Parque de bomberos de Segovia. / KAMARERO

La Diputación de Segovia ha puesto en marcha el proceso para disponer de su propio servicio profesional de bomberos. De este modo, los incidentes que se produzcan en las localidades o carreteras de la provincia dejarán de ser cubiertos por el Parque de Segovia, que pertenece al Ayuntamiento de la capital.

El presidente de la Diputación provincial, Miguel Ángel de Vicente, anunció ayer esta idea, unos días después de que revelara que el presupuesto de la institución para 2021 contempla una partida inicial de 100.000 euros para la redacción del proyecto del parque. Aunque reconoció que esta cifra es baja para la construcción integral de un parque, matizó que se podrá incrementar de forma progresiva con remanentes que seguramente se produzcan.

La creación del un parque de bomberos propio responde a dos motivos fundamentales. Por un lado, económico, puesto que cada vez es más elevado el coste que supone el convenio que se mantiene actualmente con el Ayuntamiento de la capital. De otro lado, por imperativo legal: la necesidad, según la sentencia 508/2020 del Tribunal Superior de Justicia de Castilla y León, de contar con servicio profesional de bomberos que cubra con garantías todo el territorio provincial. “La normativa obliga a que los bomberos sean agentes de la autoridad y para ello deben estar profesionalizados y ser y funcionarios públicos”, explicó De Vicente.

Pero la cuestión económica es importante. Hasta el momento, la institución provincial mantenía este servicio con acuerdo con el Ayuntamiento de Segovia por una cantidad de 360.000 euros al año y, “sus últimas peticiones triplicaban el coste del servicio”. De acuerdo con sus cifras, el canon que ha reclamado el Ayuntamiento se ha ido incrementando de forma muy notable cada año. Puso como ejemplo que en 2012 fueron 160.000 euros los que establecía el convenio; en 2015 se elevó a 286.000 euros; y 360.000 en el último ejercicio. El último convenio tenía una vigencia de cinco años desde 2015 hasta finales de 2020. Recoge una cantidad fija y otra variable en función del número de salidas realizadas y los medios empleados en las intervenciones.

Para Miguel Ángel de Vicente no se puede permitir “un acuerdo así de gravoso para los intereses de la provincia y, por eso, buscamos alternativas para este año y hemos empezado a proyectar una solución definitiva para el futuro”. “Tener un parque de bomberos propio supone un esfuerzo muy importante para la Diputación, tanto en medios logísticos como personales, pero al menos será una inversión para siempre y no una cantidad a fondo perdido sin saber si los bomberos de Segovia van a realizar una o doscientas salidas en un año, pagando lo mismo”.

Aunque De Vicente tuvo palabras de agradecimiento para la alcaldesa de Segovia, por permitir el convenio, dijo entender la postura de Clara Luquero tratando de que el coste del servicio de bomberos sea lo más beneficioso para las arcas municipales, “algo que me parece lícito, pero también se debe entender que yo tengo que velar por los intereses de todos los ciudadanos de la provincia y, no podía acceder para siempre a los términos que pretendían desde el consistorio de la capital que esta legislatura será la cantidad que se firme, pero en la próxima renovación, ¿quién dice que no puede ser el doble?”. “Los 208 pueblos de la provincia no pueden depender de los estudios económicos que hagan los técnicos de otra administración”, añadió el presidente de la Diputación.

Además, la amplia extensión de la provincia y los largos desplazamientos por carreteras muchas veces incómodas, hace que “sea más beneficioso realizar conciertos con otras administraciones más cercanas en distancia a determinadas zonas de la provincia”.

Negociaciones

La Diputación impulsa la creación de un Servicio de Bomberos propio
Distribución de la provincia según la cobertura que harían los distintos parques profesionales de bomberos.

Por el momento, la Diputación de Segovia ya trabaja en la firma de convenios con otras administraciones, para no depender únicamente del Parque Municipal de Segovia, y de garantizar la mayor inmediatez en cuanto a distancias.

Así, la Diputación de Segovia ha cerrado acuerdos con la Diputación de Valladolid, a través de sus parques de Peñafiel e Íscar, y el ayuntamiento de Aranda de Duero (Burgos) que, “a falta de la rúbrica en los convenios, éstos garantizarán un servicio profesional en toda la provincia”. Los parques vallisoletanos atenderían la comarca Noroeste, y el arandino lo hará en el Nordeste. De este modo la provincia quedará distribuida en tres zonas. Hasta que se cree el parque provincial propio, el Servicio de Segovia mantendrá la cobertura en el centro y Sur de la provincia, como se viene haciendo hasta ahora.

Con esta distribución, el servicio de bomberos de la Diputación de Valladolid, con sus parques de Íscar y Peñafiel cubrirán un total de 54 municipios, 28.605 habitantes y una extensión de 1.957 kilómetros cuadrados. Por su parte, el parque del Ayuntamiento de Segovia llegará a 113 municipios, 69.862 habitantes y 3.786 km2; y el del Ayuntamiento de Aranda de Duero a 41 municipios y 7.997 habitantes, en una extensión de 1.182 km2.

Aunque aún es un proyecto en ciernes, se ha estudiado la posible dotación con la que se iniciaría el servicio del parque provincial de bomberos cuyo presupuesto estimado superaría el millón y medio de euros, y que estaría compuesta por un vehículo de intervención rápida, tipo todo terreno pick-up o similar, con el equipo necesario para una primera intervención pudiendo incluir una motobomba ligera en función de las necesidades del servicio; dos camiones 4×4 BRP, que son vehículos tracción total, diseñados para entornos rurales, con capacidad para circular por carretera y pistas forestales, fabricados en materiales ligeros, resistentes, y protegidos de la corrosión.

Además, disponen de depósito de agua de tres mil litros y bomba contra incendios, además de armarios para alojar el material de dotación, cabina doble, material de excarcelación y equipo de respiración autónoma. Se completa con configuración optimizada para superar las exigencias especiales del terreno, como pendientes, baches, o sistemas antivuelco. Por último, se dotaría al servicio de un camión con brazo telescópico y escala, adecuado para el salvamento de personas y propiedades en incendios, y para facilitar el acceso a determinadas zonas en trabajos de altura, tanto en zonas urbanas como industriales.