La actividad del Centro Ecuestre se verá perjudicada por esta decisión. / EL ADELANTADO

Tras cuatro años de tranquilidad, las aguas vuelven a enturbiarse en el Centro Ecuestre de Castilla y León (CECYL) tras el anuncio por sorpresa de la renuncia de la empresa AM Tuna Sport Horses a la gestión del centro, al que llegó mediante concurso en octubre de 2016.

La empresa ha decidido renunciar a la prórroga del contrato al considerar que el proyecto ha contado con las trabas de la Junta de Castilla y León para su desarrollo, que se han recrudecido en los últimos meses, tal y como relata en un comunicado de prensa en el que carga con nombres y apellidos contra los que, a su juicio, son los responsables de esta decisión.

Así, se remontan al pasado 20 de octubre, fecha en la que tuvo lugar una inspección de la Junta a las instalaciones a cargo del jefe de Servicio de Agricultura, Raúl González Cerezo, donde se levantaron actas para mejorar y subsanar elementos deteriorados, pero en la que se incluyeron otros que ya lo estaban cuando la empresa se hizo cargo de las instalaciones y que fueron comunicados en la peritación inicial.

Entre los desperfectos señalados, AM Tuna señala los de la depuradora, en malas condiciones debido a que los caballos de la escuela –que no es responsabilidad de la empresa, según expresa- estuvieron sueltos durante el confinamiento ocasionando destrozos en estas instalaciones; pero la Junta conminó a reparar esta instalación al asegurar que formaba parte del contrato de adjudicación.

Días después, en una videoconferencia con la directora general de Desarrollo Rural María González Corral vuelve a salir el tema de los caballos sueltos, y se plantea que puedan estarlo en la zona del Cross, pero ante la negativa de la empresa a asumir los costes que puede derivar esta medida, se da un plazo de diez días para acondicionar este espacio.

La actitud del gobierno regional “no es buscar soluciones, sino poner obstáculos para invitar a AM Tuna a abandonar el Cecyl

Para AM Tuna, el trasfondo de esta situación es que la Junta pretende ahorrar el coste de mantenimiento de los animales y asegura que la solución hubiera sido solicitar a esta empresa alimentar y limpiar a los 10 caballos que viven en el centro ya que “el personal de la empresa va todos los días al Centro y son cinco minutos echarles de comer, pero lo que pretendía la Administración no es buscar soluciones sino poner todos los obstáculos posibles para invitar a AM Tuna a abandonar el CECyL”.

Además, señala que la Junta abre todos los años una licitación para que los alumnos monten a caballo y aprendan su cuidado por un importe de 40.000 euros, que la empresa considera “anormal” si “no se cuenta o se quiere contar con el personal necesario para que se encargue de dichos caballos los festivos y fines de semana”.