Grupos de viviendas de La Fuentecilla, en primer término, y de El Palo Mirasierra, en la capital segoviana. / Kamarero
Publicidad

Bajo el título ‘Los economistas de Segovia opinan’, el Colegio de Economistas de Madrid ha elaborado una encuesta dirigida a los colegiados y residentes en Segovia a fin de conocer sus opiniones y valoraciones sobre el futuro más próximo de la economía provincial, así como de los problemas más relevantes que aquejan tanto a Segovia como a Castilla y León.

Los resultados de la encuesta, que fueron presentados ayer en la sede de la Federación Empresarial Segoviana (FES) arrojan un panorama poco halagüeño para el desarrollo económico de la provincia, fruto de las conclusiones  que, a tenor de las respuestas de los profesionales del sector, pueden obtenerse.

Así, los economistas de Segovia expresan su confianza en que el crecimiento de la economía de Segovia será del 1,3 por ciento, un 0,5 por ciento por debajo de la media nacional, opinión que suscriben el 38,89 por ciento de los encuestados. Menor optimismo expresan los que consideran que el crecimiento económico caerá un uno por ciento con respecto a la media nacional (16,67 por ciento) y los que elevan la caída hasta punto y medio (11,11 por ciento), mientras  que el 27,78 por ciento consideran que el crecimiento diferencial con respecto a la media nacional será similar (27,78 por ciento o que incluso se elevará medio punto; opinión que solo apuntan el 5,56 por ciento de los encuestados.

Las previsiones con respecto a Castilla y León son más optimistas, ya que el 33,33 por ciento de los economistas segovianos consideran que el crecimiento bajará entre medio y un punto sobre la media nacional, mientras que el 66,67 restante considera que se mantendrá o crecerá el 0,5 por ciento.

En la encuesta se pidió a los economistas que cuantifiquen los problemas más relevantes en Castilla y León en el momento actual,  coincidiendo con unanimidad en situar la despoblación como el más importante, como así lo reflejaron el 83 por ciento de los encuestados. El paro y la inestabilidad política se sitúan en el hipotético podio en el segundo y tercer lugar con el 61% y el 50% respectivamente,  y los profesionales señalaron que los problemas derivados de las infraestructuras (40%), el precio de la energía (22%) y la elevada presión fiscal (17%) completan el catálogo de preocupaciones relacionadas con el desarrollo socioeconómico de la región.

En la encuesta, el Colegio de Economistas ha elegido dos asuntos puntuales  para recabar la opinión de sus colegiados en la provincia. El primero de ellos está relacionado con la gestión del dinero público, donde la encuesta fija las prioridades de inversión que los economistas harían en el caso de que pudieran decidir su destino en una escala de 1 a 8

Así, el resultado señala que la Educación y la Cultura sería la primera prioridad inversora, con una media de 6,2 puntos, seguida de cerca por la Sanidad (5,8), Seguridad Social y Empleo (5,6), Ciencia, Tecnología e Innovación (5,3), infraestructuras (4,3), Medio Ambiente (3,3), Vivienda (2,9) y Seguridad y Justicia, que cierra este apartado con una valoración de 2,7.

La segunda cuestión se centra en la problemática de la cesión de datos personales de ubicación a las compañías telefónicas,  tras la decisión del INE del pasado mes de octubre  de ceder los datos principales de ubicación de usuarios de las principales operadoras de telefonía móvil del país. Sobre este particular, el 55 por ciento de los encuestados exigirían a sus compañías tener el pleno control de sus datos personales para decidir por campañas, mientras que el 6 por ciento no los cedería bajo ninguna circunstancia. Por otra parte, el 11% consideraría factible cobrar o ver reducida su factura telefónica por la cesión de estos datos y el 28% exigiría conocer la información cedida.

PUNTO DE APOYO PARA FUTURAS DECISIONES

La encuesta se enmarca en el ámbito de las actividades del Colegio de Economistas de Madrid, orientada a potenciar el papel de sus colegiados en las provincias de las que proceden, con el fin de que esta institución pueda convertirse en un órgano consultivo cuya opinión pueda servir como base a las administraciones para la adopción de medidas encaminadas a mejorar la situación socioeconómica  general.

El perfil de los encuestados que han participado en esta encuesta indica que el 44,44% están en la franja de edad de 35 a 50 años, y el 50 por ciento está entre 51 y más de 63 años. En cuanto a su situación personal, los economistas consultados son en su mayoría empresarios o trabajadores por cuenta propia (39 %) y pertenecen a consultorías y asesorías en un 64 por ciento.  Por otra parte, sólo el 17 por ciento de los economistas participantes fueron mujeres, siendo el 27% de los colegiados mujeres y el 73% hombres.