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La particular pirámide poblacional de la curia diocesana en Segovia sigue ofreciendo datos muy preocupantes. La cada vez más elevada media de edad de los 112 sacerdotes que trabajan en las más de 300 parroquias de la provincia –que alcanza ya los 70 años- y un aciago año como el 2019 en el que han fallecido casi una decena de presbíteros acrecienta la preocupación de  los responsables diocesanos sobre la atención pastoral en la provincia.

El problema ocupó gran parte de la actividad diocesana en el año a punto de terminar y volverá a hacerlo en 2020, tal y como reconoció ayer el obispo César Franco en el encuentro navideño con los medios de comunicación en el que repasó la actividad diocesana de los últimos 12 meses y los proyectos de futuro.

De este modo, recordó que hace dos años la diócesis llevó a cabo una reordenación centrada en los arciprestazgos, reforzando el papel de los arciprestes como coordinadores del trabajo pastoral en el que colaboran sacerdotes procedentes de otros países, como en el caso de La Granja o Sepúlveda. Con esta medida “se ha dado estabilidad en la atención a los pueblos”, pero su posible aplicación en otras zonas de la provincia “depende de la disponibilidad de los sacerdotes a los cambios”.

Asimismo, no descartó tampoco la posibilidad de crear nuevas unidades parroquiales en la capital, y  puso como ejemplo las de El Carmen y San Frutos, donde el fallecimiento del párroco Hipólito Prieto en enero de este año propició la unión ‘de facto’ de ambas parroquias “que pueden ser gobernadas con un único párroco”.

Para intentar buscar y aplicar soluciones capaces de optimizar los exiguos recursos humanos de la diócesis, el obispo convocará el próximo mes de octubre una Asamblea Presbiteral que se preparará con “dedicación y empeño”, y que  tratará de trazar un mapa de la realidad del presbiterado diocesano en la ‘España vaciada’

Vocaciones, una respuesta eficaz pero lenta

Tan obvia como difícil, la solución al problema de la carencia de sacerdotes pasa por el incremento de vocaciones al ministerio sacerdotal, tarea harto complicada en una sociedad en la que remiten los valores cristianos.
El obispo destacó el esfuerzo realizado por la diócesis en su acción pastoral, donde el trabajo vocacional es transversal en todos los departamentos pero especialmente en los dirigidos a la infancia, la juventud y la familia.
Monseñor Franco destacó que los frutos de este trabajo comienzan a ser visibles, y la diócesis cuenta en la actualidad con tres seminaristas mayores y cuatro jóvenes integrados en el llamado ‘Seminario en Familia’ donde se les ayuda a discernir su incipiente vocación en un marco de “absoluta libertad”, según recalcó el obispo. Asimismo, hizo un llamamiento a las familias a “conocer el seminario en el que se cultiva la vocación de los jóvenes” con el fin de poder espolear la aparición de nuevos valores que puedan cristalizar en futuras vocaciones sacerdotales.

“me preocupa que los acuerdos politicos se basen en el chantaje”

La actualidad política nacional se coló en la comparecencia del obispo ante los medios locales, que expresó su preocupación por el hecho de que los posibles acuerdos para la conformación del próximo gobierno “estén basados en el chantaje y en los intereses de partido”.

Monseñor Franco, que preside la Comisión de Enseñanza y Catequesis de la Conferencia Episcopal, aseguró que en el actual marco de negociación política “tengo la impresión de que no interesa tanto el bien común como el bien de los partidos”, y apeló a la Doctrina Social de la Iglesia para pedir a los responsables de los partidos que “reflexionen seriamente sobre lo que la Iglesia llama caridad política, que reconoce el valor de la política siempre puesta al servicio del interés general y del bien común”.

También lamentó la falta de diálogo entre instituciones, y puso como ejemplo que desde su responsabilidad al frente de la Comisión de Enseñanza sólo ha mantenido una reunión con la ministra de Educación Isabel Celaá, y recordó sus manifestaciones en las que expresó su postura contraria a la escuela concertada. Así, el obispo señaló que el diálogo radica en “escuchar de verdad al otro, porque hablar desde presupuestos inamovibles no se puede definir como diálogo”.

En materia educativa, expresó también su preocupación por la incorporación de Podemos al Gobierno en una posible coalición con el PSOE, y aseguró que la formación morada “será muy definitiva” a la hora de definir una “escuela única y laica donde los derechos de los padres queden conculcados, lo que no respetaría el derecho a la libertad de Educación que la Constitución consagra”.