cruz novillo
A partir de enero, la muestra de Cruz Novillo se trasladará a la Casa del Cordón de Burgos. / EFE

Es uno de los grandes maestros del diseño español contemporáneo. El Palacio de Quintanar de Segovia ha recopilado buena parte de su obra en la exposición ‘Cruz Novillo: dibujante, escultor, compositor’, un recorrido por su trayectoria. “Tengo la convicción de que he llegado a expresar lo que quería expresar en el mundo”, afirma José María Cruz Novillo (Cuenca, 1936). Su obra se divide en nueve estaciones que recorren todas las “dimensiones” en las que ha trabajado el autor a lo largo de su carrera.

Acompañado de su hijo y discípulo y de su mujer, Cruz Novillo visitó esta semana su muestra. Puso así punto y final al paso de su exposición por Segovia: a partir de enero, se trasladará a la Casa del Cordón de Burgos. En lo profundo de su imaginación se gestaron logotipos que han pasado a formar parte del imaginario colectivo español. Ejemplo de ello son el puño y la rosa del PSOE, la bandera de la Comunidad de Madrid, el logo de Policía Nacional y de empresas como Correos, Repsol, El Mundo o Endesa.

Para él, fue una “sorpresa” encontrar a tantas personas en el palacio, reunidos para asistir a una visita guiada por el comisario de la muestra, Miguel Cereceda, como parte de una jornada homenaje para el artista: “Me encuentro muy a gusto y estoy muy contento de estar aquí”, asegura.

A sus 85 años, el autor mantiene intacto el que siempre ha sido uno de sus principales deseos: que su obra se entienda. “Me gustaría que fuera comprendida y que se conociera su origen y la cantidad de años que hace que estoy haciendo lo mismo”, sostiene.

Desde las dos dimensiones del dibujo con la muestra de logotipos y pinturas, el recorrido por su obra prosigue por “las dos dimensiones y media” -a caballo entre el dibujo y la escultura- y una selección de “txinpartas”, una combinación de coloridos cuadros y esculturas que abordan la descomposición geométrica del cubo.

Su carrera ha estado “llena de improvisaciones”. Este es su método “favorito” de trabajo. “Casi todo el tiempo me lo paso improvisando y me gusta verlo como lo he visto aquí, me gusta lo que veo, me parece que es un trabajo estimable”, declara.

Tras la exhibición de muchas de sus esculturas “llenas” y “vacías”, la muestra explora también la faceta musical del autor. Cruz Novillo juega a atribuir colores a las notas para crear melodías con sus diseños.

Bajo esta premisa fue creada la obra con la que rebasó la cuarta dimensión -la temporal- y que se muestra a través de una pantalla como broche de oro en la exposición: “Diafragma dodecafónico 8.916.100.448.256, opus 14”, o también conocida como “la obra de arte más larga del mundo”.

Se trata de una transcripción para corno inglés programada para reproducir las más de ocho billones de combinaciones posibles entre las doce notas musicales existentes por un periodo de doce segundos cada combinación, por lo que su duración completa es de 3.390.410 años, 31 días, 11 horas, 31 minutos y 12 segundos.

Fue inaugurada en la feria de arte contemporáneo ARCO de Madrid el 17 de febrero de 2010 a las 12:00 del mediodía, por lo que se espera celebrar su clausura a las 23 horas, 31 minutos y 12 segundos del 20 de marzo del año 3.392.420, después de haber reproducido en algún momento de su larga vida todas las melodías posibles.