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Según estiman, las academias tendrán unas pérdidas que rondarán el 20 o el 30 por ciento de su caja anual. / NEREA LLORENTE

El curso escolar aún no ha terminado. De hecho, son muchos los que tienen esta semana marcada en rojo en su calendario con unos exámenes que son la antesala a su periodo más esperado. Y es que este año es el primero que los alumnos no contarán con la tradicional repesca de septiembre y han tenido tan solo unos días para prepararse las recuperaciones. Así lo establecía la Ley Orgánica de Modificación de la LOE (LOMLOE) aprobada en 2020, que elimina la evaluación extraordinaria de septiembre y, por ende, amenaza la rentabilidad de las academias segovianas. Según estiman, el sector perderá este verano el 90 por ciento del volumen de negocio que tienen durante el resto del año, lo que les generará unas pérdidas que rondarán el 20 o el 30 por ciento de su caja anual. Tal es así, que la falta de estudiantes forzará el cese de actividad de algunos centros en julio y agosto.

Esta novedad de la reforma educativa se traduce en que el sector de las clases particulares pierde dos meses cruciales para su negocio, lo que tiene un impacto negativo sobre los profesores particulares, ya que muchos centros se han visto obligados a prescindir de sus empleados para el periodo estival, a los que reincorporarán a la plantilla cuando dé comienzo el nuevo curso.

Desde su puesta en marcha en 1996, este será el primer verano que el centro de estudios ‘Lope de Vega’ tendrá que echar el cierre, al no tener ningún alumno matriculado. Su director, Luis Pérez, ha de mandar al paro a los seis profesores que trabajan en la academia durante el invierno. “No puedo contratar a nadie, porque para poder pagarles necesito tener un grupo de, mínimo, tres alumnos”, explica. En una situación similar se encuentra la academia ‘Omega’, cuyo director Armando Hernanz ha tenido que “cambiar de contrato indefinido a fijas discontinuas” a sus dos empleadas que, en julio, agosto y parte de septiembre, “no van a trabajar”.

Cambio de estrategia

En años anteriores, apenas notaban las diferencias: el verano guardaba muchas similitudes con el invierno. Por las mañanas, sus aulas estaban llenas, los directores de las academias necesitaban disponer del trabajo de todos sus profesores, y los cursos intensivos eran la tónica general. Pero, desde 2020, esto quedó en el recuerdo. La pandemia, como no podía ser diferente, marcó su actividad. Ya en 2021 vieron reducir su negocio, aunque algunas de las academias segovianas todavía contaban con cerca de 100 alumnos, mientras que este año ni siquiera confían en superar la veintena. “Llevamos dos años en los que poca gente se apunta a las academias en verano”, cuenta Pérez.

La supresión de las recuperaciones en septiembre exime a un único curso: primero de Bachillerato. Pese a ello, estos alumnos no son suficientes para garantizar la supervivencia de las academias en julio y agosto puesto que, por el momento, la mayoría apenas cuentan con 20 estudiantes matriculados, un número que es incluso mayor al que esperaban. “Este verano no va a haber rentabilidad”, garantiza la gerente del centro de estudios ‘Alfa y Beta’, Ángela Domingo.

De ahí que muchos vayan a realizar un cambio de estrategia para minimizar el impacto negativo sobre su negocio, y centrarán la oferta en repasar y en refuerzos de las disciplinas auxiliares como la lengua, las matemáticas o el inglés, unas materias para las que los estudiantes de Secundaria pueden necesitar preparación para el próximo curso.

A su vez, al ser este el primer verano sin la repesca de septiembre, afrontarán estos meses como un periodo de transición en el que estudiarán nuevas vías de negocios que poner en marcha el siguiente curso. “Tendremos que cerrar y trabajar solo los meses de colegio, o encontrar algo que haga que merezca la pena subir la persiana y darle al aire acondicionado, con el precio al que está”, subraya Domingo. No obstante, no descartan la posibilidad de impartir talleres, realizar campamentos de verano o, incluso, optar por la preparación para pruebas libres de acceso.