Reunión de la FES, con Andrés Ortega y Beatriz Escudero. / EL ADELANTADO

La patronal segoviana alza la voz para poner de manifiesto la grave situación económica de la provincia y exige a las administraciones no sólo apoyo material sino unidad de acción tanto en el ámbito sanitario como en el político y social para generar la necesaria confianza con la que afrontar este duro periodo generado por la pandemia.

El comité ejecutivo de la Federación Empresarial Segoviana (FES) celebró ayer, lunes, una reunión con carácter extraordinario para analizar las nuevas medidas de restricción adoptadas por el Gobierno regional ante la grave evolución de la pandemia, tras la que han suscrito una declaración conjunta para poner en claro las principales demandas del tejido empresarial segoviano, así como el compromiso con la preservación de la salud pública y la toma de medidas “con criterio técnico y sanitario para frenar la nueva ola de contagios, ingresos hospitalarios y fallecimientos”.

Así, en materia sanitaria, la FES considera que la crisis sanitaria ha puesto de manifiesto la necesidad de una nueva estructura hospitalaria “de la que se lleva hablando meses, pero ni hay acuerdo sobre cual sería su ubicación idónea ni se ha hecho ningún movimiento para equiparla del recursos humanos y materiales”.

“Se ha vuelto a poner de manifiesto la necesidad de contar con una infraestructura adicional rápida que pueda dar respuesta a la creciente demanda de atención hospitalaria y aún no contamos con ella, a pesar de que existen inmuebles en la ciudad que pueden ser útiles en este sentido. Instamos a las Administraciones a que lleguen a un acuerdo urgente y esta dotación pueda ponerse en marcha cuanto antes”, asegura en la declaración.

FES recuerda también el “amplio consenso” que existe entre la ciudadanía de la provincia sobre la necesidad de un nuevo hospital, un proyecto que entiende es más a medio plazo pero sobre el que reitera su conveniencia. “No se ha vuelto a hablar sobre el asunto, y no entendemos por qué ha desaparecido de la agenda”.

En aspectos más inmediatos, para la patronal “no resulta ni comprensible ni razonable que no se pongan todos los recursos sanitarios disponibles para acelerar el proceso de vacunación todo lo posible, ni que se refuerce el personal apto para poner las vacunas”. De igual modo, expresan su perplejidad por que no exista “unidad de acción” entre las distintas administraciones para hacer frente a este reto.

“Es decepcionante que la ciencia haya sido capaz de poner a disposición una vacuna en un tiempo absolutamente récord y que el sistema sea lento, ineficiente y poco ambicioso para alcanzar cuanto antes un rango de población vacunada que ofrezca garantías”.

La FES considera que alcanzar el mayor porcentaje de inmunidad en el menor tiempo posible es la llave para que se aminore el problema sanitario y “lo que entendemos por normalidad se reactive, desde la movilidad natural de personas y mercancías como la propia actividad normalizada de las empresas”.

Legislar “al minuto”

El Comité Ejecutivo de FES demanda que las Administraciones Públicas actúen de forma coordinada y no contradictoria, generen certidumbre, “dejen de legislar al minuto” e informen con tiempo suficiente, además de pedir un “lógico trámite de consulta previa a los sectores que resultarán más afectados por las medidas, que por otra parte deben ser coherentes y proporcionadas respecto a las que se adoptan en otras comunidades, sobre todo las limítrofes con las que existe una mayor relación”.

FES considera asimismo que es necesario prorrogar los ERTE hasta el final efectivo de la pandemia, sin necesidad de negociar nuevos plazos parciales, de forma que se ofrezca seguridad a las empresas a la hora de hacer frente a nuevas oleadas y nuevas restricciones.

En esta materia, FES lamenta que se esté “penalizando a las empresas que recuperan a una parte de sus trabajadores en ERTE cuando se les permite cierta actividad e incluso a las empresas que no han acudido a esta fórmula, manteniendo sus plantillas”.

La salud y la actividad económica “no son incompatibles”

En su declaración conjunta, el Comité Ejecutivo de FES pide “desterrar de una vez la aparente dicotomía entre preservar la salud y preservar la actividad económica porque no son incompatibles. Lo que sí resulta incompatible es no acompañar las medidas de protección y restricción con ayudas directas a las empresas a las que se impide trabajar. Hablamos de aportaciones directas de liquidez y de exenciones totales de impuestos, no de aplazamientos, avales y líneas de financiación que en estos momentos no ayudan a rescatar a miles de empresas agonizantes”. A este respecto, señala que “en muchas ocasiones las ayudas y subvenciones se comunican, se anuncian, pero no terminan de llegar a las empresas, por lo que pedimos que su publicación en los boletines oficiales signifique su inmediata puesta a disposición y que se trabaje en la agilidad de los mecanismos de concesión”.

“No entendemos por qué no se está indemnizando a las empresas a las que se les impide trabajar, como se hace desde el principio en otros países de nuestro entorno europeo”.