesos al mes. Los profesionales que he consultado echan de menos más reivindicación”, aclara Criado.

“Los médicos de Atención Primaria están desbordados, mandan a rehabilitación y los fisioterapeutas acaban también desbordados”, indica.

En cuanto al ejercicio libre, los problemas pasan por la falta de estabilidad y las condiciones ofertadas por las compañías de seguro privadas. En el primer caso, Criado señala que a muchos centros les “cuesta mucho encontrar fisioterapeutas”. “La gente baila mucho, no hay estabilidad, puedes encontrar a una persona tras buscar mucho tiempo y que se vaya a los pocos meses”, aclara.

Respecto a los problemas derivados de las compañías de seguro, Criado afirma que “es inviable trabajar con ellas”. “Los gastos son muchísimos más altos que los ingresos, no cubres, trabajas por debajo de costes”, concreta. Además, recuerda que “las condiciones las marcan ellos de forma unilateral”, lo que impide una mejora de la situación en el futuro cercano.

A la izquierda, terapia dentro del agua en el centro de Pilar Criado en Carbonero. / EL ADELANTADO
Terapia dentro del agua en el centro de Pilar Criado en Carbonero. / EL ADELANTADO

Mucha diversidad

Sonia Díaz es la directora de un centro de fisioterapia dedicado a la mujer, una clínica especializada que ofrece tratamiento durante el embarazo, ayuda con la recuperación postparto y atención a los diversos problemas existentes relacionados con el suelo pélvico. “Cada vez la fisioterapia está más especializada, en el futuro va a haber más fisioterapeutas dedicados a un tipo de atención”, señala.

Su centro, Fisio + Segovia, pretende englobar “todo lo referente a la mujer”, en especial o relativo al suelo pélvico, una disciplina que todavía conlleva “bastantes tabús”. “En la actualidad estamos casi por completo centrados en estos tratamientos, cerca del 90% del total”, añade Díaz.

Este tipo de tratamiento ofrece múltiples ventajas, pero todavía “hay mucha gente que desconoce la existencia” de este tipo de atención. Sin embargo, con el paso de los años, la propietaria de Fisio + advierte de un aumento del número de mujeres que recurren a la fisioterapia para tratar sus dolencias o prepararse para el parto. “Es un tratamiento muy íntimo, el profesional necesita de una formación muy adecuada”, aclara.

Por su parte, Rosa Montero es la propietaria de un centro de fisioterapia en Cabezuela. “El comienzo fue muy duro hasta que haces una cartera de clientes, ahora por suerte cuento con bastante clientela”, señala.

La clínica, que comparte nombre con la propietaria, echó a andar hace ya 14 años, en los que Montero ha visto un aumento de la demanda continua hasta el presente. “La gente ha cambiado el chip, se cuida más. También preguntan si eres fisioterapeuta, quieren ser tratadas por personas preparadas”, señala.

Sobre las dolencias tratadas, Montero aclara que a su clínica “viene de todo, va por temporadas”. “Es cierto que viene mucha gente con dolores de espalda, pero abarcamos mucho más. En verano vienen muchos deportistas amateurs, por ejemplo, y durante buena parte del año también tenemos mucha presencia de gente mayor con artrosis”, cuenta sobre los perfiles de clientes más habituales.

Diferentes tipos de atención, todos ellos necesarios para mejorar la calidad de vida de las personas. No hay duda que el sector de la fisioterapia seguirá creciendo, ya que todavía se encuentra lejos de sus límites.

El intrusismo, un problema grave para los fisioterapeutas

Aunque no es el único sector golpeado por el intrusismo profesional, lo cierto es que la fisioterapia sí es de los más afectados.

El auge de las terapias alternativas y el aumento del número de pacientes ha provocado que alrededor de la fisioterapia surjan muchas actividades no reguladas que pretenden realizar tratamientos que solo pueden efectuar profesionales capacitados.

No es ninguna broma e incluso estas actividades pueden conllevar consecuencias penales. El delito de intrusismo laboral, que consiste en realizar actos propios de una profesión sin poseer el título y la capacitación para ello, está regulado en el artículo 403 del Código Penal.

Pilar Criado, delegada provincial del Colegio de Fisioterapeutas y coordinadora de ejercicio libre de Castilla y León, señala que alrededor de la profesión “hay mucho intrusismo”, hasta el punto de que está “a la orden del día”.

“Solo los fisioterapeutas están preparados para tratar al paciente, ninguna de las terapias alternativas ni otros supuestos especialistas pueden hacerlo”, aclara Criado. “En Segovia existe muchísimo intrusismo”, señala, remarcando que en la provincia hay “mucha gente que acude a todo tipo de terapias alternativas”.

Sobre la posible solución, aclara que además de perseguir estas prácticas, son los propios fisioterapeutas los que deberían “trabajar en la concienciación para que la gente deje de ir a masajistas, osteópatas y demás”.

Además hay que añadir un “intrusismo instigado por los propios fisioterapeutas”. “Hay fisioterapeutas que no están dados de alta como autónomos o sin sedes físicas que están realizando mucho tratamiento domiciliario. Este es un problema y muy difícil de controlar”, señala Criado, que realiza un llamamiento a todos los fisioterapeutas a colegiarse y regular su situación para no perjudicar a un colectivo que en el futuro reciente tendrá que solucionar muchos problemas que el rápido crecimiento del sector ha provocado.